Internacional
La matanza de Hula, en Siria, mueve a potencias
Estados Unidos encabeza diálogo con Rusia, principal aliado de Bashar al Assad, para tomar acciones más enérgicas contra la represión
DAMASCO, SIRIA (29/MAY/2012).- La comunidad internacional está indignada con el Gobierno de Siria.
El horror por la matanza de Hula de más de 100 civiles, entre ellos 49 niños y 39 mujeres, podría ser la gota que derramó el vaso y los días de Bashar al Assad estén contados.
A la reciente condena del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) se suman nuevos actores que hacen presión más enérgica para que en Siria haya algo más que buenos oficios para lograr la transición pacífica.
Estados Unidos y las potencias occidentales ya dialogan con Rusia y China —que antes mostraban reticencia— para un plan de solución al conflicto, que podría incluir la caída del régimen de Bashar al Assad, aunque en ningún caso mediante el uso de la fuerza militar.
Un nuevo sentimiento de urgencia creado por la matanza parece mover las cosas en esa dirección. Uno de los más interesados en hacerlo es Barack Obama. El presidente norteamericano ha sido públicamente criticado por su rival republicano, Mitt Romney, por su debilidad en la respuesta a la represión en Siria. Romney ha denunciado que el plan de Kofi Annan —enviado de la ONU— “ha dado más tiempo al régimen de El Assad para ejecutar su matanza militar” y ha reclamado que “EU trabaje con sus socios para organizar y armar a los grupos de oposición a fin de que puedan defenderse por sí mismos”.
La revuelta siria se ha convertido en la más larga y sangrienta de los levantamientos de la primavera árabe.
Annan, quien regresó a Damasco ayer, se dijo “horrorizado” al conocer detalles de la matanza, que si bien la ONU no la atribuyó al régimen sirio, el uso de tanques y artillería pesada no deja lugar a dudas.
Un video distribuido por activistas mostró a una mujer herida que dijo haber sobrevivido a la masacre, culpando a los miembros de la milicia de Al Assad, la shabbiha. “Entraron a nuestras casas, hombres con uniforme metiéndonos como ovejas en la habitación y nos acribillaron a tiros”.
REACCIONES
Mayoría culpa al régimen de Damasco
Occidente, contra Al Assad
Francia, Reino Unido y Alemania responsabilizaron al gobierno de Bashar al Assad de la matanza del viernes en Hula, barrio residencial que fue bombardeado por artillería del Ejército. Italia y Canadá se sumaron a la condena por la masacre.
Irán también denunció la masacre de Hula, aunque la calificó de “sospechosa”, intentando exculpar a las fuerzas del Gobierno sirio.
La organización de Derechos Humanos Human Rights Watch exigió ayer una investigación de la ONU sobre la matanza, y subrayó que “mientras los combatientes puedan seguir actuando impunemente, los horrores en Siria van a continuar”.
Rusia, con prudencia
El Gobierno ruso instó a la comunidad internacional a no perseguir únicamente la caída de Bashar al Assad. “Nosotros no apoyamos al régimen sirio, apoyamos el plan de Kofi Annan”, pero las potencias internacionales tienen “que jugar el mismo juego, que es trabajar para aplicar el plan Annan y no para lograr un cambio de régimen”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores ruso Serguei Lavrov.
Tras la matanza de Hula, que ameritó la condena del Consejo de Seguridad de la ONU, en el que también vota Moscú, la posición de Rusia parece tomar un cambio, debido a presiones de potencias occidentales.
China exhorta
China condenó en los “más firmes términos” la masacre de Hula, en la región siria de Homs, y pidió a Siria que abra una investigación inmediata sobre lo ocurrido y detenga la violencia.
“China está consternada. Sobre todo, por el daño infligido a las mujeres y niños”, expresó en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Liu Weimin.
El portavoz chino destacó que es “necesario” un alto el fuego inmediato en Siria e instó al Gobierno sirio a que siga las sugerencias del enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe, Kofi Annan, para proteger a sus ciudadanos.
LA CIFRA
41
Muertos reportaron ayer en la ciudad de Hama, producto de un bombardeo del Ejército el domingo
El horror por la matanza de Hula de más de 100 civiles, entre ellos 49 niños y 39 mujeres, podría ser la gota que derramó el vaso y los días de Bashar al Assad estén contados.
A la reciente condena del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) se suman nuevos actores que hacen presión más enérgica para que en Siria haya algo más que buenos oficios para lograr la transición pacífica.
Estados Unidos y las potencias occidentales ya dialogan con Rusia y China —que antes mostraban reticencia— para un plan de solución al conflicto, que podría incluir la caída del régimen de Bashar al Assad, aunque en ningún caso mediante el uso de la fuerza militar.
Un nuevo sentimiento de urgencia creado por la matanza parece mover las cosas en esa dirección. Uno de los más interesados en hacerlo es Barack Obama. El presidente norteamericano ha sido públicamente criticado por su rival republicano, Mitt Romney, por su debilidad en la respuesta a la represión en Siria. Romney ha denunciado que el plan de Kofi Annan —enviado de la ONU— “ha dado más tiempo al régimen de El Assad para ejecutar su matanza militar” y ha reclamado que “EU trabaje con sus socios para organizar y armar a los grupos de oposición a fin de que puedan defenderse por sí mismos”.
La revuelta siria se ha convertido en la más larga y sangrienta de los levantamientos de la primavera árabe.
Annan, quien regresó a Damasco ayer, se dijo “horrorizado” al conocer detalles de la matanza, que si bien la ONU no la atribuyó al régimen sirio, el uso de tanques y artillería pesada no deja lugar a dudas.
Un video distribuido por activistas mostró a una mujer herida que dijo haber sobrevivido a la masacre, culpando a los miembros de la milicia de Al Assad, la shabbiha. “Entraron a nuestras casas, hombres con uniforme metiéndonos como ovejas en la habitación y nos acribillaron a tiros”.
REACCIONES
Mayoría culpa al régimen de Damasco
Occidente, contra Al Assad
Francia, Reino Unido y Alemania responsabilizaron al gobierno de Bashar al Assad de la matanza del viernes en Hula, barrio residencial que fue bombardeado por artillería del Ejército. Italia y Canadá se sumaron a la condena por la masacre.
Irán también denunció la masacre de Hula, aunque la calificó de “sospechosa”, intentando exculpar a las fuerzas del Gobierno sirio.
La organización de Derechos Humanos Human Rights Watch exigió ayer una investigación de la ONU sobre la matanza, y subrayó que “mientras los combatientes puedan seguir actuando impunemente, los horrores en Siria van a continuar”.
Rusia, con prudencia
El Gobierno ruso instó a la comunidad internacional a no perseguir únicamente la caída de Bashar al Assad. “Nosotros no apoyamos al régimen sirio, apoyamos el plan de Kofi Annan”, pero las potencias internacionales tienen “que jugar el mismo juego, que es trabajar para aplicar el plan Annan y no para lograr un cambio de régimen”, dijo el ministro de Relaciones Exteriores ruso Serguei Lavrov.
Tras la matanza de Hula, que ameritó la condena del Consejo de Seguridad de la ONU, en el que también vota Moscú, la posición de Rusia parece tomar un cambio, debido a presiones de potencias occidentales.
China exhorta
China condenó en los “más firmes términos” la masacre de Hula, en la región siria de Homs, y pidió a Siria que abra una investigación inmediata sobre lo ocurrido y detenga la violencia.
“China está consternada. Sobre todo, por el daño infligido a las mujeres y niños”, expresó en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Liu Weimin.
El portavoz chino destacó que es “necesario” un alto el fuego inmediato en Siria e instó al Gobierno sirio a que siga las sugerencias del enviado especial de la ONU y de la Liga Árabe, Kofi Annan, para proteger a sus ciudadanos.
LA CIFRA
41
Muertos reportaron ayer en la ciudad de Hama, producto de un bombardeo del Ejército el domingo