Internacional
La masacre de Hula provoca la huida de miles de civiles sirios
Representantes de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja les han aportado agua, comida, medicamentos, colchones y otros materiales
GINEBRA, SUIZA (01/JUN/2012).- La matanza ocurrida hace una semana en el área de Hula (Siria) provocó la huida de miles de civiles a los pueblos vecinos, unos desplazados que necesitan ayuda urgente, según alertó hoy el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).
Hula es una área en la provincia de Homs compuesta por varios pueblos. En uno de ellos, Taldaw, ocurrió la noche del 25 al 26 de mayo la matanza de un centenar de personas -la mitad de ellos niños, y un tercio mujeres-.
Esa masacre provocó la huida masiva de los habitantes del lugar, que se refugiaron en su gran mayoría en los pueblos vecinos, especialmente en Burj al-Qa'i, a cinco kilómetros al este de Taldaw.
Según han podido confirmar 'in situ' equipos de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, estos refugiados necesitan agua, comida, medicinas y enseres básicos para sobrevivir, dado que "dejaron atrás todo lo que tenían cuando huyeron para poder salvar sus vidas", afirmó Marianne Gasser, jefe de delegación del CICR en Siria.
Burj al-Qa'i cuenta con mil residentes y en menos de 24 horas tuvo que recibir a unos cinco mil refugiados, la mayoría de los cuales tuvo que instalarse en edificios públicos.
Representantes de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja les han aportado agua, comida, medicamentos, colchones y otros materiales, pero alertaron de que sus necesidades no van a cejar, y destacaron su vulnerabilidad dado que la mayoría son mujeres y niños.
"Lo que ocurrió en Hula es trágico. El CICR está consternado por el número de víctimas. Las partes implicadas en el conflicto deben distinguir siempre entre civiles y aquellos participan activamente en las hostilidades", aseveró Gasser.
Hula es una área en la provincia de Homs compuesta por varios pueblos. En uno de ellos, Taldaw, ocurrió la noche del 25 al 26 de mayo la matanza de un centenar de personas -la mitad de ellos niños, y un tercio mujeres-.
Esa masacre provocó la huida masiva de los habitantes del lugar, que se refugiaron en su gran mayoría en los pueblos vecinos, especialmente en Burj al-Qa'i, a cinco kilómetros al este de Taldaw.
Según han podido confirmar 'in situ' equipos de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, estos refugiados necesitan agua, comida, medicinas y enseres básicos para sobrevivir, dado que "dejaron atrás todo lo que tenían cuando huyeron para poder salvar sus vidas", afirmó Marianne Gasser, jefe de delegación del CICR en Siria.
Burj al-Qa'i cuenta con mil residentes y en menos de 24 horas tuvo que recibir a unos cinco mil refugiados, la mayoría de los cuales tuvo que instalarse en edificios públicos.
Representantes de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja les han aportado agua, comida, medicamentos, colchones y otros materiales, pero alertaron de que sus necesidades no van a cejar, y destacaron su vulnerabilidad dado que la mayoría son mujeres y niños.
"Lo que ocurrió en Hula es trágico. El CICR está consternado por el número de víctimas. Las partes implicadas en el conflicto deben distinguir siempre entre civiles y aquellos participan activamente en las hostilidades", aseveró Gasser.