Internacional
La UE refuerza presión contra Irán y Siria con arsenal de sanciones
Las medidas restrictivas acordadas buscan afectar el programa nuclear iraní; mientras que congelaron fondos a Siria y prohibieron los visados a 28 allegados de al Asad
LUXEMBURGO (15/OCT/2012).- La Unión Europea (UE) aprobó este lunes un arsenal de sanciones contra Irán por su polémico programa nuclear, con el objetivo de forzar a Teherán a retornar a la mesa de negociaciones, en una reunión en Luxemburgo en la que también reforzó la presión sobre Siria.
Las "sanciones buscan persuadir a Irán a comprometerse a retornar a las negociaciones y responder a las inquietudes sobre su programa nuclear", indicó la UE en un comunicado divulgado tras la reunión de los 27 ministros de Relaciones Exteriores en Luxemburgo.
"Las medidas restrictivas acordadas buscan afectar el programa nuclear iraní y los fondos del régimen iraní para financiar el programa", añadió. "No están dirigidas a la población civil", aclaró.
Las telecomunicaciones, las transacciones financieras, el gas, el transporte y el comercio: la idea es hundir todos los sectores que se benefician y hacen parte del programa nuclear iraní.
La UE incluyó a 34 empresas y una persona del gobierno iraní en su lista negra, pasible de que se les congelen sus bienes y se les impida un visado para viajar a un país europeo.
Las sanciones "incrementarán la presión y vamos a seguir haciéndolo en los próximos meses", aseguró el canciller británico, William Hague. "Excepto si las negociaciones llegan a buen puerto", precisó.
Sin embargo, Irán -que insiste que su programa nuclear es para fines pacíficos- advirtió recientemente que Occidente "pagará" por las sanciones que se le han impuesto.
Bajo la sospecha de que Irán pretende fabricar armas atómicas escudándose en un programa nuclear, los países occidentales impusieron progresivamente desde hace dos años un embargo económico contra Irán, que provocó una caída de las exportaciones y la producción petrolera, principal riqueza del país, un derrumbe de la moneda debido a una penuria de divisas, una desaceleración de la economía y un aumento del desempleo.
Las negociaciones entre Irán y las grandes potencias se encuentran estancadas desde hace varios años.
Los jefes de la diplomacia de la UE también aprobaron nuevas sanciones contra Siria al congelar los fondos y prohibirles los visados a 28 allegados de al Asad.
Las sanciones apuntan también a dos empresas sospechosas de contribuir con la financiación del régimen y la sangrienta represión de la oposición. Pero los europeos no lograron limar sus diferencias con Rusia, histórico aliado de Damasco, tras una cena informal el domingo entre los ministros de la UE y el canciller ruso, Sergei Lavrov.
"Hemos constatado que sigue habiendo diferencias entre la UE y Rusia", señaló el ministro español, José Manuel García Margallo.
Moscú se opone a cualquier acción militar contra el régimen sirio y acusa a Occidente de alentar los 18 meses de conflicto en esa región, permitiendo el flujo de armas a la oposición.
"Es necesario llegar a una situación negociada. Todos estamos de acuerdo de que el objetivo es acabar con las matanzas en Siria, favorecer la ayuda humanitaria a los desplazados dentro y fuera del país y poner en marcha una transición democrática que culmine en unas elecciones", dijo García-Margallo.
Con esta nueva ronda de sanciones, suman 181 personas y 54 empresas en Siria las que se han incluido en la lista negra de la UE.
En algo más de un año, la Unión Europea ha aprobado 19 rondas de sanciones contra Damasco, que incluyen un embargo a las compras de petróleo sirio y otro a las ventas de armas al régimen, para evitar que sean usadas para la represión.
El conflicto armado, que comenzó como una revuelta pacífica, hostil al presidente Bashar al Asad, y que luego fue violentamente reprimida, se ve agravado por el recrudecimiento de las tensiones entre Siria y Turquía.
En un episodio más de esta escalada en la tensión entre los dos países, Damasco decidió prohibir a los aviones de la aerolínea Turkish Airlines el ingreso a su espacio aéreo, en represalia a una medida similar tomada por las autoridades turcas.
La guerra civil en Siria, considerada una "calamidad" y un riesgo para la paz mundial, continúa sin que la ONU haya encontrado algún modo de frenarla, a raíz del bloqueo de Rusia y China a toda propuesta en el Consejo de Seguridad.
Y las cifras de la destrucción son escalofriantes: unos 30 mil muertos y más de 340 mil refugiados, según la ONU.
Las "sanciones buscan persuadir a Irán a comprometerse a retornar a las negociaciones y responder a las inquietudes sobre su programa nuclear", indicó la UE en un comunicado divulgado tras la reunión de los 27 ministros de Relaciones Exteriores en Luxemburgo.
"Las medidas restrictivas acordadas buscan afectar el programa nuclear iraní y los fondos del régimen iraní para financiar el programa", añadió. "No están dirigidas a la población civil", aclaró.
Las telecomunicaciones, las transacciones financieras, el gas, el transporte y el comercio: la idea es hundir todos los sectores que se benefician y hacen parte del programa nuclear iraní.
La UE incluyó a 34 empresas y una persona del gobierno iraní en su lista negra, pasible de que se les congelen sus bienes y se les impida un visado para viajar a un país europeo.
Las sanciones "incrementarán la presión y vamos a seguir haciéndolo en los próximos meses", aseguró el canciller británico, William Hague. "Excepto si las negociaciones llegan a buen puerto", precisó.
Sin embargo, Irán -que insiste que su programa nuclear es para fines pacíficos- advirtió recientemente que Occidente "pagará" por las sanciones que se le han impuesto.
Bajo la sospecha de que Irán pretende fabricar armas atómicas escudándose en un programa nuclear, los países occidentales impusieron progresivamente desde hace dos años un embargo económico contra Irán, que provocó una caída de las exportaciones y la producción petrolera, principal riqueza del país, un derrumbe de la moneda debido a una penuria de divisas, una desaceleración de la economía y un aumento del desempleo.
Las negociaciones entre Irán y las grandes potencias se encuentran estancadas desde hace varios años.
Los jefes de la diplomacia de la UE también aprobaron nuevas sanciones contra Siria al congelar los fondos y prohibirles los visados a 28 allegados de al Asad.
Las sanciones apuntan también a dos empresas sospechosas de contribuir con la financiación del régimen y la sangrienta represión de la oposición. Pero los europeos no lograron limar sus diferencias con Rusia, histórico aliado de Damasco, tras una cena informal el domingo entre los ministros de la UE y el canciller ruso, Sergei Lavrov.
"Hemos constatado que sigue habiendo diferencias entre la UE y Rusia", señaló el ministro español, José Manuel García Margallo.
Moscú se opone a cualquier acción militar contra el régimen sirio y acusa a Occidente de alentar los 18 meses de conflicto en esa región, permitiendo el flujo de armas a la oposición.
"Es necesario llegar a una situación negociada. Todos estamos de acuerdo de que el objetivo es acabar con las matanzas en Siria, favorecer la ayuda humanitaria a los desplazados dentro y fuera del país y poner en marcha una transición democrática que culmine en unas elecciones", dijo García-Margallo.
Con esta nueva ronda de sanciones, suman 181 personas y 54 empresas en Siria las que se han incluido en la lista negra de la UE.
En algo más de un año, la Unión Europea ha aprobado 19 rondas de sanciones contra Damasco, que incluyen un embargo a las compras de petróleo sirio y otro a las ventas de armas al régimen, para evitar que sean usadas para la represión.
El conflicto armado, que comenzó como una revuelta pacífica, hostil al presidente Bashar al Asad, y que luego fue violentamente reprimida, se ve agravado por el recrudecimiento de las tensiones entre Siria y Turquía.
En un episodio más de esta escalada en la tensión entre los dos países, Damasco decidió prohibir a los aviones de la aerolínea Turkish Airlines el ingreso a su espacio aéreo, en represalia a una medida similar tomada por las autoridades turcas.
La guerra civil en Siria, considerada una "calamidad" y un riesgo para la paz mundial, continúa sin que la ONU haya encontrado algún modo de frenarla, a raíz del bloqueo de Rusia y China a toda propuesta en el Consejo de Seguridad.
Y las cifras de la destrucción son escalofriantes: unos 30 mil muertos y más de 340 mil refugiados, según la ONU.