Internacional
Inexistente, plan B para Siria: Naciones Unidas
El subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Hervé Ladsous, reconoció que no hay otra alternativa para solventar la crisis en el país árabe
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (25/MAY/2012).- El subsecretario general de la ONU para Operaciones de Paz, Hervé Ladsous, reconoció que “no hay plan B” para solventar la crisis en Siria más allá de la propuesta de paz ideada por el enviado especial Kofi Annan, y que los observadores internacionales vigilan en el país árabe.
“Tenemos que asimilar que no hay otro plan, no hay un plan B”, dijo el diplomático francés en una entrevista con el servicio de televisión de Naciones Unidas, en la que, pese a reconocer que la presencia de los observadores ha permitido descender la violencia, persisten “acciones inaceptables de forma regular”.
Ladsous, que regresó esta semana de Siria, aseguró que “la simple presencia sobre el terreno” de los observadores desarmados de la Misión de Supervisión de Naciones Unidas en Siria (UNSMIS) “genera inmediatamente un cambio, una reducción de la violencia y genera confianza y esperanza entre la población”.
“Desafortunadamente un día nuestro personal caerá víctima de estos ataques”, reconoció Ladsous, quien dijo que 300 personas -el número de observadores aprobados por el Consejo de Seguridad de la ONU- son muy pocas para un país de 26 millones de personas.
Lamentó además que los observadores vigilan en estos momentos un alto el fuego “inexistente” en el país árabe, lo que hace su misión “muy difícil, posiblemente una de las más difíciles de las que haya desplegado la ONU”.
AMNISTÍA
“Jalón de orejas”
Amnistía Internacional criticó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas diciendo que está “cansado, fuera de ritmo y cada vez menos capacitado para su fin”. Indicó que el fracaso de las potencias mundiales a la hora de tomar medidas más enérgicas con Siria es la evidencia de un rígido Consejo de Seguridad que está manejado por intereses creados.
“Tenemos que asimilar que no hay otro plan, no hay un plan B”, dijo el diplomático francés en una entrevista con el servicio de televisión de Naciones Unidas, en la que, pese a reconocer que la presencia de los observadores ha permitido descender la violencia, persisten “acciones inaceptables de forma regular”.
Ladsous, que regresó esta semana de Siria, aseguró que “la simple presencia sobre el terreno” de los observadores desarmados de la Misión de Supervisión de Naciones Unidas en Siria (UNSMIS) “genera inmediatamente un cambio, una reducción de la violencia y genera confianza y esperanza entre la población”.
“Desafortunadamente un día nuestro personal caerá víctima de estos ataques”, reconoció Ladsous, quien dijo que 300 personas -el número de observadores aprobados por el Consejo de Seguridad de la ONU- son muy pocas para un país de 26 millones de personas.
Lamentó además que los observadores vigilan en estos momentos un alto el fuego “inexistente” en el país árabe, lo que hace su misión “muy difícil, posiblemente una de las más difíciles de las que haya desplegado la ONU”.
AMNISTÍA
“Jalón de orejas”
Amnistía Internacional criticó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas diciendo que está “cansado, fuera de ritmo y cada vez menos capacitado para su fin”. Indicó que el fracaso de las potencias mundiales a la hora de tomar medidas más enérgicas con Siria es la evidencia de un rígido Consejo de Seguridad que está manejado por intereses creados.