Internacional

Indagan números del ''Banco de Dios''

La destitución de Ettore Gotti Tedeschi revela que el Instituto para las Obras Religiosas está lejos de la transparencia

CIUDAD DEL VATICANO (26/MAY/2012).- Escándalo tras escándalo. Si bien el descubrimiento y detención del mayordomo Paolo Gabriele ocupa los titulares de la prensa por la filtración de documentos secretos, ello no resta importancia al despido de Ettore Gotti Tedeschi como presidente del “Banco de Dios”, el Instituto para las Obras Religiosas (IOR), decidido al término de una guerra interna por la aplicación de las normas internacionales para la transparencia y contra el “lavado” de dinero.

El despido del banquero y la detención del “espía” ocurre pocos meses antes  de que expertos europeos decidan en julio si el Vaticano puede figurar en la “lista blanca” de países virtuosos que cumplen las normas internacionales sobre  transparencia financiera, un deseo explícito del Papa Benedicto XVI.

Y la preocupación del Pontífice no es menor. El “Banco de Dios”, como suele ser llamado popularmente, cuenta con un  patrimonio de cinco mil millones de euros y 33 mil titulares de depósitos, en su mayoría italianos, polacos, franceses, españoles y alemanes.

La justicia italiana abrió en 2010 una investigación al sospechar que el banco administraba a través de cuentas anónimas, identificadas sólo con la sigla IOR, importantes sumas de dinero de oscura procedencia.

Las investigaciones se desarrollaron según las instrucciones recibidas por la Comisión Cardenalicia, creada en abril por Benedicto XVI para esclarecer esos casos y que preside el cardenal español Julián Herranz, de 82 años y ex presidente del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos.

La comisión se creó después de que una cadena de televisión italiana (La 7) publicara unas cartas enviadas por el actual nuncio en Estados Unidos y ex secretario general del Governatorato de la Ciudad del Vaticano, Carlo María Viganó, a Benedicto XVI, en las que denunciaba la “corrupción, prevaricación y mala gestión” en la Administración vaticana.

En una de esas misivas, Viganó denunció también que los banqueros que integran el llamado “Comité de finanzas y gestión” del Governatorato y de la Secretaría de Estado “se preocupan más de sus intereses que de los nuestros”, y que en diciembre de 2009 en una operación financiera “quemaron (perdieron) 2.5 millones de dólares”.

La reputación del IOR fue cuestionada por el periodista Gianluigi Nuzzi, autor del libro Vaticano SA, quien volvió a publicar esta semana un libro con documentos y cartas dirigidas al Papa.

El IOR protagonizó un colosal escándalo político-financiero de los años ochenta por la quiebra fraudulenta en 1982 del entonces mayor banco privado de Italia el Banco Ambrosiano.

Por otro lado, el arresto Paolo Gabriele, a quien ya se conoce como “Il Corvo” (El Cuervo), ha sorprendido en ambientes vaticanos y algunas fuentes dudan de que sea el autor de las filtraciones y le consideran “un chivo expiatorio”.

De confirmarse que es “El Cuervo” y ser juzgado, el mayordomo puede ser condenado hasta a 30 años de cárcel por violación de la correspondencia de un jefe de Estado, como es el Papa, equivalente a un atentado contra la seguridad del Estado, señalaron fuentes vaticanas.

Entre las filtraciones hay confesiones del secretario de Marcial Maciel sobre el encubrimiento de que gozó en el Vaticano el fundador de los Legionarios de Cristo

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