Internacional
Impiden tercera marcha de las Damas de Blanco
Seguidores del Gobierno de Raúl Castro, bloquearon la manifestación del grupo de mujeres que piden la libertad de sus presos políticos
LA HABANA, CUBA.- Por tercer domingo consecutivo, seguidores del Gobierno de Raúl Castro impidieron a las Damas de Blanco manifestarse para pedir la libertad de sus presos políticos.
Seis mujeres fueron hostigadas al salir de la misa dominical en la iglesia de Santa Rita cuando se disponían a iniciar su marcha por la Quinta Avenida.
Tres policías se acercaron al grupo y les recordaron que necesitaban un permiso oficial para desfilar. “No han solicitado permiso para realizar esta actividad. No hay marcha y tiene que retirarse”.
Laura Pollán, esposa de Héctor Maseda, condenado a 20 años de prisión, reiteró a los agentes su negativa a acatar “órdenes verbales” si las autoridades no les entregan un documento legal sobre la prohibición de marchar por la calle.
Entre empujones, el grupo disidente logró cruzar la calle hasta un parque a pocos metros de la iglesia de Santa Rita, seguido de la “contra-marcha” que las rodeó físicamente.
Mientras los partidarios del Gobierno continuaron con sus lemas, las Damas de Blanco permanecieron en medio del círculo en silencio y haciendo con las manos los signos “V” de victoria y “L” de libertad.
Seis mujeres fueron hostigadas al salir de la misa dominical en la iglesia de Santa Rita cuando se disponían a iniciar su marcha por la Quinta Avenida.
Tres policías se acercaron al grupo y les recordaron que necesitaban un permiso oficial para desfilar. “No han solicitado permiso para realizar esta actividad. No hay marcha y tiene que retirarse”.
Laura Pollán, esposa de Héctor Maseda, condenado a 20 años de prisión, reiteró a los agentes su negativa a acatar “órdenes verbales” si las autoridades no les entregan un documento legal sobre la prohibición de marchar por la calle.
Entre empujones, el grupo disidente logró cruzar la calle hasta un parque a pocos metros de la iglesia de Santa Rita, seguido de la “contra-marcha” que las rodeó físicamente.
Mientras los partidarios del Gobierno continuaron con sus lemas, las Damas de Blanco permanecieron en medio del círculo en silencio y haciendo con las manos los signos “V” de victoria y “L” de libertad.