Internacional
Hamás tilda de provocación el cierre de rampa
Hamás carga sobre las autoridades israelíes toda la responsabilidad de las consecuencias que pueda tener la decisión, aplicada ayer
Jerusalén, 12 dic (EFE).- El movimiento islamista Hamás acusó hoy a Israel de haber ido "demasiado lejos" al cerrar la rampa de madera de acceso a la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, lo que tildó de "provocación a los sentimientos de millones de musulmanes".
En un comunicado colgado en su página web, Hamás carga sobre las autoridades israelíes "toda la responsabilidad" de las consecuencias que pueda tener la decisión, aplicada ayer.
El movimiento islamista, que gobierna Gaza, hace además un llamamiento al pueblo palestino en su conjunto y al mundo árabe y musulmán a que expresen públicamente su apoyo a la Explanada de la Mezquitas.
También pide a la Liga Árabe y a la Organización de la Conferencia Islámica que tomen "medidas urgentes" al respecto.
La rampa, por la que subían los turistas desde el Muro de las Lamentaciones hasta la Explanada de las Mezquitas, ha sido cerrada por orden municipal, al considerar que supone un riesgo para la seguridad.
La estructura, conocida como Puente de los Mugrabíes, fue edificada de forma temporal tras agrietarse en 2004 el antiguo puente a causa de una nevada y un terremoto.
Dada la sensibilidad religiosa del lugar y la situación de conflicto, Hamás y la mayoría de los palestinos ven en el cierre de la rampa, con vistas a su posterior demolición, una estratagema de Israel para dañar los cimientos de la mezquita de Al-Aksa.
Al-Aksa y el Domo de la Roca son los dos destacados santuarios de la Explanada, tercer lugar más sagrado en la jerarquía del Islam, después de La Meca y Medina.
El cierre de la rampa, anunciado hoy por medios locales, había sido decretado la pasada semana por el Ayuntamiento de Jerusalén.
A partir de ahora, sólo podrá acceder a la estructura personal de seguridad, en casos excepcionales de urgencia y tras haber consultado con los ingenieros municipales.
Las autoridades israelíes tratan desde hace años de levantar otra rampa permanente, pero no lo han materializado por las protestas que genera entre los palestinos y en el mundo islámico.
La UNESCO estimó en su momento que el reemplazo no causaría daños a los templos musulmanes cercanos, pero criticó a Israel por no coordinar sus decisiones con el Waqf, la autoridad religiosa que administra los lugares sagrados del Islam.
El mes pasado, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, retrasó en el último momento un proyecto para iniciar la reconstrucción por temor a que la medida pudiera despertar sensibilidades en los dos únicos vecinos árabes con los que tiene acuerdos de paz: Jordania y Egipto. EFE