Internacional
Gigantesca tormenta azota a Estados Unidos
Un tercio de la población se verá afectada por la tempestad invernal
CHICAGO, ESTADOS UNIDOS (01/FEB/2011).- Una gigantesca tempestad invernal, acompañada de gélidas lluvias, aguanieve y nieve, afectaba el martes a un tercio de la población de
Estados Unidos y forzó la cancelación de más de unos seis mil vuelos en todo el país.
La tormenta se cernía sobre más de tres mil kilómetros, desde Texas (extremo sur) hasta el nororiental estado de Maine, y los meteorólogos indicaban que podría durar varios días.
Los fuertes vientos y las lluvias heladas convirtieron las carreteras en pistas mortales y derribaron árboles y postes de electricidad. Los meteorólogos advertían sobre temperaturas peligrosamente bajas, espesas nevadas que eliminarían toda visibilidad y masivas acumulaciones de nieve, que en algunos lugares llegará a 1,8 a 2,4 metros de espesor.
En más de la mitad de los 50 estados del país se emitieron advertencias sobre ventiscas, tormentas de nieve y lluvias heladas. Las alertas iban desde Dakota del Norte (extremo centro-norte) y Colorado (centro) hasta Nuevo México (extremo sur); luego a lo largo de todo Texas (extremo sur), Kansas y Missouri (sur) hasta llegar a la región de los Grandes Lagos en la frontera con Canadá, y además desde Pensilvania (noreste) hasta Nueva Inglaterra (extremo noreste).
Incluso se preveía la formación de tornados y tormentas eléctricas en el sur del país, donde acaba la tempestad, en Luisiana y Misisipi.
En Chicago (Illinois, norte), el servicio meteorológico indicó que "una peligrosa y multifacética tormenta invernal amenaza vidas humanas" por sus fuertes vientos y copiosas nevadas, y que sería "imposible" viajar. La oficina dio a los residentes una siniestra advertencia: "¡No viajen!".
La agencia también advirtió que palear la nieve de las aceras durante una nevada tan grande puede ser mortal y recordó que más de 40 personas murieron de infartos cardiacos luego de una famosa ventisca de 1999 en Chicago. "No subestimen esa tarea", pidió.
En Illinois, Oklahoma (centro) e Indiana (norte) se declaró el estado de emergencia, y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés) urgió a los residentes a prepararse seriamente. Además, la Guardia Nacional fue convocada para rescatar a los conductores varados.
Las temperaturas caerían entre -34 y -45 grados Celsius en Illinois, Oklahoma, Indiana y Missouri. También se instalaron refugios de emergencia para ayudar a los miles de hogares sin electricidad que necesiten calefacción.
A las 09H00 (15H00 GMT), ya había de 15 a 30 cm de nieve acumulada en varios estados del centro y el norte, según reportó el Servicio Nacional Meteorológico.
Hasta la tarde del martes se cancelaron unos seis mil vuelos -que representan 20% del tráfico aéreo estadounidense-, las aerolíneas anularon preventivamente dos mil 700 vuelos previstos para el miércoles y cerca de 800 vuelos ya habían sido cancelados el lunes, reportó el sitio FlightAware.com.
Además, las aerolíneas advertían de significativas interrupciones y retrasos y ofrecían a los clientes la posibilidad de reprogramar sus vuelos sin cargos.
El aeropuerto Dallas-Fort Worth (en Texas, sur), un importante centro neurálgico del tráfico aéreo del país, cerró brevemente el martes debido a la tormenta de hielo y registraba retrasos de unas tres horas cuando reabrió.
El O'Hare de Chicago, uno de puertos aéreos de mayor tráfico del mundo, canceló cerca de mil 300 vuelos, mientras en el aeropuerto secundario de esa ciudad, Midway, se suspendieron otros 100.
También fueron cancelados 900 vuelos de Dallas, 650 en Newark (estado de New Jersey) y cerca de mil 100 en los aeropuertos LaGuardia y JFK de la ciudad de Nueva York.
No obstante, se prevé que la peor parte de esta tormenta golpeará a partir de la tarde del martes y durante la noche, debido a una gran cantidad de humedad proveniente del Golfo de México que alimenta el enorme sistema transformándose en nieve y fuertes lluvias.
La tormenta se cernía sobre más de tres mil kilómetros, desde Texas (extremo sur) hasta el nororiental estado de Maine, y los meteorólogos indicaban que podría durar varios días.
Los fuertes vientos y las lluvias heladas convirtieron las carreteras en pistas mortales y derribaron árboles y postes de electricidad. Los meteorólogos advertían sobre temperaturas peligrosamente bajas, espesas nevadas que eliminarían toda visibilidad y masivas acumulaciones de nieve, que en algunos lugares llegará a 1,8 a 2,4 metros de espesor.
En más de la mitad de los 50 estados del país se emitieron advertencias sobre ventiscas, tormentas de nieve y lluvias heladas. Las alertas iban desde Dakota del Norte (extremo centro-norte) y Colorado (centro) hasta Nuevo México (extremo sur); luego a lo largo de todo Texas (extremo sur), Kansas y Missouri (sur) hasta llegar a la región de los Grandes Lagos en la frontera con Canadá, y además desde Pensilvania (noreste) hasta Nueva Inglaterra (extremo noreste).
Incluso se preveía la formación de tornados y tormentas eléctricas en el sur del país, donde acaba la tempestad, en Luisiana y Misisipi.
En Chicago (Illinois, norte), el servicio meteorológico indicó que "una peligrosa y multifacética tormenta invernal amenaza vidas humanas" por sus fuertes vientos y copiosas nevadas, y que sería "imposible" viajar. La oficina dio a los residentes una siniestra advertencia: "¡No viajen!".
La agencia también advirtió que palear la nieve de las aceras durante una nevada tan grande puede ser mortal y recordó que más de 40 personas murieron de infartos cardiacos luego de una famosa ventisca de 1999 en Chicago. "No subestimen esa tarea", pidió.
En Illinois, Oklahoma (centro) e Indiana (norte) se declaró el estado de emergencia, y la Agencia Federal de Gestión de Emergencias (FEMA, por su sigla en inglés) urgió a los residentes a prepararse seriamente. Además, la Guardia Nacional fue convocada para rescatar a los conductores varados.
Las temperaturas caerían entre -34 y -45 grados Celsius en Illinois, Oklahoma, Indiana y Missouri. También se instalaron refugios de emergencia para ayudar a los miles de hogares sin electricidad que necesiten calefacción.
A las 09H00 (15H00 GMT), ya había de 15 a 30 cm de nieve acumulada en varios estados del centro y el norte, según reportó el Servicio Nacional Meteorológico.
Hasta la tarde del martes se cancelaron unos seis mil vuelos -que representan 20% del tráfico aéreo estadounidense-, las aerolíneas anularon preventivamente dos mil 700 vuelos previstos para el miércoles y cerca de 800 vuelos ya habían sido cancelados el lunes, reportó el sitio FlightAware.com.
Además, las aerolíneas advertían de significativas interrupciones y retrasos y ofrecían a los clientes la posibilidad de reprogramar sus vuelos sin cargos.
El aeropuerto Dallas-Fort Worth (en Texas, sur), un importante centro neurálgico del tráfico aéreo del país, cerró brevemente el martes debido a la tormenta de hielo y registraba retrasos de unas tres horas cuando reabrió.
El O'Hare de Chicago, uno de puertos aéreos de mayor tráfico del mundo, canceló cerca de mil 300 vuelos, mientras en el aeropuerto secundario de esa ciudad, Midway, se suspendieron otros 100.
También fueron cancelados 900 vuelos de Dallas, 650 en Newark (estado de New Jersey) y cerca de mil 100 en los aeropuertos LaGuardia y JFK de la ciudad de Nueva York.
No obstante, se prevé que la peor parte de esta tormenta golpeará a partir de la tarde del martes y durante la noche, debido a una gran cantidad de humedad proveniente del Golfo de México que alimenta el enorme sistema transformándose en nieve y fuertes lluvias.