Internacional
Extienden Cumbre Climática; Fondo Verde, en veremos
La estrategia impulsada por el Presidente Felipe Calderón carece de estructura en el último día de la conferencia de la ONU
DURBAN, SUDÁFRICA (10/DIC/2011).- Unos dicen que sí y otros que no. Los acuerdos parecen lejanos. Y no: no se trata del Congreso de la Unión. Los que no han podido llegar a buen término son los 194 países que integran la XVII Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, que tiene lugar en Sudáfrica desde el 28 de noviembre, y que debió haber terminado ayer, pero las negociaciones obligaron a extender la actividad otro día más.
Además de la segunda parte del Protocolo de Kioto, está en juego el Fondo Verde impulsado por el Presidente Felipe Calderón, aceptado desde la cumbre del año pasado en Cancún y que hoy en día no ha sido puesto en marcha.
La conferencia debe completar la estructuración de este fondo, el cual debe alcanzar 100 mil millones de dólares por año a partir de 2020.
Las delegaciones en Durban intentaban la definición del comité permanente de gestión del fondo, aun cuando países como Estados Unidos, Arabia Saudita y Venezuela hicieron observaciones a la gobernanza del mecanismo. El texto final plantea que se deben proponer los miembros del consejo de administración conforme a las regiones y grupos en Naciones Unidas (ONU) antes del 31 de marzo de 2012 y que su primera reunión sea el 30 de abril.
De cara al cierre de la cumbre, comenzaron a trascender las propuestas de algunos países como Alemania, que ofrece una aportación de alrededor de unos 40 millones de euros (unos 53 millones de dólares).
Sin embargo, el último borrador de la negociación reconoce las ofertas (sin precisar cifras) de Corea del Sur, país que además se ofreció a organizar la primera reunión de su consejo de administración. Es posible que Australia contemple una cifra como primera aportación y que Estados Unidos y Reino Unido también consideren el papel a desarrollar como donadores, según algunas fuentes consultadas.
Las diferencias en estas dos semanas de negociación en Sudáfrica también se extendieron a las fuentes de financiamiento, ya que el Comité Transitorio que preparó el documento base no precisaba porcentajes de recursos públicos y privados.
Es importante mencionar que entre los países más industrializados, y que por lo tanto contaminan más, están Estados Unidos, Reino Unido, Italia y Francia. Entre los emergentes están México, Brasil, Argentina y Colombia.
Alianza entre contaminadores
Estados Unidos, China e India complican negociaciones
DURBAN, SUDÁFRICA.- Negociadores de Europa, diminutas islas amenazadas por el alza en los niveles oceánicos y algunos de los países más pobres del mundo trataban de mantener con vida el único tratado mundial sobre el calentamiento global y avanzar a la siguiente etapa, enfrentados a una inusitada alianza de Estados Unidos, China e India. Delegados de la conferencia climática tratan de trazar la vía hacia la limitación de emisiones de gases de invernadero por el resto del decenio, y entonces el camino a seguir a partir de 2020.
Varios científicos dicen que a menos que esas emisiones, mayormente dióxido de carbono por la generación de electricidad y la industria, sean contenidas y revertidas en unos pocos años, la Tierra pudiera verse en un sendero irreversible de temperaturas ascendentes que causarían catástrofes climáticas aún mayores.
Más de 120 naciones más vulnerables al cambio climático apoyaron el plan europeo que llama a todos los países, no sólo a los industrializados, a enfrentar penalización por sus emisiones de carbono en el futuro. Estados Unidos, China e India, por razones diferentes, se negaron.
TELÓN DE FONDO
Promociones, reclamos y cero consecuencias
El tema del Fondo Verde Climático ya tiene varios meses en la agenda. Aún antes de que se llevara a un borrador en la cumbre climática de Cancún el año pasado, el Presidente Felipe Calderón la había mencionado en distintos escenarios y ante diversos líderes mundiales.
Un ejemplo de ello es una visita que hizo a España en diciembre de 2009. El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció que, al igual que Noruega, apoyaría la propuesta ambiental de México.
Para finales de 2010, cuando tuvo lugar el acto en Cancún, parecía que se llegaba a un acuerdo en el tema. Sin embargo, para marzo del presente año, la canciller Patricia Espinosa reprochó que aún no existieran las bases para crear el fondo. Es decir, terminó siendo una suerte de El Son de la negra: dijeron que sí, pero no cuando.
Y es que la idea era comenzar la construcción de acuerdos previo a la conferencia de Durban, Sudáfrica, situación que, como es evidente, no sucedió ni por lejos.
Dicho plan busca juntar dinero en cuotas que se fijarían en función del tamaño de cada economía, de los ingresos y de los niveles de emisiones en relación con el Producto Interior Bruto (PIB), entre otros factores, y pagar una cantidad “por cada tonelada de carbono que se evite emitir a la atmósfera o que se secuestre de la atmósfera”.
La corriente ambientalista en el país es reciente. Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal, ha sido uno de sus principales impulsores en los últimos años. Ha implementado el programa Ecobici, así como la sustitución de microbuses y taxis, la construcción de la línea 12 del metro, entre otros.
Además de la segunda parte del Protocolo de Kioto, está en juego el Fondo Verde impulsado por el Presidente Felipe Calderón, aceptado desde la cumbre del año pasado en Cancún y que hoy en día no ha sido puesto en marcha.
La conferencia debe completar la estructuración de este fondo, el cual debe alcanzar 100 mil millones de dólares por año a partir de 2020.
Las delegaciones en Durban intentaban la definición del comité permanente de gestión del fondo, aun cuando países como Estados Unidos, Arabia Saudita y Venezuela hicieron observaciones a la gobernanza del mecanismo. El texto final plantea que se deben proponer los miembros del consejo de administración conforme a las regiones y grupos en Naciones Unidas (ONU) antes del 31 de marzo de 2012 y que su primera reunión sea el 30 de abril.
De cara al cierre de la cumbre, comenzaron a trascender las propuestas de algunos países como Alemania, que ofrece una aportación de alrededor de unos 40 millones de euros (unos 53 millones de dólares).
Sin embargo, el último borrador de la negociación reconoce las ofertas (sin precisar cifras) de Corea del Sur, país que además se ofreció a organizar la primera reunión de su consejo de administración. Es posible que Australia contemple una cifra como primera aportación y que Estados Unidos y Reino Unido también consideren el papel a desarrollar como donadores, según algunas fuentes consultadas.
Las diferencias en estas dos semanas de negociación en Sudáfrica también se extendieron a las fuentes de financiamiento, ya que el Comité Transitorio que preparó el documento base no precisaba porcentajes de recursos públicos y privados.
Es importante mencionar que entre los países más industrializados, y que por lo tanto contaminan más, están Estados Unidos, Reino Unido, Italia y Francia. Entre los emergentes están México, Brasil, Argentina y Colombia.
Alianza entre contaminadores
Estados Unidos, China e India complican negociaciones
DURBAN, SUDÁFRICA.- Negociadores de Europa, diminutas islas amenazadas por el alza en los niveles oceánicos y algunos de los países más pobres del mundo trataban de mantener con vida el único tratado mundial sobre el calentamiento global y avanzar a la siguiente etapa, enfrentados a una inusitada alianza de Estados Unidos, China e India. Delegados de la conferencia climática tratan de trazar la vía hacia la limitación de emisiones de gases de invernadero por el resto del decenio, y entonces el camino a seguir a partir de 2020.
Varios científicos dicen que a menos que esas emisiones, mayormente dióxido de carbono por la generación de electricidad y la industria, sean contenidas y revertidas en unos pocos años, la Tierra pudiera verse en un sendero irreversible de temperaturas ascendentes que causarían catástrofes climáticas aún mayores.
Más de 120 naciones más vulnerables al cambio climático apoyaron el plan europeo que llama a todos los países, no sólo a los industrializados, a enfrentar penalización por sus emisiones de carbono en el futuro. Estados Unidos, China e India, por razones diferentes, se negaron.
TELÓN DE FONDO
Promociones, reclamos y cero consecuencias
El tema del Fondo Verde Climático ya tiene varios meses en la agenda. Aún antes de que se llevara a un borrador en la cumbre climática de Cancún el año pasado, el Presidente Felipe Calderón la había mencionado en distintos escenarios y ante diversos líderes mundiales.
Un ejemplo de ello es una visita que hizo a España en diciembre de 2009. El jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, anunció que, al igual que Noruega, apoyaría la propuesta ambiental de México.
Para finales de 2010, cuando tuvo lugar el acto en Cancún, parecía que se llegaba a un acuerdo en el tema. Sin embargo, para marzo del presente año, la canciller Patricia Espinosa reprochó que aún no existieran las bases para crear el fondo. Es decir, terminó siendo una suerte de El Son de la negra: dijeron que sí, pero no cuando.
Y es que la idea era comenzar la construcción de acuerdos previo a la conferencia de Durban, Sudáfrica, situación que, como es evidente, no sucedió ni por lejos.
Dicho plan busca juntar dinero en cuotas que se fijarían en función del tamaño de cada economía, de los ingresos y de los niveles de emisiones en relación con el Producto Interior Bruto (PIB), entre otros factores, y pagar una cantidad “por cada tonelada de carbono que se evite emitir a la atmósfera o que se secuestre de la atmósfera”.
La corriente ambientalista en el país es reciente. Marcelo Ebrard, jefe de Gobierno del Distrito Federal, ha sido uno de sus principales impulsores en los últimos años. Ha implementado el programa Ecobici, así como la sustitución de microbuses y taxis, la construcción de la línea 12 del metro, entre otros.