Internacional
España pide una política de inmigración común en toda Europa
La reunión, tiene como objetivo limar asperezas tras el cruce de declaraciones de los últimos días
MADRID.- El secretario español de Estado para la Unión Europea,
Diego López Garrido, y su homólogo italiano, el ministro de Política Comunitaria, Andrea Ronchi, se reúnen hoy en Madrid para aclarar sus diferencias sobre la política de inmigración.
La reunión, prevista en el ministerio de Asuntos Exteriores, tiene como objetivo limar asperezas tras el cruce de declaraciones de los últimos días entre miembros de ambos gobiernos sobre los planes del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, para frenar la inmigración ilegal.
Italia aprobó ayer, miércoles, acciones en este ámbito, entre las que destaca la tipificación como delito de la inmigración clandestina.
Ronchi explicará a López Garrido los motivos que han llevado a su país a tomar este tipo de medidas y también le transmitirá el deseo de avanzar en una política común migratoria en la UE.
El pasado fin de semana el ministro español de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, afirmó que la política de inmigración italiana "quiere criminalizar al diferente".
Estas declaraciones fueron criticadas por el ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, que dijo que eran palabras "inaceptables" y que "interferían" en la política interna italiana.
La reunión, prevista en el ministerio de Asuntos Exteriores, tiene como objetivo limar asperezas tras el cruce de declaraciones de los últimos días entre miembros de ambos gobiernos sobre los planes del primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, para frenar la inmigración ilegal.
Italia aprobó ayer, miércoles, acciones en este ámbito, entre las que destaca la tipificación como delito de la inmigración clandestina.
Ronchi explicará a López Garrido los motivos que han llevado a su país a tomar este tipo de medidas y también le transmitirá el deseo de avanzar en una política común migratoria en la UE.
El pasado fin de semana el ministro español de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, afirmó que la política de inmigración italiana "quiere criminalizar al diferente".
Estas declaraciones fueron criticadas por el ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, que dijo que eran palabras "inaceptables" y que "interferían" en la política interna italiana.