Internacional
Entran en vigencia reglas de la UE sobre expulsión de inmigrantes
A manera de regularizar el estado de las personas inmigrantes en la UE, se llevarán a centros especiales para su repatriación
BRUSELAS, BÉLGICA (22/DIC/2010).– Los países de la Unión Europea tienen de plazo hasta mañana para incorporar a su ordenamiento jurídico la Directiva de Retorno que establece reglas comunes sobre la expulsión de casi ocho millones de inmigrantes irregulares en la mancomunidad.
La iniciativa tiene por objetivo coordinar las medidas de los Veintisiete en materia de inmigración, una cuestión de competencia nacional, por lo que las reglas al respecto difieren mucho entre los países de la Unión Europea (UE).
Las nuevas normas, aprobadas por las instituciones europeas en 2008, establecen un período máximo de seis meses, ampliable a 18, para que los extranjeros que se encuentren en territorio de la UE en situación ilegal sean remitidos a centros especiales para inmigrantes mientras se juzga y tramita su orden de repatriación.
En la actualidad ese período varía entre los 32 días permitidos en Francia y los 20 meses autorizados en Letonia.
Asimismo, sólo podrán ser detenidos los indocumentados que representen "riesgo de fuga" o traten de "eludir o entorpecer" el proceso de repatriación, y los gobiernos nacionales deberán proporcionarles asistencia legal gratuita.
Los individuos finalmente expulsados de un país de la UE tendrán prohibido regresar a cualquier otra nación del bloque en los siguientes cinco años.
La legislación también autoriza la detención y expulsión de menores no acompañados, un punto que fue duramente criticado por diversas organizaciones de defensas de los derechos humanos.
Sin embargo, antes de recurrir a la detención o expulsión del inmigrante indocumentado, las autoridades locales deberán siempre darles la opción del retorno voluntario, organizado muchas veces en colaboración con organizaciones no gubernamentales.
Por esa iniciativa, los indocumentados que abandonen el territorio europeo en un intervalo de entre siete y 30 días recibirán una ayuda para hacer frente a los primeros meses de su regreso y puedan, además, obtener los billetes de avión a su país de origen.
La iniciativa tiene por objetivo coordinar las medidas de los Veintisiete en materia de inmigración, una cuestión de competencia nacional, por lo que las reglas al respecto difieren mucho entre los países de la Unión Europea (UE).
Las nuevas normas, aprobadas por las instituciones europeas en 2008, establecen un período máximo de seis meses, ampliable a 18, para que los extranjeros que se encuentren en territorio de la UE en situación ilegal sean remitidos a centros especiales para inmigrantes mientras se juzga y tramita su orden de repatriación.
En la actualidad ese período varía entre los 32 días permitidos en Francia y los 20 meses autorizados en Letonia.
Asimismo, sólo podrán ser detenidos los indocumentados que representen "riesgo de fuga" o traten de "eludir o entorpecer" el proceso de repatriación, y los gobiernos nacionales deberán proporcionarles asistencia legal gratuita.
Los individuos finalmente expulsados de un país de la UE tendrán prohibido regresar a cualquier otra nación del bloque en los siguientes cinco años.
La legislación también autoriza la detención y expulsión de menores no acompañados, un punto que fue duramente criticado por diversas organizaciones de defensas de los derechos humanos.
Sin embargo, antes de recurrir a la detención o expulsión del inmigrante indocumentado, las autoridades locales deberán siempre darles la opción del retorno voluntario, organizado muchas veces en colaboración con organizaciones no gubernamentales.
Por esa iniciativa, los indocumentados que abandonen el territorio europeo en un intervalo de entre siete y 30 días recibirán una ayuda para hacer frente a los primeros meses de su regreso y puedan, además, obtener los billetes de avión a su país de origen.