Internacional

En 2009, Keiko planteó indultar a Fujimori

La diputada jura que no habrá amnistía, pero hace un año encabezó una cruzada para limpiar la imagen de su padre

LIMA, PERÚ (26/ABR/2011).- Cuando Keiko Fujimori afirmó en 2009 que si llegaba a la presidencia podría indultar a su padre, tal como reportan agencias informativas, luego de la primera sentencia contra el exmandatario, probablemente no imaginaba que en 2010 esquivaría las preguntas al respecto y que a pocas semanas de la segunda vuelta electoral, que disputará el domingo 5 de junio contra Ollanta Humala, juraría “por Dios” que no perdonaría a su padre por sus crímenes.

Es probable que tres días antes de la condena de 25 años contra Alberto Fujimori, dictada el 7 de abril de 2009, cuando Keiko defendió el derecho de los simpatizantes a manifestarse a favor del ex presidente, ésta no supiera que dos años después estaría pidiendo perdón por los errores que cometió su padre durante su mandato.

Transcurría el 8 de abril del año pasado cuando Keiko afirmó que encabezaría una “cruzada nacional” para reivindicar el nombre de su padre, quien recibió su primera condena por los crímenes de asesinato y secuestro, por dos matanzas cometidas en los años 90 por un escuadrón de aniquilamiento del Ejército, así como por la privación de la libertad de un empresario y un periodista opositor.

El ex presidente recibió otra condena de seis años el 30 de septiembre de 2009, acusado de soborno y espionaje telefónico a opositores
Así ha sido la carrera de Keiko rumbo a la presidencia. Con la sombra de un pasado reciente que la asecha en cada vuelta de esquina, en cada declaración. Y se nota. De acuerdo con un sondeo publicado el domingo por el diario El Comercio de Lima, 68% de los encuestados cree que Keiko no podrá mantener la promesa y finalmente indultará al padre, si gana la presidencia.

“No soy responsable (de los errores de su padre), pero represento a un grupo político que permitió que se cometan este tipo de delitos, por lo tanto mi compromiso para con el pueblo peruano es que este tipo de errores, excesos y delitos no se vuelvan a cometer”, afirmó ayer la candidata de derecha.
A pregunta expresa del diario peruano El Comercio durante una entrevista el 6 de junio de 2010, sobre si indultaría a su padre de llegar a la presidencia, Fujimori se fue por la tangente y afirmó que de ganar la elección su objetivo sería combatir la pobreza y la corrupción. Esa vez, no juró.

Además del inevitable lazo con Alberto Fujimori, Keiko es también reconocida por obtener la más alta votación en el país cuando ganó una curul en el Congreso.

Desde esa posición, plantó una iniciativa para aplicar la pena capital a los violadores de menores que les causen la muerte; también para los asaltantes que maten a sus víctimas.

La entonces legisladora también planteó proyectos de reducción de beneficios carcelarios.

Keiko siempre ha sostenido que no estuvo de acuerdo con la reelección de su padre y que también se opuso a la presencia del asesor presidencial Vladimiro Montesinos como principal consejero de su padre.

Éste último purga una condena de 25 años de cárcel por haber participado en el asesinato de 25 personas, nueve de ellos universitarios y un profesor de la Universidad de la Cantuta, en el marco de la lucha antiterrorista, cuando era jefe de Inteligencia.

PERFIL
Primera dama a los 19 años

Keiko Fujimori


Ha construido toda su carrera política a la sombra de su padre y ha hecho de su apellido su seña de identidad; no en vano su movimiento se llama “fujimorismo” y basa su programa en la reivindicación del legado del ex presidente preso.

Keiko Sofía Fujimori Higuchi, de 35 años, limeña, es la mayor de los cuatro hijos del matrimonio entre el catedrático Alberto Fujimori y la empresaria Susana Higuchi, ambos de ascendencia japonesa.

Educada en Estados Unidos, se casó con un estadounidense en 2004. Tiene dos hijas.

En 1990 era apenas una adolescente cuando llegó al Palacio de Gobierno como primogénita de Alberto Fujimori, pero las desavenencias entre sus padres, que terminaron divorciándose en 1994, le hicieron asumir el papel de primera dama a sus 19 años.

Keiko siempre ha sostenido que no estuvo de acuerdo con la reelección de su padre y asegura que confía en que será absuelto por los tribunales.

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