Internacional
El conflicto árabe-israelí mueve la agenda del Papa
Israel dice que la barrera es una medida de seguridad necesaria para mantener a raya a los atacantes palestinos
RAMALÁ, Cisjordania.- La Autoridad Nacional Palestina revocó sus planes de recibir al Papa Benedicto XVI en un escenario junto al muro de separación que Israel levantó en Cisjordania, dijo un legislador palestino.
Las autoridades del campamento de refugiados Aida esperaban que ese escenario, junto a un puesto de guardia israelí, fuera una señal visible del sufrimiento palestino bajo la ocupación israelí.
El legislador palestino Essa Qaraqie dijo que el comité organizador de la visita a Cisjordania trasladó el sitio del encuentro a una escuela de las Naciones Unidas dentro del campamento “después de enormes presiones israelíes”. Pero el convoy del Pontífice de todos modos pasará cerca del muro.
Israel dice que la barrera es una medida de seguridad necesaria para mantener a raya a los atacantes palestinos. Los palestinos dicen que les ha robado territorio para su Estado independiente.
Funcionarios israelíes han acusado a los palestinos de tratar de politizar la visita de cinco días de Benedicto XVI a Tierra Santa, y el Ejército ordenó a los palestinos desmontar el escenario aduciendo que había sido instalado sin autorización.
Las autoridades del campamento de refugiados Aida esperaban que ese escenario, junto a un puesto de guardia israelí, fuera una señal visible del sufrimiento palestino bajo la ocupación israelí.
El legislador palestino Essa Qaraqie dijo que el comité organizador de la visita a Cisjordania trasladó el sitio del encuentro a una escuela de las Naciones Unidas dentro del campamento “después de enormes presiones israelíes”. Pero el convoy del Pontífice de todos modos pasará cerca del muro.
Israel dice que la barrera es una medida de seguridad necesaria para mantener a raya a los atacantes palestinos. Los palestinos dicen que les ha robado territorio para su Estado independiente.
Funcionarios israelíes han acusado a los palestinos de tratar de politizar la visita de cinco días de Benedicto XVI a Tierra Santa, y el Ejército ordenó a los palestinos desmontar el escenario aduciendo que había sido instalado sin autorización.