Internacional
El Papa, incómodo con Obama por el aborto
El Vaticano no difundió imágenes de la reunión con la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi
CIUDAD DEL VATICANO.- El Papa Benedicto XVI, incómodo con el nuevo Gobierno de Estados Unidos que ha revertido la política de su antecesor George W. Bush en materia de aborto, recibió a la presidenta de la Cámara de Representantes de ese país, Nancy Pelosi, tratando de mostrarse discreto sobre la visita, pero le aconsejó abandonar su defensa a la interrupción del embarazo.
El Sumo Pontífice dijo a Pelosi, una de las más prominentes defensoras del derecho de la mujer a interrumpir su embarazo, que los políticos católicos tienen el deber de proteger la vida “en todas las etapas de su desarrollo”.
Pelosi, quien es de religión católica, es la primera dirigente demócrata que se reúne con el Santo Padre desde que Barack Obama llegó a la presidencia, el 20 de enero. Obama obtuvo una mayoría de los votos de los católicos estadounidenses pese a su defensa del aborto.
Cuando llevaba apenas cuatro días en el cargo, Obama puso fin a la prohibición de dar fondos a grupos internacionales que patrocinan el aborto u ofrecen información sobre esa opción (ver “Telón de fondo”).
El intento del Vaticano de dar escasa importancia a la visita de Pelosi fue evidente. La reunión de ayer se realizó en una pequeña sala y se impidió la entrada a periodistas y fotógrafos.
También el Vaticano se negó a divulgar imágenes del encuentro entre Benedicto XVI y Pelosi, algo que hace cada vez que el Papa se reúne con líderes mundiales --y Pelosi es la tercera en la orden de sucesión presidencial en Estados Unidos-- señalando que la reunión era estrictamente privada.
Un escueto comunicado del Vaticano dijo que el Papa “saludó brevemente” a Pelosi y no mencionó otro tema que habrían discutido, más allá del aborto.
En los 15 minutos de reunión, dijo el Vaticano, Benedicto XVI habló de las enseñanzas de la iglesia “sobre la dignidad de la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural”.
El Papa tenía una excelente relación con Bush, pues ambos se oponían al aborto. Eso inclusive permitió superar diferencias en política exterior. El Vaticano se opuso a la invasión de Iraq.
Benedicto XVI participó de la Audiencia del Miércoles y alguien celebró su presencia con un globo.
La Iglesia no quita el dedo del renglón
La de ayer por parte del Papa, no fue la única crítica que ha recibido el presidente Barack Obama por su posición con respecto al aborto.
El jueves 22 de enero, decenas de miles de personas realizaron en Washington, como lo vienen haciendo desde 1974, la “Marcha por la vida”, y al final de esa manifestación, a última hora de la noche, Obama revocó la prohibición de destinar fondos federales a organizaciones que promueven el aborto en países en vías de desarrollo.
La resolución ahora derogada fue adoptada durante el Gobierno de George W. Bush y era conocida como “Política Ciudad de México”.
El martes 27, el cardenal Justin Rigali, arzobispo de Filadelfia, calificó de “muy decepcionante” la decisión del presidente.
El sábado 31 de enero, se conocieron las primeras críticas del Vaticano. El arzobispo Rino Fisichella, presidente de la Academia Pontificia para la Vida, afirmó al diario italiano “Il Corriere della Sera”: “Si éste es uno de los primeros actos del presidente Obama, con todos los respetos, me parece que el camino hacia la decepción ha sido muy corto”.
El 5 de febrero, el cardenal Justin Rigali, presidente de la Comisión Episcopal de Actividades Pro Vida, inició una en contra del cambio de leyes en esta materia. (EL INFORMADOR)
El Sumo Pontífice dijo a Pelosi, una de las más prominentes defensoras del derecho de la mujer a interrumpir su embarazo, que los políticos católicos tienen el deber de proteger la vida “en todas las etapas de su desarrollo”.
Pelosi, quien es de religión católica, es la primera dirigente demócrata que se reúne con el Santo Padre desde que Barack Obama llegó a la presidencia, el 20 de enero. Obama obtuvo una mayoría de los votos de los católicos estadounidenses pese a su defensa del aborto.
Cuando llevaba apenas cuatro días en el cargo, Obama puso fin a la prohibición de dar fondos a grupos internacionales que patrocinan el aborto u ofrecen información sobre esa opción (ver “Telón de fondo”).
El intento del Vaticano de dar escasa importancia a la visita de Pelosi fue evidente. La reunión de ayer se realizó en una pequeña sala y se impidió la entrada a periodistas y fotógrafos.
También el Vaticano se negó a divulgar imágenes del encuentro entre Benedicto XVI y Pelosi, algo que hace cada vez que el Papa se reúne con líderes mundiales --y Pelosi es la tercera en la orden de sucesión presidencial en Estados Unidos-- señalando que la reunión era estrictamente privada.
Un escueto comunicado del Vaticano dijo que el Papa “saludó brevemente” a Pelosi y no mencionó otro tema que habrían discutido, más allá del aborto.
En los 15 minutos de reunión, dijo el Vaticano, Benedicto XVI habló de las enseñanzas de la iglesia “sobre la dignidad de la vida humana desde la concepción hasta su muerte natural”.
El Papa tenía una excelente relación con Bush, pues ambos se oponían al aborto. Eso inclusive permitió superar diferencias en política exterior. El Vaticano se opuso a la invasión de Iraq.
Benedicto XVI participó de la Audiencia del Miércoles y alguien celebró su presencia con un globo.
La Iglesia no quita el dedo del renglón
La de ayer por parte del Papa, no fue la única crítica que ha recibido el presidente Barack Obama por su posición con respecto al aborto.
El jueves 22 de enero, decenas de miles de personas realizaron en Washington, como lo vienen haciendo desde 1974, la “Marcha por la vida”, y al final de esa manifestación, a última hora de la noche, Obama revocó la prohibición de destinar fondos federales a organizaciones que promueven el aborto en países en vías de desarrollo.
La resolución ahora derogada fue adoptada durante el Gobierno de George W. Bush y era conocida como “Política Ciudad de México”.
El martes 27, el cardenal Justin Rigali, arzobispo de Filadelfia, calificó de “muy decepcionante” la decisión del presidente.
El sábado 31 de enero, se conocieron las primeras críticas del Vaticano. El arzobispo Rino Fisichella, presidente de la Academia Pontificia para la Vida, afirmó al diario italiano “Il Corriere della Sera”: “Si éste es uno de los primeros actos del presidente Obama, con todos los respetos, me parece que el camino hacia la decepción ha sido muy corto”.
El 5 de febrero, el cardenal Justin Rigali, presidente de la Comisión Episcopal de Actividades Pro Vida, inició una en contra del cambio de leyes en esta materia. (EL INFORMADOR)