Internacional

El Ejército acaba con el plantón en Bangkok

Militares controlan la capital tailandesa y mantiene cerrados los accesos al Centro, para limitar la llegada de manifestantes desde el interior

BANGKOK, TAILANDIA (20/MAY/2010).- Con la rendición y detención de siete de los principales líderes de los “Camisas rojas” el Ejército declaró que tenía el control total de la capital tailandesa. Los manifestantes respondieron con furia a la rendición de sus líderes, incendiando varios edificios públicos, entre ellos la Bolsa de Bangkok.

Saqueos e incendios asolaron Bangkok luego de que soldados irrumpieron en un campamento de manifestantes opositores al Gobierno, forzando a sus líderes a rendirse, pero provocando choques en los que murieron seis personas y generaron disturbios en el Norte.

Al menos seis personas, incluido un reportero gráfico italiano y cinco “Camisas rojas”, murieron este y otras 59 resultaron heridos durante el operativo, que lanzó tiros al aire y gases lacrimógenos para desalojar a los opositores.

El Gobierno extendió un toque de queda nocturno en Bangkok a 24 provincias, casi un tercio del total del país. El malestar se diseminó a otras siete provincias, y los ayuntamientos de tres áreas norteñas, bastiones de los activistas opositores, fueron incendiados.

Ayer, los manifestantes “Camisas rojas” incendiaron al menos 27 edificios en la capital, entre ellos la bolsa tailandesa y al menos 16 sucursales bancarias. Central World, el segundo mayor complejo de tiendas por departamentos del sudeste asiático, estaba envuelto en llamas.

El primer ministro tailandés, Abhisit Vejjajiva, dijo en un discurso televisado la noche del miércoles: “Estoy confiado y determinado a terminar con los problemas y regresar la paz y el orden al país nuevamente”.

Los medios locales están sometidos a una prohibición de informar y la televisión emitió programas de tailandeses bailando y enarbolando banderas, y las transmisiones fueron interrumpidas periódicamente para dar paso a declaraciones del Gobierno.

Abhisit Vejjajiva prometió restablecer la paz en el país y defendió la imposición del toque de queda para facilitar las operaciones de las Fuerzas de seguridad.
En un mensaje a la nación difundido a través de la televisión, Abhisit ofreció disculpas por el daño causado a los ciudadanos, pero subrayó que el toque de queda en la capital tailandesa y provincias, es necesaria.

La revuelta en la capital tailandesa comenzó el pasado 12 de marzo, cuando miles de “Camisas rojas” tomaron las calles en demanda de la renuncia del primer ministro, la disolución del Parlamento y la celebración de elecciones generales.

Los manifestantes, dirigidos por el Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura (UDD), buscaban la caída del Ejecutivo y el regreso del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, depuesto en septiembre de 2006 por un golpe de Estado y sobre quien pesan varias acusaciones por corrupción.

Telón de fondo

Duelo de poder

En diciembre de 2008, la alianza popular contraria al bando político del ex primer ministro, Thaksin Shinawatra, se apuntó la investidura parlamentaria del líder del Partido Demócrata, Abhisit Vejjajiva y actual premier.

Abhisit Vejjajiva es un representante de las clases medias y altas urbanas que cuenta con el respaldo de los poderes fácticos tradicionales de Bangkok, los cortesanos y los militares, pero que perdió las elecciones democráticas de 2007.

Su asunción indujo a una actitud rebelde en las reorganizadas huestes de Thaksin, un multimillonario populista condenado por corrupción, derrocado en 2006 y que vive en el exilio para evitar la cárcel, a por quien los “Camisas rojas”, fuertes en el campo y en los estratos pobres, han lanzado la ola de protestas exigiendo la dimisión de Vejjajiva.

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