Internacional
Desaloja policía a manifestantes en Wall Street
Se dedicaron a desarmar carpas y arrestando a 70 personas
NUEVA YORK, ESTADOS UNIDOS (15/NOV/2011).- Policías con cascos y escudos desalojaron el martes a los manifestantes del movimiento "Ocuppy Wall Street" que acampaban desde septiembre en un parque en el distrito financiero de Nueva York, desarmando sus carpas y arrestando a unas 70 personas.
Las autoridades declararon que la ocupación continuada del parque Zuccotti -que se había convertido en un mar de tiendas de campaña, lonas y carteles de protesta en el que dormían cientos de personas- suponía un peligro para la seguridad y la salud.
El portavoz policial Paul Browne dijo que unas 70 personas fueron arrestadas en el parque durante la operación efectuada en la madrugada por desafiar las órdenes de desalojo y que varias más fueron detenidas en las cercanías, aunque la mayoría se fue voluntariamente.
Cerca de una decena de manifestantes se encadenó y otros dos lo hicieron a unos árboles, pero fueron desalojados igualmente, añadió.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, defendió el desalojo y el desmantelamiento de la acampada.
"Desgraciadamente, el parque se estaba convirtiendo en un lugar al que la gente iba no para protestar, sino para quebrantar la ley, y en algunos casos, hacer daño a los demás", manifestó en un comunicado.
"Ha habido noticias de empresas amenazadas y quejas por el ruido y las condiciones de insalubridad que han afectado gravemente la calidad de vida de los vecinos y los negocios en este barrio", agregó.
Los manifestantes iniciaron la acampada en el parque Zuccotti el 17 de septiembre para protestar contra un sistema financiero que argumentan beneficia sobre todo a las empresas y los más adinerados.
El movimiento Occupy Wall Street ha desatado protestas similares contra la desigualdad económica en todo Estados Unidos y, en algunos casos, han llevado a violentos enfrentamientos con la policía.
El lunes, la policía entró en otra acampada en Oakland, California, desalojando a sus ocupantes y quitando las tiendas; mientras que en Portland, Oregón, los agentes se enfrentaron el domingo a unos 1.000 manifestantes.
El alcalde de Nueva York dijo que los manifestantes podrán volver, pero cumpliendo las normas que no permiten tiendas ni almacenar pertenencias.
"Los manifestantes han tenido dos meses para ocupar el parque con tiendas y sacos de dormir. Ahora tendrán que ocupar el espacio con el poder de sus argumentos", aseguró.
Los manifestantes aseguraron que la expulsión del parque convertido en el epicentro del movimiento no les desanimaría y varios cientos se congregaron en otra plaza del bajo Manhattan.
"Ahora esto va a crecer.
¿Por qué? Porque cada persona que ha sido expulsada traerá a cinco amigos y todos los que se han enterado irán con sus amigos", declaró Justin Wedes, de 25 años.
Los agentes cerraron las calles alrededor del parque, que fue iluminado con focos, y hacia la 1 de la madrugada (0600 GMT) comenzaron la operación, que terminó hacia las 4.14 hora local (0915 GMT).
"Después de esto nos vamos a hacer más grandes. No hay duda de que nos haremos más grandes. Esta es nuestra ocasión para que nos escuchen", dijo Jennifer Sarja, de 38 años, que había llevado mantas y comida a los acampados.
Los servicios de limpieza recogían los desperdicios y la basura. Browne dijo que los policías se quedarán en el parque para asegurarse de que no vuelva a ser ocupado.
La ciudad y los propietarios del parque, Brookfield Office Properties, sacaron unos panfletos diciendo "que la ocupación continua de Zuccotti Park supone un peligro creciente para la salud y la seguridad de aquellos acampados en el parque, para los servicios de emergencia y la comunidad de los alrededores".
En la acampada había una cocina y también una tienda médica, una de atención a la prensa y una biblioteca.
Algunos ciudadanos se mostraron contentos con el desalojo.
"Creo que el argumento que estaban intentando presentar quedó claro hace mucho tiempo y se perdió por el camino", dijo Patrick Hickey, un obrero de 45 años que trabaja en el cercano World Trade Center mientras tomaba una taza de café y veía el desalojo.
Los manifestantes habían llamado a intentar cerrar el martes Wall Street -sede de la Bolsa de Nueva York- para celebrar un carnaval callejero con el que conmemorar el segundo mes de su campaña.
Las autoridades declararon que la ocupación continuada del parque Zuccotti -que se había convertido en un mar de tiendas de campaña, lonas y carteles de protesta en el que dormían cientos de personas- suponía un peligro para la seguridad y la salud.
El portavoz policial Paul Browne dijo que unas 70 personas fueron arrestadas en el parque durante la operación efectuada en la madrugada por desafiar las órdenes de desalojo y que varias más fueron detenidas en las cercanías, aunque la mayoría se fue voluntariamente.
Cerca de una decena de manifestantes se encadenó y otros dos lo hicieron a unos árboles, pero fueron desalojados igualmente, añadió.
El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, defendió el desalojo y el desmantelamiento de la acampada.
"Desgraciadamente, el parque se estaba convirtiendo en un lugar al que la gente iba no para protestar, sino para quebrantar la ley, y en algunos casos, hacer daño a los demás", manifestó en un comunicado.
"Ha habido noticias de empresas amenazadas y quejas por el ruido y las condiciones de insalubridad que han afectado gravemente la calidad de vida de los vecinos y los negocios en este barrio", agregó.
Los manifestantes iniciaron la acampada en el parque Zuccotti el 17 de septiembre para protestar contra un sistema financiero que argumentan beneficia sobre todo a las empresas y los más adinerados.
El movimiento Occupy Wall Street ha desatado protestas similares contra la desigualdad económica en todo Estados Unidos y, en algunos casos, han llevado a violentos enfrentamientos con la policía.
El lunes, la policía entró en otra acampada en Oakland, California, desalojando a sus ocupantes y quitando las tiendas; mientras que en Portland, Oregón, los agentes se enfrentaron el domingo a unos 1.000 manifestantes.
El alcalde de Nueva York dijo que los manifestantes podrán volver, pero cumpliendo las normas que no permiten tiendas ni almacenar pertenencias.
"Los manifestantes han tenido dos meses para ocupar el parque con tiendas y sacos de dormir. Ahora tendrán que ocupar el espacio con el poder de sus argumentos", aseguró.
Los manifestantes aseguraron que la expulsión del parque convertido en el epicentro del movimiento no les desanimaría y varios cientos se congregaron en otra plaza del bajo Manhattan.
"Ahora esto va a crecer.
¿Por qué? Porque cada persona que ha sido expulsada traerá a cinco amigos y todos los que se han enterado irán con sus amigos", declaró Justin Wedes, de 25 años.
Los agentes cerraron las calles alrededor del parque, que fue iluminado con focos, y hacia la 1 de la madrugada (0600 GMT) comenzaron la operación, que terminó hacia las 4.14 hora local (0915 GMT).
"Después de esto nos vamos a hacer más grandes. No hay duda de que nos haremos más grandes. Esta es nuestra ocasión para que nos escuchen", dijo Jennifer Sarja, de 38 años, que había llevado mantas y comida a los acampados.
Los servicios de limpieza recogían los desperdicios y la basura. Browne dijo que los policías se quedarán en el parque para asegurarse de que no vuelva a ser ocupado.
La ciudad y los propietarios del parque, Brookfield Office Properties, sacaron unos panfletos diciendo "que la ocupación continua de Zuccotti Park supone un peligro creciente para la salud y la seguridad de aquellos acampados en el parque, para los servicios de emergencia y la comunidad de los alrededores".
En la acampada había una cocina y también una tienda médica, una de atención a la prensa y una biblioteca.
Algunos ciudadanos se mostraron contentos con el desalojo.
"Creo que el argumento que estaban intentando presentar quedó claro hace mucho tiempo y se perdió por el camino", dijo Patrick Hickey, un obrero de 45 años que trabaja en el cercano World Trade Center mientras tomaba una taza de café y veía el desalojo.
Los manifestantes habían llamado a intentar cerrar el martes Wall Street -sede de la Bolsa de Nueva York- para celebrar un carnaval callejero con el que conmemorar el segundo mes de su campaña.