Internacional

Decenas de manifestantes resultan heridos en protestas de Yemen

Manifestantes yemeníes resultaron heridos al momento en el que la policía usó municiones y gases lacrimógenos

SANÁ, YEMEN (03/ABR/2011).-Decenas de manifestantes yemeníes resultaron heridos el domingo cuando la policía usó municiones reales y gases lacrimógenos para dispersar una protesta contra el presidente Ali Abdullah Saleh, quien pidió poner fin a las semanas de disturbios.

Al menos 10 personas fueron alcanzadas por balas en los hechos de violencia en Taiz, al sur de la capital, pero la mayoría sufría los efectos del gas lacrimógeno, dijo un médico.

Las protestas inspiradas en las revueltas de Túnez y Egipto han llevado al Gobierno de Saleh al borde del colapso. Pero el presidente, un sobreviviente de tumultos políticos, pidió el domingo terminar con la violencia, señalando que no tiene intención de renunciar pronto.

"Llamamos a la coalición de oposición a poner fin a la crisis suspendiendo las protestas, bloqueos de carreteras y asesinatos, y deberían terminar con el estado de rebelión en algunas unidades militares", declaró Saleh a sus seguidores en la provincia de Taiz.

"Estamos preparados para discutir el traspaso del poder, pero en un marco pacífico y constitucional", agregó, ante los cánticos de "No habrá concesiones después de hoy".

Su partido gobernante dijo que no había recibido un plan de transición por parte de los movimientos opositores, en el cual Saleh entregaría el poder a un vicepresidente mientras se toman medidas para crear un Gobierno de unidad nacional y se convoca a elecciones anticipadas.

"Aún no lo hemos recibido", sostuvo un funcionario.

Estados Unidos ha expresado abiertamente su preocupación sobre quién sucederá a Saleh, un hombre al que considera un aliado que ha ayudado a contener a Al Qaeda en la Península Arábiga, el brazo con sede en Yemen de la red militante.

Grupos de oposición aumentaron sus acciones contra Saleh en el sureño puerto de Adén, lugar de un movimiento separatista que asegura que la reunificación del sur y el norte de Yemen impulsada por Saleh en 1994 los dejó marginados.

Buena parte de la ciudad estaba desierta en el segundo día de desobediencia civil en el que los negocios cerraron. Grupos opositores también han llamado a la gente a que deje de pagar impuestos y las cuentas de servicios básicos.

Cientos han acampado dentro y alrededor de la Universidad de Saná desde inicios de febrero, pero en las últimas dos semanas Saleh ha comenzado a movilizar a miles de sus partidarios en las calles.

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