Internacional
Critican a esposa de Romney por ser ama de casa; se desata polémica
El Presidente Barack Obama debió salir a dar declaraciones
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (12/ABR/2012).- Ann Romney, la esposa del puntero en la carrera por la nominación republicana a la Casa Blanca, Mitt Romney, se convirtió hoy en centro de una tormenta política luego que una estratega demócrata la descalificó por ser ama de casa.
El ataque, que dio a la campaña de Romney munición política para contratacar a los comentaristas liberales, provocó no sólo la intervención de la primera dama Michelle Obama sino del propio presidente Barack Obama.
Hillary Rosen, una estratega demócrata, generó la controversia cuando sugirió a la cadena CNN que Ann Romney no tenía autoridad para hablar de los problemas económicos de las mujeres, debido a que "no ha trabajado ni un día de su vida".
Ann Romney, de 62 años e hija de una acaudalada familia mormona de Utah, salió al paso del ataque defendiendo a las amas de casas y confrontando las críticas de Rosen en la cadena televisiva de la competencia, Fox News, de orientación conservadora.
"Ella (Hillary Rosen) debía haber venido a mi casa cuando esos cinco niños estaban causando tantos problemas. No fue nada fácil", declaró la esposa del político republicano, sonriente y sin perder la compostura.
"Mi opción de carrera fue ser una madre y creo que todos nosotros debemos saber que necesitamos respetar las opciones que hacemos las mujeres", remató.
En su cuenta de Twitter, la primera dama Michelle Obama se solidarizó con Ann Romney.
"Cada una de las madres trabaja duro y todas las mujeres merecen ser respetadas", dijo la primera dama, que antes de contraer nupcias trabajaba como una exitosa abogada corporativa.
El incidente fue capitalizado de inmediato por la campaña de Romney para tratar de atraer el crucial voto femenino, sector en el que el presidente Barack Obama tiene 19 puntos porcentuales de ventaja, de acuerdo con un sondeo de The Washington Post-ABC.
Analistas políticos sugirieron la conveniencia de que Romney elija a su esposa como aspirante a la vicepresidencia, una posibilidad sin precedentes.
Al preguntarle sobre la polémica, que dominó la programación de las cadenas televisivas de noticias, el propio presidente Obama salió en defensa de las amas de casa.
"No hay un trabajo más difícil que ser una madre", declaró el mandatario a una televisora de Iowa. "Cualquiera que argumente lo contrario, creo que probablemente debe repensar su punto de vista", añadió.
Obama señaló asimismo que las familias de los aspirantes presidenciales deben estar al margen de los ataques políticos. "Nuestras familias son civiles", subrayó.
Sin embargo, el caso abrió el debate sobre la legitimidad de criticar a las cónyuges de los candidatos, cuando éstas juegan un papel visible en la promoción política de su esposo.
Con frecuencia, una sonriente y articulada Ann Romney abre los discursos políticos de su esposo, que suele presentarla como su arma secreta. Asimismo, ambos exaltan su matrimonio de 43 años de duración.
Por su parte, Michelle Obama apareció esta semana en el popular programa de comedia The Colbert Report, donde defendió el trabajo de su marido e hizo votos por su reelección.
"Creo que será un presidente fenomenal. Ha sido un presidente fenomenal. Es mi hombre", dijo de buen humor la primera dama.
El ataque, que dio a la campaña de Romney munición política para contratacar a los comentaristas liberales, provocó no sólo la intervención de la primera dama Michelle Obama sino del propio presidente Barack Obama.
Hillary Rosen, una estratega demócrata, generó la controversia cuando sugirió a la cadena CNN que Ann Romney no tenía autoridad para hablar de los problemas económicos de las mujeres, debido a que "no ha trabajado ni un día de su vida".
Ann Romney, de 62 años e hija de una acaudalada familia mormona de Utah, salió al paso del ataque defendiendo a las amas de casas y confrontando las críticas de Rosen en la cadena televisiva de la competencia, Fox News, de orientación conservadora.
"Ella (Hillary Rosen) debía haber venido a mi casa cuando esos cinco niños estaban causando tantos problemas. No fue nada fácil", declaró la esposa del político republicano, sonriente y sin perder la compostura.
"Mi opción de carrera fue ser una madre y creo que todos nosotros debemos saber que necesitamos respetar las opciones que hacemos las mujeres", remató.
En su cuenta de Twitter, la primera dama Michelle Obama se solidarizó con Ann Romney.
"Cada una de las madres trabaja duro y todas las mujeres merecen ser respetadas", dijo la primera dama, que antes de contraer nupcias trabajaba como una exitosa abogada corporativa.
El incidente fue capitalizado de inmediato por la campaña de Romney para tratar de atraer el crucial voto femenino, sector en el que el presidente Barack Obama tiene 19 puntos porcentuales de ventaja, de acuerdo con un sondeo de The Washington Post-ABC.
Analistas políticos sugirieron la conveniencia de que Romney elija a su esposa como aspirante a la vicepresidencia, una posibilidad sin precedentes.
Al preguntarle sobre la polémica, que dominó la programación de las cadenas televisivas de noticias, el propio presidente Obama salió en defensa de las amas de casa.
"No hay un trabajo más difícil que ser una madre", declaró el mandatario a una televisora de Iowa. "Cualquiera que argumente lo contrario, creo que probablemente debe repensar su punto de vista", añadió.
Obama señaló asimismo que las familias de los aspirantes presidenciales deben estar al margen de los ataques políticos. "Nuestras familias son civiles", subrayó.
Sin embargo, el caso abrió el debate sobre la legitimidad de criticar a las cónyuges de los candidatos, cuando éstas juegan un papel visible en la promoción política de su esposo.
Con frecuencia, una sonriente y articulada Ann Romney abre los discursos políticos de su esposo, que suele presentarla como su arma secreta. Asimismo, ambos exaltan su matrimonio de 43 años de duración.
Por su parte, Michelle Obama apareció esta semana en el popular programa de comedia The Colbert Report, donde defendió el trabajo de su marido e hizo votos por su reelección.
"Creo que será un presidente fenomenal. Ha sido un presidente fenomenal. Es mi hombre", dijo de buen humor la primera dama.