Internacional
Certifica EU a Cuba en lucha contra las drogas
El Gobierno de Obama emite duras críticas contra Venezuela y Bolivia, donde ha aumentado la producción de los enervantes
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (04/MAR/2011).- Estados Unidos admitió este jueves que Cuba ha hecho esfuerzos para limitar el narcotráfico por su territorio, un reconocimiento poco común para un país con el que Washington carece de relaciones formales desde hace medio siglo.
“Los esfuerzos del Gobierno de Cuba para realizar incautaciones y la presencia disuasiva de la Policía han limitado las oportunidades para los traficantes de la región”, señaló el Informe Anual sobre Cooperación Antidrogas a nivel mundial del Departamento de Estado.
“Hasta la fecha, los esfuerzos antidrogas de Cuba han evitado que el tráfico de drogas tenga un impacto significativo en la isla”, a pesar de su ubicación estratégica entre los productores de droga sudamericanos y el principal mercado, Estados Unidos, señaló el informe.
El Departamento indicó que en 2010 Cuba mantuvo “el mismo nivel de cooperación antinarcóticos con Estados Unidos de los años recientes”, pero reconoció que ha habido un mejor conocimiento de los esfuerzos cubanos desde una reunión técnica bilateral en noviembre pasado en La Habana.
El diálogo migratorio restablecido en 2009 entre ambos países también ha permitido un mayor intercambio de información con respecto a actividades criminales, señaló el informe, que este año fue bastante crítico con dos aliados de Cuba, Venezuela y Bolivia.
La Habana presentó a las autoridades estadounidenses un proyecto de acuerdo bilateral para cooperación antidrogas, que Washington aún estudia, apuntó.
El Gobierno de Estados Unidos aplaudió a Cuba por sus esfuerzos para combatir el tráfico y el consumo de drogas en su territorio, que representan el “compromiso” de la isla por cumplir con los tratados internacionales en la materia.
En su Reporte Internacional de Estrategia de Control de Naarcóticos 2011 (INCSR, por sus siglas en inglés), el Departamento de Estado estadounidense señala: “Cuba ha seguido demostrando su compromiso con satisfacer sus responsabilidades como miembro de la Convención de las Naciones Unidas de 1988”. La convención es un tratado de la ONU sobre el combate al narcotráfico.
“Cuba se localiza entre el amplio mercado de Estados Unidos y los más grandes exportadores de drogas ilegales del Hemisferio. (…) Sin embargo, los esfuerzos del Gobierno cubano y sus políticas han limitado las oportunidades para los traficantes internacionales”.
“Las metas antinarcóticos de Cuba son reducir el abasto de drogas en la isla y prevenir que los narcotraficantes se establezcan ahí”, lo que se alcanza gracias a las duras penas a los delitos relacionados con la materia, los bajos ingresos de los consumidores y las escasas oportunidades para producir drogas, agrega el reporte.
De acuerdo con el Departamento de Estado, las políticas de control de drogas cubanas “parecen ser efectivas”, lo que se refleja en los bajos índices de abuso de estupefacientes. Las mayores tasas en ese rubro se registran en las ciudades más grandes y centros turísticos.
Los gobiernos de Cuba y Estados Unidos mantienen una relación tensa desde la segunda mitad del siglo XX, cuando la isla vivió una Revolución que derivó en la instauración de un régimen comunista.
“Los esfuerzos del Gobierno de Cuba para realizar incautaciones y la presencia disuasiva de la Policía han limitado las oportunidades para los traficantes de la región”, señaló el Informe Anual sobre Cooperación Antidrogas a nivel mundial del Departamento de Estado.
“Hasta la fecha, los esfuerzos antidrogas de Cuba han evitado que el tráfico de drogas tenga un impacto significativo en la isla”, a pesar de su ubicación estratégica entre los productores de droga sudamericanos y el principal mercado, Estados Unidos, señaló el informe.
El Departamento indicó que en 2010 Cuba mantuvo “el mismo nivel de cooperación antinarcóticos con Estados Unidos de los años recientes”, pero reconoció que ha habido un mejor conocimiento de los esfuerzos cubanos desde una reunión técnica bilateral en noviembre pasado en La Habana.
El diálogo migratorio restablecido en 2009 entre ambos países también ha permitido un mayor intercambio de información con respecto a actividades criminales, señaló el informe, que este año fue bastante crítico con dos aliados de Cuba, Venezuela y Bolivia.
La Habana presentó a las autoridades estadounidenses un proyecto de acuerdo bilateral para cooperación antidrogas, que Washington aún estudia, apuntó.
El Gobierno de Estados Unidos aplaudió a Cuba por sus esfuerzos para combatir el tráfico y el consumo de drogas en su territorio, que representan el “compromiso” de la isla por cumplir con los tratados internacionales en la materia.
En su Reporte Internacional de Estrategia de Control de Naarcóticos 2011 (INCSR, por sus siglas en inglés), el Departamento de Estado estadounidense señala: “Cuba ha seguido demostrando su compromiso con satisfacer sus responsabilidades como miembro de la Convención de las Naciones Unidas de 1988”. La convención es un tratado de la ONU sobre el combate al narcotráfico.
“Cuba se localiza entre el amplio mercado de Estados Unidos y los más grandes exportadores de drogas ilegales del Hemisferio. (…) Sin embargo, los esfuerzos del Gobierno cubano y sus políticas han limitado las oportunidades para los traficantes internacionales”.
“Las metas antinarcóticos de Cuba son reducir el abasto de drogas en la isla y prevenir que los narcotraficantes se establezcan ahí”, lo que se alcanza gracias a las duras penas a los delitos relacionados con la materia, los bajos ingresos de los consumidores y las escasas oportunidades para producir drogas, agrega el reporte.
De acuerdo con el Departamento de Estado, las políticas de control de drogas cubanas “parecen ser efectivas”, lo que se refleja en los bajos índices de abuso de estupefacientes. Las mayores tasas en ese rubro se registran en las ciudades más grandes y centros turísticos.
Los gobiernos de Cuba y Estados Unidos mantienen una relación tensa desde la segunda mitad del siglo XX, cuando la isla vivió una Revolución que derivó en la instauración de un régimen comunista.