Internacional
Cardenal vienés endurece postura ante rebelión de sacerdotes
Sacerdotes dicen que darán la comunión a protestantes y católicos divorciados vueltos a casar o permitirán que laicos prediquen y dirijan parroquias
VIENA, AUSTRIA (17/SEP/2011).- El jefe de la comunidad católico romana de Viena descartó cambios radicales exigidos por sacerdotes disidentes y dijo que podría haber un "conflicto grave" si desafiaban las normas de la Iglesia sobre el celibato o daban la comunión a divorciados que volvieron a casarse.
El cardenal de Viena, Christoph Schoenborn, dijo que no llevaría su diócesis a un cisma con los líderes del Vaticano permitiendo que los sacerdotes violen normas de la Iglesia, después que un grupo de religiosos hiciera un manifiesto de "Llamado a la desobediencia" para presionar por reformas.
En entrevistas el fin de semana con la radio y televisión austriacas, Schoenborn respaldó el celibato para los sacerdotes, lo que limita la ordenación a hombres y preserva el matrimonio como un compromiso de por vida.
"Si nos separáramos de la comunidad de la Iglesia Católica esto llevaría nuestra diócesis a un cisma. No estoy preparado para esto y creo que ningún obispo austríaco lo está", afirmó Schoenborn el sábado.
A última hora del viernes el cardenal volvió a advertir a los sacerdotes disidentes que se enfrentaban a consecuencias si se aferran a su rebelión.
"Si se trata de acciones que contradicen claramente la doctrina católica sobre la fe, entonces ello puede conducir a un conflicto serio", dijo, y agregó que no era demasiado tarde para llegar a un terreno común en una segunda ronda de conversaciones a finales este año.
"Todas las posibilidades están abiertas. Cuento con el diálogo y la cooperación", aseveró.
Disidentes encabezados por el reverendo Helmut Schueller emitieron el manifiesto y afirmaron que esperan que la campaña convenza a Schoenborn de impulsar las reformas con el Papa Benedicto XVI y el Vaticano.
Los disidentes, que tienen un amplio respaldo del público en sondeos, sostienen que romperán reglas de la Iglesia al dar la comunión a protestantes y católicos divorciados vueltos a casar o permitir que laicos prediquen y dirijan parroquias sin sacerdotes.
Los religiosos se oponen a la actual tendencia de agrupar varias parroquias debido a la escasez de sacerdotes.
El cardenal de Viena, Christoph Schoenborn, dijo que no llevaría su diócesis a un cisma con los líderes del Vaticano permitiendo que los sacerdotes violen normas de la Iglesia, después que un grupo de religiosos hiciera un manifiesto de "Llamado a la desobediencia" para presionar por reformas.
En entrevistas el fin de semana con la radio y televisión austriacas, Schoenborn respaldó el celibato para los sacerdotes, lo que limita la ordenación a hombres y preserva el matrimonio como un compromiso de por vida.
"Si nos separáramos de la comunidad de la Iglesia Católica esto llevaría nuestra diócesis a un cisma. No estoy preparado para esto y creo que ningún obispo austríaco lo está", afirmó Schoenborn el sábado.
A última hora del viernes el cardenal volvió a advertir a los sacerdotes disidentes que se enfrentaban a consecuencias si se aferran a su rebelión.
"Si se trata de acciones que contradicen claramente la doctrina católica sobre la fe, entonces ello puede conducir a un conflicto serio", dijo, y agregó que no era demasiado tarde para llegar a un terreno común en una segunda ronda de conversaciones a finales este año.
"Todas las posibilidades están abiertas. Cuento con el diálogo y la cooperación", aseveró.
Disidentes encabezados por el reverendo Helmut Schueller emitieron el manifiesto y afirmaron que esperan que la campaña convenza a Schoenborn de impulsar las reformas con el Papa Benedicto XVI y el Vaticano.
Los disidentes, que tienen un amplio respaldo del público en sondeos, sostienen que romperán reglas de la Iglesia al dar la comunión a protestantes y católicos divorciados vueltos a casar o permitir que laicos prediquen y dirijan parroquias sin sacerdotes.
Los religiosos se oponen a la actual tendencia de agrupar varias parroquias debido a la escasez de sacerdotes.