Internacional
Caracas y Bogotá dejan crisis atrás y retoman relaciones
El presidente colombiano Álvaro Uribe (derecha) echa una mirada a una pintura del libertador Simón Bolívar, que le fue obsequiada por su homólogo venezolano, Hugo Chávez.
PARAGUANA, Venezuela.- Los presidentes Hugo Chávez de Venezuela y Álvaro Uribe de Colombia se abrazaron y dieron un apretón de manos en un encuentro en el que acordaron “voltear completamente la página” de sus tensionadas relaciones.
“Salimos refrescados, aliviados de cosas, dispuestos a seguir trabajando”, dijo Chávez junto a Uribe.
“A partir de hoy comienza una nueva etapa. Así lo creo...Hemos decidido retomar, presidente, y lo hacemos nosotros a plenitud de sentimientos y voluntad, el camino que venimos construyendo desde que usted llegó a la presidencia de Colombia”.
Uribe expresó que tuvo un encuentro “muy constructivo” y un “buen ejercicio” de diálogo y reveló que en la reunión recibió un reclamo de Chávez quien lo criticó por no haberlo llamado en noviembre pasado para anunciarle que le había retirado la mediación para un canje humanitario.
“Se lo acepto (el reclamo)...qué bueno decirlo en público; la vida obliga”.
Asimismo Chávez admitió que su par colombiano le reclamó por unas fuertes declaraciones que hizo en su contra. El mandatario justificó sus expresiones señalando que lo hizo porque “me sentía muy herido, muy herido en lo personal; pero, bueno, punto y aparte para continuar”.
Aunque ambos gobernantes reconocieron que conversaron sobre asuntos energéticos, comerciales, agroalimentarios, no se anunció ningún convenio concreto, y sólo se dijo que se acordó el establecimiento de “mecanismos de integración eficientes” para luchar contra el narcotráfico.
Como lo anunciaron, el tema de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no fue tocado en la cita.
El momento más crítico de la crisis se vivió a principios de marzo, tras el ataque que realizaron tropas colombianas a un campamento de las FARC que estaba en Ecuador, próximo a la frontera.
En solidaridad con el Gobierno ecuatoriano, Chávez expulsó al diplomático colombiano en Caracas, cerró la embajada venezolana en Bogotá, y restringió el paso de las importaciones y exportaciones por la frontera.
El mandatario venezolano precisó que su Gobierno ya dio instrucciones para que sean “retomados todos los temas” que se habían suspendido durante la crisis. “Queremos que siga creciendo el comercio gigantesco”, aseveró Chávez, en referencia al intercambio bilateral que se acerca a los seis mil millones de dólares.
Asunto de vecinos
El Gobierno de Estados Unidos consideró que la reunión entre Uribe y Chávez, es “un asunto de ellos”.
Sobre el encuentro, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo que “verdaderamente es un asunto que atañe a los dos vecinos... la decisión de reunirse para discutir asuntos” del presente o pasado entre ambos países “es asunto de los dos líderes y sus Gobiernos”.
“Salimos refrescados, aliviados de cosas, dispuestos a seguir trabajando”, dijo Chávez junto a Uribe.
“A partir de hoy comienza una nueva etapa. Así lo creo...Hemos decidido retomar, presidente, y lo hacemos nosotros a plenitud de sentimientos y voluntad, el camino que venimos construyendo desde que usted llegó a la presidencia de Colombia”.
Uribe expresó que tuvo un encuentro “muy constructivo” y un “buen ejercicio” de diálogo y reveló que en la reunión recibió un reclamo de Chávez quien lo criticó por no haberlo llamado en noviembre pasado para anunciarle que le había retirado la mediación para un canje humanitario.
“Se lo acepto (el reclamo)...qué bueno decirlo en público; la vida obliga”.
Asimismo Chávez admitió que su par colombiano le reclamó por unas fuertes declaraciones que hizo en su contra. El mandatario justificó sus expresiones señalando que lo hizo porque “me sentía muy herido, muy herido en lo personal; pero, bueno, punto y aparte para continuar”.
Aunque ambos gobernantes reconocieron que conversaron sobre asuntos energéticos, comerciales, agroalimentarios, no se anunció ningún convenio concreto, y sólo se dijo que se acordó el establecimiento de “mecanismos de integración eficientes” para luchar contra el narcotráfico.
Como lo anunciaron, el tema de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no fue tocado en la cita.
El momento más crítico de la crisis se vivió a principios de marzo, tras el ataque que realizaron tropas colombianas a un campamento de las FARC que estaba en Ecuador, próximo a la frontera.
En solidaridad con el Gobierno ecuatoriano, Chávez expulsó al diplomático colombiano en Caracas, cerró la embajada venezolana en Bogotá, y restringió el paso de las importaciones y exportaciones por la frontera.
El mandatario venezolano precisó que su Gobierno ya dio instrucciones para que sean “retomados todos los temas” que se habían suspendido durante la crisis. “Queremos que siga creciendo el comercio gigantesco”, aseveró Chávez, en referencia al intercambio bilateral que se acerca a los seis mil millones de dólares.
Asunto de vecinos
El Gobierno de Estados Unidos consideró que la reunión entre Uribe y Chávez, es “un asunto de ellos”.
Sobre el encuentro, el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack, dijo que “verdaderamente es un asunto que atañe a los dos vecinos... la decisión de reunirse para discutir asuntos” del presente o pasado entre ambos países “es asunto de los dos líderes y sus Gobiernos”.