Internacional
Califica Papa de inequitativas leyes del aborto y unión homosexual
Explicó 'la verdad' y 'el amor' no se pueden producir por sí mismos, sólo se pueden acoger
CIUDAD DEL VATICANO.- El
Papa Benedicto XVI calificó hoy como inequitativas a todas aquellas leyes que atentan contra 'la sacralidad de la vida humana', defienden la licitud del aborto y de las uniones homosexuales.
Esto lo sostuvo en la catequesis que pronunció, en italiano, durante la audiencia general en el Aula Pablo VI del Vaticano ante unas nueve mil personas.
El obispo de Roma expresó su preocupación porque, en la actualidad, en algunos países existe un 'desapego' entre la razón, que tiene la tarea de descubrir los valores éticos ligados a la dignidad humana y la libertad, que tiene la responsabilidad de acogerlos y promoverlos.
'Son conformes a la equidad sólo aquellas leyes que rechazan la licitud del aborto, de la eutanasia y de las desenvueltas experimentaciones genéticas, aquellas leyes que respetan la dignidad del matrimonio entre un hombre y una mujer', indicó.
'(Así como las leyes) –agregó- que se inspiran a una correcta laicidad del Estado –que comporta siempre la salvaguardia de la libertad religiosa- que persiguen la subsidiariedad y la solidaridad a nivel nacional e internacional'.
Según Joseph Ratzinger si las leyes no defienden esos valores entonces se instaura una 'tiranía del príncipe' o, en otras palabras, la 'dictadura del relativismo: un relativismo que no reconoce nada como definitivo y deja como medida última medida sólo el propio yo y sus deseos'.
Más adelante en el discurso recordó su última encíclica 'Caritas in veritate' (Caridad en la verdad) en la cual explicó 'la verdad' y 'el amor' no se pueden producir por sí mismos, sólo se pueden acoger.
Insistió que estos principios,' tan importantes para la sociedad y para el desarrollo de las personas' no se fundan sobre una 'simple deliberación humana', sino que vienen de Dios.
Por ello, sostuvo, para que exista la verdadera justicia deben ser acogidos sólo con un corazón, una voluntad y una razón purificadas por la luz divina.
Esto lo sostuvo en la catequesis que pronunció, en italiano, durante la audiencia general en el Aula Pablo VI del Vaticano ante unas nueve mil personas.
El obispo de Roma expresó su preocupación porque, en la actualidad, en algunos países existe un 'desapego' entre la razón, que tiene la tarea de descubrir los valores éticos ligados a la dignidad humana y la libertad, que tiene la responsabilidad de acogerlos y promoverlos.
'Son conformes a la equidad sólo aquellas leyes que rechazan la licitud del aborto, de la eutanasia y de las desenvueltas experimentaciones genéticas, aquellas leyes que respetan la dignidad del matrimonio entre un hombre y una mujer', indicó.
'(Así como las leyes) –agregó- que se inspiran a una correcta laicidad del Estado –que comporta siempre la salvaguardia de la libertad religiosa- que persiguen la subsidiariedad y la solidaridad a nivel nacional e internacional'.
Según Joseph Ratzinger si las leyes no defienden esos valores entonces se instaura una 'tiranía del príncipe' o, en otras palabras, la 'dictadura del relativismo: un relativismo que no reconoce nada como definitivo y deja como medida última medida sólo el propio yo y sus deseos'.
Más adelante en el discurso recordó su última encíclica 'Caritas in veritate' (Caridad en la verdad) en la cual explicó 'la verdad' y 'el amor' no se pueden producir por sí mismos, sólo se pueden acoger.
Insistió que estos principios,' tan importantes para la sociedad y para el desarrollo de las personas' no se fundan sobre una 'simple deliberación humana', sino que vienen de Dios.
Por ello, sostuvo, para que exista la verdadera justicia deben ser acogidos sólo con un corazón, una voluntad y una razón purificadas por la luz divina.