Internacional
Bashar al-Assad concede amnistía general en Siria
El presidente sirio emitió un decreto tras 10 semanas intensas de movimientos en contra de su gobierno
BEIRUT, LÍBANO (31/MAY/2011).- El presidente sirio, Bashar al-Assad, emitió el martes un decreto concediendo una amnistía general, después de 10 semanas de protestas en contra de su Gobierno y de una ofensiva militar que ha sido condenada internacionalmente.
La amnistía cubre a "todos los miembros de movimientos políticos, incluyendo a los Hermanos Musulmanes", precisó. Pertenecer a los Hermanos Musulmanes, grupo que lideró un levantamiento armado contra el padre de Assad en 1982, es castigado con la muerte en Siria.
Activistas sirios aseguran que unas 10 mil personas han sido detenidas desde que estallaron las protestas contra Assad en la sureña ciudad de Derá a mediados de marzo, y que alrededor de mil civiles han sido asesinados.
Una de las principales demandas de los manifestantes ha sido la liberación de los presos políticos, así como poner freno a las fuerzas de seguridad del Estado todopoderoso.
Siria culpa de la violencia a los grupos armados, a los islamistas y a agitadores extranjeros y dice que más de 120 policías y soldados han muerto en los disturbios en todo el país.
Naciones occidentales han estado presionando para que el Consejo de Seguridad de la ONU condene la represión violenta en Siria, pero Rusia y China -ambos miembros con derecho a veto- han expresado reservas sobre un proyecto de resolución.
El padre de Assad, Hafez al-Assad, envió tropas para aplastar un levantamiento armado liderado por los Hermanos Musulmanes en Hama hace casi 30 años.
La amnistía cubre a "todos los miembros de movimientos políticos, incluyendo a los Hermanos Musulmanes", precisó. Pertenecer a los Hermanos Musulmanes, grupo que lideró un levantamiento armado contra el padre de Assad en 1982, es castigado con la muerte en Siria.
Activistas sirios aseguran que unas 10 mil personas han sido detenidas desde que estallaron las protestas contra Assad en la sureña ciudad de Derá a mediados de marzo, y que alrededor de mil civiles han sido asesinados.
Una de las principales demandas de los manifestantes ha sido la liberación de los presos políticos, así como poner freno a las fuerzas de seguridad del Estado todopoderoso.
Siria culpa de la violencia a los grupos armados, a los islamistas y a agitadores extranjeros y dice que más de 120 policías y soldados han muerto en los disturbios en todo el país.
Naciones occidentales han estado presionando para que el Consejo de Seguridad de la ONU condene la represión violenta en Siria, pero Rusia y China -ambos miembros con derecho a veto- han expresado reservas sobre un proyecto de resolución.
El padre de Assad, Hafez al-Assad, envió tropas para aplastar un levantamiento armado liderado por los Hermanos Musulmanes en Hama hace casi 30 años.