Internacional
Barack Obama ofrece condolencias a Zardari
Un ataque de la fuerza comandada por la OTAN la semana pasada causó la muerte a 25 soldados paquistaníes
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (05/DIC/2011).- El presidente estadounidense Barack Obama conversó con su colega de Pakistán, Asif Alí Zardari, a quien le expresó sus condolencias por la muerte de dos docenas de soldados en un ataque no deliberado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) ocurrido hace ocho días.
El presidente Obama intenta un acercamiento diplomático para reparar las relaciones con Pakistán, tras la muerte de los soldados, en un ataque aéreo de la OTAN a dos puestos fronterizos.
El Gobierno paquistaní ordenó a Estados Unidos retirarse por 15 días de la base aérea de Shamsi, en el Suroeste del país, y cerró todas las vías de aprovisionamiento para las fuerzas de la OTAN en Afganistán desde su territorio.
De acuerdo con la Casa Blanca, los comentarios de Obama a Zardari fueron más allá de una disculpa formal o una declaración videograbada a fin de atenuar el enfado público en Pakistán.
“El presidente dejó en claro que fue un incidente reprobable, que no fue un ataque deliberado a Pakistán, y reiteró un fuerte compromiso de Estados Unidos en realizar una profunda investigación”.
Resaltó que los dos mandatarios reafirmaron su compromiso de fortalecer las relaciones bilaterales, que son críticas por la seguridad de ambas naciones, y acordaron permanecer en estrecha comunicación.
Funcionarios de Estados Unidos lamentaron el suceso y prometieron una profunda investigación, en especial a las fuerzas estadounidenses involucradas, en virtud de que se desconoce a detalle lo que ocurrió.
El incidente se registró durante un operativo de fuerzas especiales afganas y estadounidenses contra un campo de entrenamiento talibán en una remota zona montañosa de la frontera.
Han declarado que ambas partes consideraron que se encontraban bajo un ataque del talibán, pero hasta el momento Pakistán se ha negado a cooperar con la investigación estadounidense.
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, habló telefónicamente el sábado con el primer ministro de Pakistán, Yusuf Raza Gilani, para reiterar las condolencias de su Gobierno por ese “trágico e involuntario” hecho y subrayar el “respeto de Estados Unidos por la soberanía de Pakistán”.
El sábado 26 de noviembre 25 soldados paquistaníes murieron cerca de la frontera con Afganistán a causa un ataque aéreo de la OTAN, que amenaza la delicada relación con Islamabad, que criticó duramente la operación encubierta en su territorio en mayo pasado que acabó con la muerte de Bin Landen.
Gilani descartó que la relación con la Unión Americana vuelva a ser “como antes” tras el ataque, que se está investigando para saber por qué las aeronaves bombardearon dos puestos del Ejército paquistaní en la frontera con Afganistán.
TELÓN DE FONDO
Sellan frontera
Luego del ataque el pasado 26 de noviembre, Pakistán sugirió que el ataque fue deliberado —algo que la OTAN negó— y, como represalia, selló la frontera a los suministros de la OTAN de camino a Afganistán y ordenó que Estados Unidos desalojara una base aérea usada por sus aviones no tripulados.
El Gobierno paquistaní boicoteó además la conferencia internacional sobre el futuro de Afganistán que debe celebrarse hoy en la ciudad alemana de Bonn. La relación entre Islamabad y Washington ha sufrido un grave deterioro a raíz de episodios como este o la operación estadounidense que acabó en mayo con la vida de Osama bin Laden en la ciudad norteña paquistaní de Abbottabad.
El presidente Obama intenta un acercamiento diplomático para reparar las relaciones con Pakistán, tras la muerte de los soldados, en un ataque aéreo de la OTAN a dos puestos fronterizos.
El Gobierno paquistaní ordenó a Estados Unidos retirarse por 15 días de la base aérea de Shamsi, en el Suroeste del país, y cerró todas las vías de aprovisionamiento para las fuerzas de la OTAN en Afganistán desde su territorio.
De acuerdo con la Casa Blanca, los comentarios de Obama a Zardari fueron más allá de una disculpa formal o una declaración videograbada a fin de atenuar el enfado público en Pakistán.
“El presidente dejó en claro que fue un incidente reprobable, que no fue un ataque deliberado a Pakistán, y reiteró un fuerte compromiso de Estados Unidos en realizar una profunda investigación”.
Resaltó que los dos mandatarios reafirmaron su compromiso de fortalecer las relaciones bilaterales, que son críticas por la seguridad de ambas naciones, y acordaron permanecer en estrecha comunicación.
Funcionarios de Estados Unidos lamentaron el suceso y prometieron una profunda investigación, en especial a las fuerzas estadounidenses involucradas, en virtud de que se desconoce a detalle lo que ocurrió.
El incidente se registró durante un operativo de fuerzas especiales afganas y estadounidenses contra un campo de entrenamiento talibán en una remota zona montañosa de la frontera.
Han declarado que ambas partes consideraron que se encontraban bajo un ataque del talibán, pero hasta el momento Pakistán se ha negado a cooperar con la investigación estadounidense.
La secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, habló telefónicamente el sábado con el primer ministro de Pakistán, Yusuf Raza Gilani, para reiterar las condolencias de su Gobierno por ese “trágico e involuntario” hecho y subrayar el “respeto de Estados Unidos por la soberanía de Pakistán”.
El sábado 26 de noviembre 25 soldados paquistaníes murieron cerca de la frontera con Afganistán a causa un ataque aéreo de la OTAN, que amenaza la delicada relación con Islamabad, que criticó duramente la operación encubierta en su territorio en mayo pasado que acabó con la muerte de Bin Landen.
Gilani descartó que la relación con la Unión Americana vuelva a ser “como antes” tras el ataque, que se está investigando para saber por qué las aeronaves bombardearon dos puestos del Ejército paquistaní en la frontera con Afganistán.
TELÓN DE FONDO
Sellan frontera
Luego del ataque el pasado 26 de noviembre, Pakistán sugirió que el ataque fue deliberado —algo que la OTAN negó— y, como represalia, selló la frontera a los suministros de la OTAN de camino a Afganistán y ordenó que Estados Unidos desalojara una base aérea usada por sus aviones no tripulados.
El Gobierno paquistaní boicoteó además la conferencia internacional sobre el futuro de Afganistán que debe celebrarse hoy en la ciudad alemana de Bonn. La relación entre Islamabad y Washington ha sufrido un grave deterioro a raíz de episodios como este o la operación estadounidense que acabó en mayo con la vida de Osama bin Laden en la ciudad norteña paquistaní de Abbottabad.