Internacional

Ataques incendiarios no ceden en región mapuche militarizada

Los indígenas mapuches reivindican tierras que consideran suyas por derechos ancestrales

SANTIAGO, CHILE (08/ENE/2013).- Pese a los esfuerzos del gobierno y la férrea presencia de policía militarizada, los ataques incendiarios  continuaron este martes en la región mapuche de La Araucanía, en el sur de Chile, con atentados sin víctimas contra al menos dos propiedades, alimentando un grave conflicto en una de las regiones más pobres del país.

Los nuevos ataques afectaron a una bodega y una casa deshabitadas en la  localidad de Padre las Casas, donde la policía encontró indicios de incendios  intencionales, que suman seis en los últimos días desde que el viernes un  matrimonio de ancianos murió calcinado cuando su vivienda fue atacada por un  grupo de encapuchados.

"Se sabe que fue un incendio intencional por las características, ya que no  hay electricidad en el lugar y se encontró indicios de inicio del fuego", dijo  el jefe policial Ernesto Ibacache al sitio electrónico del diario La Tercera.

El gobierno de Sebastián Piñera cree que los ataques serían obra de algun  "grupo terrorista" que buscaría un incremento del conflicto indígena en el sur  de Chile.   

La última serie de ataques se inició hace unos 10 días en esta región de La  Araucanía, a unos 600 km al sur de Santiago, donde los indígenas mapuches  reivindican tierras que consideran suyas por derechos ancestrales.

Con el objetivo de bajar la tensión en la zona, varias agrupaciones mapuches convocaron para el próximo 16 de enero una reunión a la que invitaron  al presidente chileno y a representantes de la sociedad civil y los poderes  legislativo y judicial, para buscar un acuerdo.

"Queremos presentar una propuesta de solución a las tensiones que se viven  por estos días en el sur", dijo Aucán Huilcamán, líder del Consejo de Todas las Tierras.

Huilcamán aseguró que se trata de una reunión "de buena fe" que "puede ser  un punto de partida", en la que presentarán un documento para discutir y  aprobar, "en búsqueda de la solución definitiva" en el conflicto entre mapuches  y el Estado chileno.

El conflicto se desarrolla en una de las zonas más deprimidas de Chile, ya  que La Araucanía tiene la mayor tasa de pobreza del país con 22,9%, por encima  del promedio de 14,4% que se registra a nivel nacional, según la última  encuesta de Caracterización Socio Económica del gobierno (Casen-2011).

Los ataques no han cedido pese a la presencia de unos 400 carabineros  (policía militarizada de Chile) en la zona, enviados especialmente por  disposición del presidente Sebastián Piñera.

Por la gravedad de la situación, la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI)  sostuvo un encuentro extraordinario el lunes con las cúpulas de las fuerzas  armadas y de la policía. Al final de la reunión no hubo versión oficial, pero  el diario El Mercurio señaló este martes que se acordó crear "una instancia  semanal de inteligencia por el conflicto mapuche".

Piñera envió también a la región al tercer hombre de la Policía, Carlos  Carrasco, designado para hacer frente a una situación en la que el gobierno  cree está involucrada una organización terrorista que podría recibir  financiamiento y entrenamiento desde el exterior, o de las Fuerzas Armadas  Revolucionarias de Colombia (FARC).

"Estamos en presencia de un grupo terrorista organizado, con métodos  terroristas, con nexos internacionales que provienen con capacitación, con  entrenamientos y con contactos con las FARC", aseguró el lunes el ministro  secretario general de la Presidencia, Cristián Larroulet.

Desde 2010, la Fiscalía chilena investiga si existe un nexo entre indígenas y las FARC, especialmente entre el grupo radical mapuche Coordinadora de  Comunidades Mapuche en Conflicto Arauco Malleco (CAM), cuyos líderes están  apresados y que en el pasado se ha adjudicado una serie de ataques incendiarios  en la zona.

Hasta ahora, la Justicia no pudo confirmar este vínculo.

"Los mapuche no necesitan de las FARC para sostener su legítima lucha por  la reivindicación de su territorio", dijo Aucán Huilcamán.

Según una fuente policial, en el lugar del atentado de este martes no se encontraron panfletos ni ningún otro elemento que reivindique a algún grupo su autoría.

Tampoco fueron reivindicados los ataques de los días previos.


Diálogo con los partidos   

Para hacer frente a esta ola de ataques, el gobierno citó el lunes a una 'cumbre política' en el palacio presidencial, al que asistieron los jefes de  los partidos políticos tanto del oficialismo como de la oposición.

Tras el encuentro, se hizo una llamado a la "unidad nacional", aunque hubo  divergencias en cuanto a la invocación para estos casos de una severa ley  antiterrorista que data de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) y que  endurece las penas respecto a la legislación ordinaria y le entrega a la  justicia algunas facultades especiales.

Mientras que el oficialismo aprueba la aplicación de esta normativa y pide  incluso aplicar 'estado de excepción' en la zona -para restringir la libre  circulación-, los partidos de centro izquierda criticaron su uso y acusaron una  actitud discriminatoria oficialista.

"Hemos recogido la sensación de que en la región hay un doble estándar, por  lo que requeriríamos asimetría en el tratamiento de los temas", dijo el  presidente del Partido Socialista Osvaldo Andrade.

Los mapuches son la principal etnia originaria chilena, pero hoy están  reducidos a unas 700 mil personas, en una población total del país de 16,5 millones de habitantes. En La Araucanía unas dos mil comunidades mapuches  funcionan de manera autónoma, aunque sin un líder único.

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