Internacional
Ataque a estación de trenes pone en alerta los Juegos de Invierno en Rusia
La justa deportiva está prevista para febrero en Sochi, un balneario en las costas del Mar Negro
MOSCÚ, RUSIA (30/DIC/2013).- Un atacante suicida detonó un artefacto explosivo en una congestionada estación del ferrocarril en el Sur de Rusia y mató a por lo menos otras 17 personas e hirió a decenas más, dijeron las autoridades, en un recordatorio sombrío de la amenaza que enfrenta el país mientras se prepara para realizar los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebrarán del 7 al 23 de febrero en Sochi.
Nadie se atribuyó la responsabilidad del atentado en Volgogrado, pero ocurrió meses después de que el líder rebelde checheno Doku Umarov llamó a sus seguidores a realizar ataques contra objetivos civiles en Rusia, inclusive los Juegos de Sochi.
Los ataques suicidas han sacudido a Rusia hace años, pero muchos se han limitado al Cáucaso del Norte, que es el foco de una insurgencia que busca un estado islamista en la región.
Hasta hace poco Volgogrado no era objetivo típico, pero la ciudad, antiguamente conocida como Stalingrado, ha sido atacada dos veces en dos meses, indicando que los milicianos podrían utilizar ese eje del transporte como una forma de demostrar su alcance más allá de su región conflictiva.
Volgogrado, cercana a las volátiles provincias del Cáucaso, está a 900 kilómetros al sur de Moscú y a unos 650 al noreste de Sochi, un balneario en las costas del Mar Negro, rodeado por las montañas del Cáucaso del Norte.
El atentado puso de relieve los enormes problemas de seguridad que enfrentará Rusia para cumplir su promesa de hacer los de Sochi “los Juegos Olímpicos más seguros de la historia”, para lo que el Gobierno ha emplazado decenas de miles de soldados, policías y otros efectivos de seguridad.
A lo largo del domingo, funcionarios emitieron declaraciones contradictorias sobre los fallecidos. También dijeron que el presunto atacante fue una mujer; después se retractaron y dijeron que podría haberse tratado de un hombre.
TELÓN DE FONDO
Quieren un Estado islamista
Rusia ha sido asolada por numerosos atentados obra de atacantes suicidas mujeres, muchas de las cuales eran viudas o hermanas de rebeldes. A menudo se les describe como las “viudas negras”.
Las “viudas negras” buscan vengar la muerte de familiares en los enfrentamientos en el Cáucaso Norte atacando a civiles rusos.
En octubre, una agresora se hizo estallar en un autobús en Volgogrado, lo que dejó seis muertos y unos 30 heridos. Las autoridades dijeron que la mujer provenía de la provincia de Daguestán, que se ha convertido en el centro de la insurgencia islamista esparcida por toda la región después de dos guerras separatistas en Chechenia.
El llamado hace meses del líder de la guerrilla, Doku Umarov, amenazaba con abortar los Juegos blancos que tachó de “bailes satánicos sobre los huesos de nuestros antepasados”.
Tras el aviso recibido en abril pasado con el atentado perpetrado por dos hermanos chechenes durante el maratón de Boston, Putin endureció las leyes contra los terroristas y sus familias.
La rebelión busca instaurar un Estado islamista en esta región.
Nadie se atribuyó la responsabilidad del atentado en Volgogrado, pero ocurrió meses después de que el líder rebelde checheno Doku Umarov llamó a sus seguidores a realizar ataques contra objetivos civiles en Rusia, inclusive los Juegos de Sochi.
Los ataques suicidas han sacudido a Rusia hace años, pero muchos se han limitado al Cáucaso del Norte, que es el foco de una insurgencia que busca un estado islamista en la región.
Hasta hace poco Volgogrado no era objetivo típico, pero la ciudad, antiguamente conocida como Stalingrado, ha sido atacada dos veces en dos meses, indicando que los milicianos podrían utilizar ese eje del transporte como una forma de demostrar su alcance más allá de su región conflictiva.
Volgogrado, cercana a las volátiles provincias del Cáucaso, está a 900 kilómetros al sur de Moscú y a unos 650 al noreste de Sochi, un balneario en las costas del Mar Negro, rodeado por las montañas del Cáucaso del Norte.
El atentado puso de relieve los enormes problemas de seguridad que enfrentará Rusia para cumplir su promesa de hacer los de Sochi “los Juegos Olímpicos más seguros de la historia”, para lo que el Gobierno ha emplazado decenas de miles de soldados, policías y otros efectivos de seguridad.
A lo largo del domingo, funcionarios emitieron declaraciones contradictorias sobre los fallecidos. También dijeron que el presunto atacante fue una mujer; después se retractaron y dijeron que podría haberse tratado de un hombre.
TELÓN DE FONDO
Quieren un Estado islamista
Rusia ha sido asolada por numerosos atentados obra de atacantes suicidas mujeres, muchas de las cuales eran viudas o hermanas de rebeldes. A menudo se les describe como las “viudas negras”.
Las “viudas negras” buscan vengar la muerte de familiares en los enfrentamientos en el Cáucaso Norte atacando a civiles rusos.
En octubre, una agresora se hizo estallar en un autobús en Volgogrado, lo que dejó seis muertos y unos 30 heridos. Las autoridades dijeron que la mujer provenía de la provincia de Daguestán, que se ha convertido en el centro de la insurgencia islamista esparcida por toda la región después de dos guerras separatistas en Chechenia.
El llamado hace meses del líder de la guerrilla, Doku Umarov, amenazaba con abortar los Juegos blancos que tachó de “bailes satánicos sobre los huesos de nuestros antepasados”.
Tras el aviso recibido en abril pasado con el atentado perpetrado por dos hermanos chechenes durante el maratón de Boston, Putin endureció las leyes contra los terroristas y sus familias.
La rebelión busca instaurar un Estado islamista en esta región.