Internacional
Assad promete mano de hierro y reformas en Siria
Dice que no va a abandonar su responsabilidad y dice que si se va será debido al deseo del pueblo
BEIRUT, LÍBANO (10/ENE/2012).- El presidente sirio, Bashar al-Assad, prometió el martes golpear a los "terroristas con mano de hierro" y ridiculizó a la Liga Arabe por sus intentos de detener la violencia en una revuelta de 10 meses contra su mandato.
En su primera intervención en público desde junio del año pasado, el líder sirio hizo vagas promesas de reforma, pero no hubo concesiones amplias que puedan dividir a una oposición ahora determinada a poner fin a más de cuatro décadas de dominación por parte de la familia Assad.
"No soy alguien que va a abandonar la responsabilidad", declaró. "Estoy en esta posición debido al apoyo del pueblo y si me voy será debido al deseo del pueblo", apuntó.
En el último derramamiento de sangre, las fuerzas sirias mataron a tiros a 10 personas, la mayoría de ellos manifestantes anti Assad, en la oriental ciudad de Deir al-Zor, dijo el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Disparos realizados desde un puesto de control también mataron a un hombre en Homs, añadió el organismo.
Las autoridades han prohibido la circulación de medios de comunicación independientes en Siria, por lo que es difícil verificar las cifras de activistas o funcionarios.
Assad hizo mordaces declaraciones sobre la Liga Arabe, que envió observadores para juzgar si Damasco cumple con un plan de paz que ordena la retirada de las tropas de las ciudades, liberar a prisioneros y emprender un diálogo político, luego de que el país fuera suspendido del grupo en noviembre.
"La Liga Arabe fracasó durante seis décadas en tomar posición a favor de los intereses árabes... No deberíamos estar suspendidos", indicó, luego de agregar que Siria "no cerraría la puerta" a cualquier propuesta árabe que respete su soberanía y unidad.
Siria, indicó Assad, fue el blanco de una campaña despiadada de la prensa extranjera. Su abordaje de los disturbios, vinculándolos a una conspiración extranjera y enfrentándolos con una represión violenta y promesas vagas de reformas, hace recordar a otros líderes árabes confrontados con protestas masivas el año pasado. Tres de ellos fueron derrocados.
Pese a los persistentes levantamientos en Siria, en los cuales los insurgentes comenzaron a eclipsar a los manifestantes civiles, las fuerzas de seguridad de Assad parecen llevar la delantera.
"El régimen sirio probablemente retendrá el poder a lo largo de la mayor parte del 2012", dijo Ayham Kamel, de la consultora de riesgo político Eurasia Group.
"Pese a que se incrementarán las deserciones militares, el Ejército probablemente mantendrá la cohesión", indicó, agregando que poderosos líderes comerciales en Damasco y Aleppo sólo abandonarían a Assad si surgiera una alternativa de liderazgo creíble.
La oposición siria, desgarrada por divisiones en facciones, tiene aún que formar un consejo ampliamente aceptado.
Opositores de Assad dijeron el lunes que la misión de la Liga no ha conseguido detener el derramamiento de sangre y sólo da al líder sirio más tiempo para aplastar a sus oponentes.
Un funcionario dijo que la delegación se ampliaría esta semana desde 165 observadores a 200 miembros.
Observadores heridos
Dos kuwaitíes fueron heridos en un ataque por parte de manifestantes no identificados en camino a la ciudad portuaria de Latakia, reportó la agencia de noticias estatal de Kuwait, citando un comunicado por parte del Ejército del emirato del Golfo. Material de video en internet mostraba una multitud de manifestantes pro Assad en Latakia el lunes rodeando a un convoy de autos de monitores y trepando hacia ellos.
"Desafortunadamente ha habido ataques a los monitores, especialmente a los de los países del Golfo", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Emiratos Arabes Unidos, el jeque Abdullah bin Zayed al-Nahyan.
"La tarea de los monitores es cada vez más difícil (...) porque no vemos una disminución en los asesinatos", agregó.
Naciones Unidas dice que más de 5 mil personas han muerto a manos de las fuerzas de seguridad que tratan de aplastar las manifestaciones contrarias a Assad que surgieron en marzo, inspiradas en una serie de revueltas contra autócratas árabes en todo Oriente Medio.
Las autoridades sirias dicen que "terroristas" armados, con apoyo extranjero, han matado a 2 mil miembros de las fuerzas de seguridad. Pese a la alta cifra de muertos, Assad negó que existiera una orden de disparar a los manifestantes.
"No se encubre a nadie. No hay órdenes para que nadie abra fuego contra un ciudadano", indicó.
Pero hizo hincapié en que la prioridad es restaurar el orden y que eso sólo podría lograrse "golpeando a los terroristas con mano de hierro".
"No hay tolerancia para el terrorismo o para los que usan armas para matar", indicó.
Burhan Ghalioun, jefe del opositor Consejo Nacional Sirio (CNS), calificó de "peligroso" el discurso de de discurso de Assad, "ya que insistió en el uso de la violencia contra nuestro pueblo".
El conflicto en Siria, el único aliado árabe de Irán, ha alarmado a sus vecinos Jordania, Líbano, Turquía, Israel e Irak.
"La situación en Siria está dirigiéndose hacia una guerra religiosa, sectaria y racial, y esto hay que evitarlo", dijo el lunes el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, ex amigo de Assad que se ha convertido en uno de sus críticos más acérrimos.
En su discurso, Assad dijo que "no cierra la puerta" a cualquier solución árabe que respete la soberanía siria.
En su primera intervención en público desde junio del año pasado, el líder sirio hizo vagas promesas de reforma, pero no hubo concesiones amplias que puedan dividir a una oposición ahora determinada a poner fin a más de cuatro décadas de dominación por parte de la familia Assad.
"No soy alguien que va a abandonar la responsabilidad", declaró. "Estoy en esta posición debido al apoyo del pueblo y si me voy será debido al deseo del pueblo", apuntó.
En el último derramamiento de sangre, las fuerzas sirias mataron a tiros a 10 personas, la mayoría de ellos manifestantes anti Assad, en la oriental ciudad de Deir al-Zor, dijo el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. Disparos realizados desde un puesto de control también mataron a un hombre en Homs, añadió el organismo.
Las autoridades han prohibido la circulación de medios de comunicación independientes en Siria, por lo que es difícil verificar las cifras de activistas o funcionarios.
Assad hizo mordaces declaraciones sobre la Liga Arabe, que envió observadores para juzgar si Damasco cumple con un plan de paz que ordena la retirada de las tropas de las ciudades, liberar a prisioneros y emprender un diálogo político, luego de que el país fuera suspendido del grupo en noviembre.
"La Liga Arabe fracasó durante seis décadas en tomar posición a favor de los intereses árabes... No deberíamos estar suspendidos", indicó, luego de agregar que Siria "no cerraría la puerta" a cualquier propuesta árabe que respete su soberanía y unidad.
Siria, indicó Assad, fue el blanco de una campaña despiadada de la prensa extranjera. Su abordaje de los disturbios, vinculándolos a una conspiración extranjera y enfrentándolos con una represión violenta y promesas vagas de reformas, hace recordar a otros líderes árabes confrontados con protestas masivas el año pasado. Tres de ellos fueron derrocados.
Pese a los persistentes levantamientos en Siria, en los cuales los insurgentes comenzaron a eclipsar a los manifestantes civiles, las fuerzas de seguridad de Assad parecen llevar la delantera.
"El régimen sirio probablemente retendrá el poder a lo largo de la mayor parte del 2012", dijo Ayham Kamel, de la consultora de riesgo político Eurasia Group.
"Pese a que se incrementarán las deserciones militares, el Ejército probablemente mantendrá la cohesión", indicó, agregando que poderosos líderes comerciales en Damasco y Aleppo sólo abandonarían a Assad si surgiera una alternativa de liderazgo creíble.
La oposición siria, desgarrada por divisiones en facciones, tiene aún que formar un consejo ampliamente aceptado.
Opositores de Assad dijeron el lunes que la misión de la Liga no ha conseguido detener el derramamiento de sangre y sólo da al líder sirio más tiempo para aplastar a sus oponentes.
Un funcionario dijo que la delegación se ampliaría esta semana desde 165 observadores a 200 miembros.
Observadores heridos
Dos kuwaitíes fueron heridos en un ataque por parte de manifestantes no identificados en camino a la ciudad portuaria de Latakia, reportó la agencia de noticias estatal de Kuwait, citando un comunicado por parte del Ejército del emirato del Golfo. Material de video en internet mostraba una multitud de manifestantes pro Assad en Latakia el lunes rodeando a un convoy de autos de monitores y trepando hacia ellos.
"Desafortunadamente ha habido ataques a los monitores, especialmente a los de los países del Golfo", dijo el ministro de Relaciones Exteriores de Emiratos Arabes Unidos, el jeque Abdullah bin Zayed al-Nahyan.
"La tarea de los monitores es cada vez más difícil (...) porque no vemos una disminución en los asesinatos", agregó.
Naciones Unidas dice que más de 5 mil personas han muerto a manos de las fuerzas de seguridad que tratan de aplastar las manifestaciones contrarias a Assad que surgieron en marzo, inspiradas en una serie de revueltas contra autócratas árabes en todo Oriente Medio.
Las autoridades sirias dicen que "terroristas" armados, con apoyo extranjero, han matado a 2 mil miembros de las fuerzas de seguridad. Pese a la alta cifra de muertos, Assad negó que existiera una orden de disparar a los manifestantes.
"No se encubre a nadie. No hay órdenes para que nadie abra fuego contra un ciudadano", indicó.
Pero hizo hincapié en que la prioridad es restaurar el orden y que eso sólo podría lograrse "golpeando a los terroristas con mano de hierro".
"No hay tolerancia para el terrorismo o para los que usan armas para matar", indicó.
Burhan Ghalioun, jefe del opositor Consejo Nacional Sirio (CNS), calificó de "peligroso" el discurso de de discurso de Assad, "ya que insistió en el uso de la violencia contra nuestro pueblo".
El conflicto en Siria, el único aliado árabe de Irán, ha alarmado a sus vecinos Jordania, Líbano, Turquía, Israel e Irak.
"La situación en Siria está dirigiéndose hacia una guerra religiosa, sectaria y racial, y esto hay que evitarlo", dijo el lunes el primer ministro turco, Tayyip Erdogan, ex amigo de Assad que se ha convertido en uno de sus críticos más acérrimos.
En su discurso, Assad dijo que "no cierra la puerta" a cualquier solución árabe que respete la soberanía siria.