Internacional
Asesino de Río dispara 66 veces y recarga nueve
La Policía detiene a dos sospechosos
RÍO DE JANEIRO, BRASIL (10/ABR/2011).- El asesino de la escuela de Realengo, en Río de Janeiro, Wellington Menezes, de 23 años, hizo 66 disparos con su revólver calibre 38, que recargó nueve veces para ultimar a 12 escolares y herir a 11 antes de ser alcanzado por un disparo policial y suicidarse.
En declaraciones difundidas ayer por la prensa, el comisario Felipe Ettore dijo que se encontraron en el lugar 62 cápsulas de revólver calibre 38 y que el matador utilizó asimismo otro revólver calibre 32 “desde el principio del ataque”, ocurrido el jueves por la mañana.
El atacante tenía también seis accesorios, conocidos como “speedloaders”, para recargar rápidamente su arma.
Según el comisario Ettore, Menezes ingresó en dos aulas y disparó a quemarropa. Probablemente no recibió ningún entrenamiento previo en el manejo de armas.
“El revólver 38 es un arma fácil de manejar y no requiere ningún entrenamiento especial”, destacó.
Charleston Souza de Lucena, de 38 años, e Izaías de Souza, de 48 años, fueron arrestados ayer por la madrugada acusados de vender un revólver calibre 32 a Wellington Menezes de Oliveira, el autor de la matanza que se suicidó ante el cerco policial.
En declaraciones difundidas ayer por la prensa, el comisario Felipe Ettore dijo que se encontraron en el lugar 62 cápsulas de revólver calibre 38 y que el matador utilizó asimismo otro revólver calibre 32 “desde el principio del ataque”, ocurrido el jueves por la mañana.
El atacante tenía también seis accesorios, conocidos como “speedloaders”, para recargar rápidamente su arma.
Según el comisario Ettore, Menezes ingresó en dos aulas y disparó a quemarropa. Probablemente no recibió ningún entrenamiento previo en el manejo de armas.
“El revólver 38 es un arma fácil de manejar y no requiere ningún entrenamiento especial”, destacó.
Charleston Souza de Lucena, de 38 años, e Izaías de Souza, de 48 años, fueron arrestados ayer por la madrugada acusados de vender un revólver calibre 32 a Wellington Menezes de Oliveira, el autor de la matanza que se suicidó ante el cerco policial.