Internacional
Amado Boudou, nace una estrella en el kirchnerismo
El factor sorpresa ha marcado la corta carrera del político
BUENOS AIRES, ARGENTINA (04/JUL/2011).- El factor sorpresa ha marcado la corta carrera pública de Amado Boudou. Era un ilustre desconocido en el mundo de la política y las finanzas cuando, en 2008, llegó a la presidencia del ANSES (la administradora de fondos de pensión), llevado por el entonces jefe de Gabinete, Sergio Massa, y sorprendió a propios y extraños.
Neoliberal, ex militante de la derechista Unión del Centro Democrático (UCD) y de su brazo universitario, la conservadora Unión Para la Apertura Universitaria (UPAU), Boudou, o “Aimé”, como le dicen de cariño, aparecía así en un cargo clave de un Gobierno “nacional y popular” que denostaba los años 90 y las políticas neoliberales.
En sus años en Mar del Plata, donde pasó su niñez y estudió economía, Boudou, nacido en 1963 en la Capital Federal, se lucía como disc jockey y productor de conciertos musicales, pero también trabajó en la empresa de su hoy ex suegro, Transportes Venturino, dedicada a la higiene urbana en varios municipios de la Costa Atlántica. Antes ocupó un cargo gerencial en una empresa de la competencia, Ecoplata.
En 2006, cuando Massa, otro ex militante de la UCEDE, llegó a la jefatura del Anses a nivel nacional, convocó a Boudou para la vicepresidencia y ahí decidió regresar al organismo. Ahora “Aimé” volvió a sorprender al ser el elegido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner como su candidato a la vicepresidencia para las elecciones de este año, en octubre.
Boudou compensó su falta de experiencia en el mundo internacional de las finanzas granjeándose la simpatía de gente como Dominique Strauss-Kahn, cuando éste se encontraba a la cabeza del FMI y tuvo que renegociar la deuda argentina. Y además de simpatía, Boudou, un fanático del rock y amante de las guitarras y del canto, ha sabido aplicar una de las máximas peronistas, sin haberlo sido nunca: la lealtad.
Cuando Massa fue promovido por la presidenta a la jefatura de gabinete, tras la crisis del campo, pugnó ante el marido de ésta, el hoy fallecido Néstor Kirchner, para que Boudou quedara al frente de la ANSES. El ex presidente no estaba muy convencido, pero aceptó.
En la primera oportunidad que tuvo, Boudou propuso a la mandataria la estatización de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), ante la necesidad de caja del Gobierno. Una medida “a todo o nada”, como le gusta al kirchnerismo. La presidenta aceptó, pero se ganó la enemistad de Massa, quien abandonó el Gobierno en 2009.
Boudou se ganó la candidatura a la vicepresidencia usando sus mejores atributos, esos que se cotizan bien en el kirchnerismo: simpatía y lealtad a la presidenta.
Neoliberal, ex militante de la derechista Unión del Centro Democrático (UCD) y de su brazo universitario, la conservadora Unión Para la Apertura Universitaria (UPAU), Boudou, o “Aimé”, como le dicen de cariño, aparecía así en un cargo clave de un Gobierno “nacional y popular” que denostaba los años 90 y las políticas neoliberales.
En sus años en Mar del Plata, donde pasó su niñez y estudió economía, Boudou, nacido en 1963 en la Capital Federal, se lucía como disc jockey y productor de conciertos musicales, pero también trabajó en la empresa de su hoy ex suegro, Transportes Venturino, dedicada a la higiene urbana en varios municipios de la Costa Atlántica. Antes ocupó un cargo gerencial en una empresa de la competencia, Ecoplata.
En 2006, cuando Massa, otro ex militante de la UCEDE, llegó a la jefatura del Anses a nivel nacional, convocó a Boudou para la vicepresidencia y ahí decidió regresar al organismo. Ahora “Aimé” volvió a sorprender al ser el elegido por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner como su candidato a la vicepresidencia para las elecciones de este año, en octubre.
Boudou compensó su falta de experiencia en el mundo internacional de las finanzas granjeándose la simpatía de gente como Dominique Strauss-Kahn, cuando éste se encontraba a la cabeza del FMI y tuvo que renegociar la deuda argentina. Y además de simpatía, Boudou, un fanático del rock y amante de las guitarras y del canto, ha sabido aplicar una de las máximas peronistas, sin haberlo sido nunca: la lealtad.
Cuando Massa fue promovido por la presidenta a la jefatura de gabinete, tras la crisis del campo, pugnó ante el marido de ésta, el hoy fallecido Néstor Kirchner, para que Boudou quedara al frente de la ANSES. El ex presidente no estaba muy convencido, pero aceptó.
En la primera oportunidad que tuvo, Boudou propuso a la mandataria la estatización de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP), ante la necesidad de caja del Gobierno. Una medida “a todo o nada”, como le gusta al kirchnerismo. La presidenta aceptó, pero se ganó la enemistad de Massa, quien abandonó el Gobierno en 2009.
Boudou se ganó la candidatura a la vicepresidencia usando sus mejores atributos, esos que se cotizan bien en el kirchnerismo: simpatía y lealtad a la presidenta.