Internacional
Al menos 81 muertes por incendio en cárcel chilena
Un reo de la prisión llamó por teléfono celular a la televisión estatal y señaló que varios de sus compañeros murieron por asfixia
SANTIAGO DE CHILE (08/DIC/2010).- Un incendio en un penal chileno dejó 81 presos muertos y 14 con graves quemaduras en el rostro y aparato respiratorio, informaron el miércoles las autoridades.
Luis Masferrer, director nacional de Gendarmería, la policía de prisiones, dijo que el siniestro estalló a las 5:30 de la madrugada debido a una riña. Fue controlado unas tres horas después.
En las afueras de la cárcel de San Miguel, un recinto de torres de concreto, se congregaban centenares de familiares desesperados, muchos de ellos con actitudes agresivas, para saber si sus parientes están entre los fallecidos.
"Se actuó oportunamente y con prontitud, pero tenemos una población de mil 900 internos. La información que les entregamos es para que las familias sepan la situación. Ahora estamos trabajando en la identidad de los fallecidos", dijo el coronel Jaime Concha, subdirector operativo de Gerdarmería.
Sin embargo familiares de los presos en las afueras de la cárcel afirmaron en declaraciones a la televisión estatal que la gendarmería, la policía de prisiones, cerró las puertas del recinto y no permitió un rápido ingreso de bomberos.
Unos 200 internos de la Torre cinco, donde se registró el siniestro, fueron evacuados a una cancha aledaña.
Uno de los presos llamó por teléfono celular a la televisión estatal y dijo que muchos de sus compañeros murieron por asfixia. El periodista que recibió la llamada dijo que se escuchaban los gritos de los reclusos, pidiendo que los dejaran salir de la Torre.
Las autoridades no han explicado a qué se debió el alto número de muertos, ni cuánto tiempo debieron esperar los bomberos antes de que se les dejara ingresar a la Torre cinco. Tampoco se sabe qué tipo de reos había en el lugar, si estaban procesados o condenados.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, llegó a la cárcel donde confirmó el número de víctimas fatales y agregó que otros 14 presos están "con pronóstico incierto" debido a severas quemaduras. También hay un bombero y tres gendarmes con lesiones menos graves.
La cárcel de San Miguel, ubicada en la comuna de clase media del mismo nombre, al sureste de Santiago, fue construida originalmente para 700 reclusos, pero contiene a casi el triple.
El hacinamiento es un mal generalizado en casi todas las prisiones chilenas.
Uno de los presos llamó por teléfono celular a la televisión estatal y dijo que muchos de sus compañeros murieron por asfixia. El periodista que recibió el llamado dijo que se escuchaban los gritos de urgencia de los reos pidiendo que los dejaran salir de la Torre cinco, donde estalló el incendio.
Luis Masferrer, director nacional de Gendarmería, la policía de prisiones, dijo que el siniestro estalló a las 5:30 de la madrugada debido a una riña. Fue controlado unas tres horas después.
En las afueras de la cárcel de San Miguel, un recinto de torres de concreto, se congregaban centenares de familiares desesperados, muchos de ellos con actitudes agresivas, para saber si sus parientes están entre los fallecidos.
"Se actuó oportunamente y con prontitud, pero tenemos una población de mil 900 internos. La información que les entregamos es para que las familias sepan la situación. Ahora estamos trabajando en la identidad de los fallecidos", dijo el coronel Jaime Concha, subdirector operativo de Gerdarmería.
Sin embargo familiares de los presos en las afueras de la cárcel afirmaron en declaraciones a la televisión estatal que la gendarmería, la policía de prisiones, cerró las puertas del recinto y no permitió un rápido ingreso de bomberos.
Unos 200 internos de la Torre cinco, donde se registró el siniestro, fueron evacuados a una cancha aledaña.
Uno de los presos llamó por teléfono celular a la televisión estatal y dijo que muchos de sus compañeros murieron por asfixia. El periodista que recibió la llamada dijo que se escuchaban los gritos de los reclusos, pidiendo que los dejaran salir de la Torre.
Las autoridades no han explicado a qué se debió el alto número de muertos, ni cuánto tiempo debieron esperar los bomberos antes de que se les dejara ingresar a la Torre cinco. Tampoco se sabe qué tipo de reos había en el lugar, si estaban procesados o condenados.
El ministro de Salud, Jaime Mañalich, llegó a la cárcel donde confirmó el número de víctimas fatales y agregó que otros 14 presos están "con pronóstico incierto" debido a severas quemaduras. También hay un bombero y tres gendarmes con lesiones menos graves.
La cárcel de San Miguel, ubicada en la comuna de clase media del mismo nombre, al sureste de Santiago, fue construida originalmente para 700 reclusos, pero contiene a casi el triple.
El hacinamiento es un mal generalizado en casi todas las prisiones chilenas.
Uno de los presos llamó por teléfono celular a la televisión estatal y dijo que muchos de sus compañeros murieron por asfixia. El periodista que recibió el llamado dijo que se escuchaban los gritos de urgencia de los reos pidiendo que los dejaran salir de la Torre cinco, donde estalló el incendio.