Internacional
Acusa Chávez poca difusión a la represión a ''indignados''
El presidente venezolano dice que difícilmente una fuerza podría desestabilizar a Estados Unidos
CARACAS, VENEZUELA (14/OCT/2011).- El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, advirtió ayer que “poco” se transmite sobre la “represión” a las protestas en Estados Unidos y Europa, de las que culpó al capitalismo, e indicó que “difícilmente” una fuerza interna o externa puede desestabilizar al país.
“Vean ustedes la represión en EU; lo poco que transmiten la represión, cómo arrastran a un hombre de 70 años, lo ponen boca abajo… y en Grecia y en toda Europa. El mundo está convulsionado”, dijo Chávez en un encuentro con promotores de una coalición que promueve el Gobierno.
El jefe de Estado se refirió así a las manifestaciones de “indignados” que se han registrado en los últimos días en varias ciudades de Estados Unidos como Washington, Nueva York, Boston, Los Ángeles, San Francisco y Chicago, así como en varios países europeos.
Atribuyó la convulsión al capitalismo, un sistema que calificó como “contrario a la vida, a lo humano”.
Por otro lado, la decisión del presidente Chávez de permitir a Guyana otorgar concesiones mineras en El Esequibo, territorio que Venezuela reclama desde hace más de 100 años, es una torpeza derivada de su ignorancia, consideró ayer el ex embajador en el mencionado país limítrofe, Sadio Garavini.
Explicó que en días pasados el Gobierno de Guyana firmó un memorando de entendimiento con la empresa canadiense Guyana Golfields INC, para la explotación de oro en una zona del territorio que Venezuela reclama como suya.
ANÁLISIS
¿Es posible vencer al presidente venezolano?
Orestes E. Díaz Rodríguez
La visita a Brasil la semana pasada del aspirante a candidato presidencial venezolano Leopoldo López, ex alcalde del municipio caraqueño de Chacao, donde se reunió entre otros con los ex presidentes José Sarney y Fernando Henrique Cardoso, muy pronto será emulada por quien emerja como representante único del movimiento opositor. Si los comicios presidenciales venezolanos tuvieran un resultado reñido o amañado, el aval o rechazo de Brasil será fundamental.
Cualquiera que conozca la psicología del poder propia de regímenes donde el poder ejecutivo no tiene límites institucionales ni temporales, puede imaginar las visiones que desde esas latitudes amigas le trasladan al presidente Chávez sobre los comicios de 2012. El núcleo lo resume una frase dura, sin escrúpulos retóricos: “¡Jamás hagas lo mismo que Daniel en 1990, las elecciones se hacen para ganarlas!”
Va a ser difícil derrotar a Chávez en los comicios de 2012. Para imponerse el mandatario empleará todos los recursos de la maquinaria estatal. La dolencia que lo aqueja ha mejorado la percepción ciudadana sobre su figura. Y si se desacelerara el repunte actual en las encuestas, como venía ocurriendo antes de la enfermedad, el coronel no tendrá reparos en abandonar la retórica blanda, bombardeando el subconsciente del votante con prácticas y rumores oficiosos del tipo “¡si perdemos, esta vaina se jode!”
Ante ese escenario complejo, será indispensable para la oposición realizar una autocrítica de su comportamiento en 2002, actuar de forma monolítica e ingeniar la forma de quebrar los temores que propagarán los medios oficiales si llegaran a sentirse en riesgo. Es posible que ni aun así les sonría la victoria, pero en todo caso, obligaran al adversario a valerse hasta de recursos no legítimos para alcanzar el triunfo. Y un triunfo oscuro o ambiguo sería una contundente derrota para el oficialismo.
Ni EU ni la OEA constituyen avales significativos en caso de un escenario postelectoral controvertido en Venezuela. Pero la postura de UNASUR, la organización interestatal a la que pertenecen aliados de Chávez y en la que el peso de Brasil es apreciable, es otra cosa. De ahí que es muy probable que los viajes de figuras prominentes del arco opositor venezolano al gigante sudamericano rápidamente se multipliquen.
Orestes E. Díaz Rodríguez es maestro de la UdeG
www.orestesenrique.wordpress.com
“Vean ustedes la represión en EU; lo poco que transmiten la represión, cómo arrastran a un hombre de 70 años, lo ponen boca abajo… y en Grecia y en toda Europa. El mundo está convulsionado”, dijo Chávez en un encuentro con promotores de una coalición que promueve el Gobierno.
El jefe de Estado se refirió así a las manifestaciones de “indignados” que se han registrado en los últimos días en varias ciudades de Estados Unidos como Washington, Nueva York, Boston, Los Ángeles, San Francisco y Chicago, así como en varios países europeos.
Atribuyó la convulsión al capitalismo, un sistema que calificó como “contrario a la vida, a lo humano”.
Por otro lado, la decisión del presidente Chávez de permitir a Guyana otorgar concesiones mineras en El Esequibo, territorio que Venezuela reclama desde hace más de 100 años, es una torpeza derivada de su ignorancia, consideró ayer el ex embajador en el mencionado país limítrofe, Sadio Garavini.
Explicó que en días pasados el Gobierno de Guyana firmó un memorando de entendimiento con la empresa canadiense Guyana Golfields INC, para la explotación de oro en una zona del territorio que Venezuela reclama como suya.
ANÁLISIS
¿Es posible vencer al presidente venezolano?
Orestes E. Díaz Rodríguez
La visita a Brasil la semana pasada del aspirante a candidato presidencial venezolano Leopoldo López, ex alcalde del municipio caraqueño de Chacao, donde se reunió entre otros con los ex presidentes José Sarney y Fernando Henrique Cardoso, muy pronto será emulada por quien emerja como representante único del movimiento opositor. Si los comicios presidenciales venezolanos tuvieran un resultado reñido o amañado, el aval o rechazo de Brasil será fundamental.
Cualquiera que conozca la psicología del poder propia de regímenes donde el poder ejecutivo no tiene límites institucionales ni temporales, puede imaginar las visiones que desde esas latitudes amigas le trasladan al presidente Chávez sobre los comicios de 2012. El núcleo lo resume una frase dura, sin escrúpulos retóricos: “¡Jamás hagas lo mismo que Daniel en 1990, las elecciones se hacen para ganarlas!”
Va a ser difícil derrotar a Chávez en los comicios de 2012. Para imponerse el mandatario empleará todos los recursos de la maquinaria estatal. La dolencia que lo aqueja ha mejorado la percepción ciudadana sobre su figura. Y si se desacelerara el repunte actual en las encuestas, como venía ocurriendo antes de la enfermedad, el coronel no tendrá reparos en abandonar la retórica blanda, bombardeando el subconsciente del votante con prácticas y rumores oficiosos del tipo “¡si perdemos, esta vaina se jode!”
Ante ese escenario complejo, será indispensable para la oposición realizar una autocrítica de su comportamiento en 2002, actuar de forma monolítica e ingeniar la forma de quebrar los temores que propagarán los medios oficiales si llegaran a sentirse en riesgo. Es posible que ni aun así les sonría la victoria, pero en todo caso, obligaran al adversario a valerse hasta de recursos no legítimos para alcanzar el triunfo. Y un triunfo oscuro o ambiguo sería una contundente derrota para el oficialismo.
Ni EU ni la OEA constituyen avales significativos en caso de un escenario postelectoral controvertido en Venezuela. Pero la postura de UNASUR, la organización interestatal a la que pertenecen aliados de Chávez y en la que el peso de Brasil es apreciable, es otra cosa. De ahí que es muy probable que los viajes de figuras prominentes del arco opositor venezolano al gigante sudamericano rápidamente se multipliquen.
Orestes E. Díaz Rodríguez es maestro de la UdeG
www.orestesenrique.wordpress.com