Internacional
Aboga el Papa por una solución política en Siria
Durante su tradicional bendición Urbi et Orbi de Navidad, desde el balcón de la Basílica de San Pedro, Benedicto XVI abogó por una salida política a la guerra civil en Siria
CIUDAD DEL VATICANO (26/DIC/2012).- Exige que se ponga un punto final a la muerte de víctimas inocentes. Benedicto XVI abogó por una salida política a la guerra civil en Siria, e instó a “los nuevos dirigentes” chinos a respetar las religiones, y pidió por los fieles y gobernantes latinoamericanos, durante su tradicional bendición Urbi et Orbi de Navidad, desde el balcón de la Basílica de San Pedro.
“Nuevamente hago un llamamiento para que cese el derramamiento de sangre, se faciliten las ayudas a los prófugos y a los desplazados y, a través del diálogo, se alcance una solución política”.
“Hay esperanza en el mundo... incluso en los momentos y en las situaciones más difíciles”, dijo el Jefe del Vaticano y rezó porque la “verdad brote para la población de Siria, profundamente herida y dividida por un conflicto que no respeta, ni siquiera, a los enfermos y cosecha víctimas inocentes”.
Desde mediados de marzo de 2011, cuando comenzó la revuelta popular contra el régimen del presidente Bashar al Assad, que derivó en una guerra civil, la violencia ha dejado 44 mil muertos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG opositora con sede en Reino Unido.
En el país árabe, una minoría cristiana, integrada por alrededor de 1.8 millones de personas, permaneció, en su mayoría, al margen de la revuelta popular.
“Nuevamente hago un llamamiento para que cese el derramamiento de sangre, se faciliten las ayudas a los prófugos y a los desplazados y, a través del diálogo, se alcance una solución política”.
“Hay esperanza en el mundo... incluso en los momentos y en las situaciones más difíciles”, dijo el Jefe del Vaticano y rezó porque la “verdad brote para la población de Siria, profundamente herida y dividida por un conflicto que no respeta, ni siquiera, a los enfermos y cosecha víctimas inocentes”.
Desde mediados de marzo de 2011, cuando comenzó la revuelta popular contra el régimen del presidente Bashar al Assad, que derivó en una guerra civil, la violencia ha dejado 44 mil muertos, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), una ONG opositora con sede en Reino Unido.
En el país árabe, una minoría cristiana, integrada por alrededor de 1.8 millones de personas, permaneció, en su mayoría, al margen de la revuelta popular.