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Llega a la televisión serie sin censura

La anécdota es sobre dos mujeres que navegan (y a veces naufragan) en el feroz negocio de la compra venta de inmuebles

CIUDAD DE MÉXICO.- La serie “Bienes raíces” tiene sexo, corrupción, divorcios, manipulación y otros más. “Es decir —explica Fabiana Perzabal— no es un programa de televisión común sino algo muy cercano a la crueldad de la vida diaria, con escenas muy fuertes incluso sexualmente hablando”.
“Bienes raíces” comenzará a transmitirse durante enero en Canal Once como parte del proyecto de renovación de la televisora en la que intenta competir con los canales comerciales.

La anécdota es sobre dos mujeres que navegan (y a veces naufragan) en el feroz negocio de la compra venta de inmuebles.
Perzabal interpreta a Maricarmen, felizmente casada desde muy joven y con una vida casi rosa. La otra protagonista es Rebeca, interpretada por Gabriela de la Garza y que es una mujer divorciada, con un pasado doloroso pero actualmente instalada en la frivolidad del sexo libre y el hedonismo del dinero. Estas amigas emprenden un negocio de bienes raíces y en el camino se toparán con una obsesión: el amor.

Regreso a los escenarios
Para Perzabal será su regreso a la actuación luego de dos años de retiro voluntario a causa de su primer embarazo. Es curioso que su personaje la haya puesto frente a una situación similar a la que atraviesa: “Maricarmen toma la decisión de emprender este negocio con su amiga porque se da cuenta de que sus hijos ya crecieron y no la necesitan. Ella quiere recuperar su vida”.

Aunque su hijo apenas tiene un año, las razones del personaje son las mismas que las de la actriz: “Ahora entiendo y admiro a las mujeres que trabajan y son madres. Es muy fuerte hacer ambas cosas. Es chistoso que la vida de pronto pone espejos para pensar sobre tu propia vida. Igual que Maricarmen, tomé la decisión de retomar mi carrera”.

Hasta antes de su retiro voluntario, Perzabal había acumulado un Ariel a mejor actriz (por “Rito terminal), cierta popularidad en televisión (por su actuación en “Amor en custodia”) y prestigio en teatro (por su personaje de secretaria personal del presidente Lascuráin en “La presidencia fugaz”). A principios de 2009 estaba en casa atareada en el papel de ser madre primeriza cuando el director Walter Doehner le llamó para proponerle el co protagónico de “Bienes Raíces”. Enfrentada a la disyuntiva de ser madre y actriz, decidió que era momento de recomenzar su trabajo. Doehner solo dirigió los dos primeros capítulos de la serie pero les imprimió ese sello mitad realista mitad goce estético que ha caracterizado a sus películas (“La habitación azul” y “El viaje de Teo”). El resto de los capítulos fueron dirigidos por otro director que también ha hecho cine, Moisés Uriquidi quien conservó ante todo el tono “fuerte” de la historia.

Por una mayor audiencia
Gabriela de la Garza, la coprotagonista, se entusiasma al describir los 13 capítulos: “Hay escenas que no están muy censuradas, que están trabajadas muy directamente con lenguaje cinematográfico y que hace que el actor las viva de otra manera”.

Entiende, obvio, que la intención de Canal Once es provocar para competir: “Esperamos que con la nueva dirección que se le está dando a la televisora se consiga una mayor audiencia. Creo que estamos en el camino de competir porque con la serie que actualmente se transmite, XY, hemos visito un gran despliegue de publicidad”.

El hecho de que Perzabal y su personaje tengan la un conflicto similar no es la única coincidencia. Ella y De la Garza son amigas de toda la vida, igual que en la serie. Además, ambas son mujeres haciendo brecha.

Y por cierto, Gabriela de la Garza estrenó en septiembre su primera obra como productora en la que ella misma fue a Nueva York para encontrar y comprar los derechos. Y la obra es de una autora que presenta la visión femenina de las difíciles relaciones de amor en la actualidad. La actriz señala: “Probablemente es una forma inconsciente de trabajar siempre en proyectos con un enfoque femenino. Dicen que la casualidad no existe. En mi familia nunca hemos sido fundamentalistas en asuntos de género, no somos de las mujeres que odian a los hombre pero sí tenemos una idea muy clara de los objetivos que nos falta por conseguir”.

Perzabal se pone incluso musical al referirse al proyecto de “Bienes raíces”: “Quizá tenga un matiz femenino pero al final se trata, como decían The Beatles, de que todo lo que se necesita es amor”.

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