Entretenimiento
El espía que sedujo al cine
Ya sea con licencia para matar o al servicio de su majestad, James Bond sigue vigente en la pantalla de plata
LONDRES, INGLATERRA (06/JUL/2012).- Con medio siglo de apariciones en la pantalla grande, son muchas las facetas del personaje nacido de la mente se Ian Fleming que se han explorado a lo largo de sus múltiples aventuras cinematográficas, aunque quizá quien lo definió mejor es Roger Moore, uno de los actores que lo ha encarnado en el cine: “Parece difícil de creer que James Bond podía ser un espía y a la vez ser tan conocido en los bares de todo el mundo”.
La lógica de James Bond no se aplica a del resto de franquicias cinematográficas. Si una película tiene éxito, viene una secuela. Si sigue siendo favorecida por el público, quizá venga otra más. Las más legendarias llegan a cuatro, quizás cinco. Pero el Agente 007 tiene… 23. Y no hay signos, al menos inmediatos, de que vaya a desaparecer.
Desde 1963, cuando Bond (entonces encarnado por Sean Connery) detuvo los planes del maléfico Dr. No; hasta 2008 cuando, con el rostro de Daniel Craig, tuvo que enfrentar a la CIA en Quantum of Solance; las cintas del agente secreto se convirtieron en espejos fieles de la realidad sociopolítica del mundo.
Comenzó combatiendo a la amenaza comunista, a los alemanes orientales y a científicos malignos para luego verse sumergido en juegos de corporaciones multinacionales, emporios secretos y hasta a otros agentes secretos que con el tiempo se corrompieron ante el dinero o el poder.
Esas pequeñas grandes diferencias
¿Qué es lo que hace que un agente siga siendo tan fascinante para los espectadores? La Guerra Fría que lo vio nacer y motivó buena parte de sus aventuras ya no existe, y muchos de sus más acérrimos enemigos podrían parecer caricaturas comparados a los villanos actuales. Pero donde nadie le gana a Bond es en el carisma.
Nadie como él para desbaratar una conspiración terrorista sin arrugarse el traje. Pocos son los héroes que llegan a un bar para pedir un “martini en las rocas, agitado, no revuelto”. Y ningún agente secreto se le compara al momento de mostrar sus dotes como seductor empedernido, casi “incasable” pero a la vez entregado cuando se trata de rescatar a la mujer que captura su interés.
Excelente con las armas de fuego, extraordinario combatiente mano a mano y conductor altamente confiable de todo tipo de vehículos (carros, tanques, helicópteros, aviones y se siguen sumando), el 007 le ganó la carrera a la Guerra Fría, a la tecnología e incluso al tiempo.
Cincuenta años después de presentarse por primera vez ante los espectadores, luce impecable. De traje negro, sin arrugas. Con expresión taciturna, sentido del humor afilado y hablar pausado. Con el arma siempre lista y los sentidos apuntando en todas direcciones. Quizá algo más rubio de lo que imaginó Ian Fleming, un poco más universal y con un toque menos británico que en sus primeros años, pero en esencia es el mismo Bond… James Bond.
TODOS SON 007
Sean Connery: (1962-1983) El actor británico dibujó el rostro de Bond durante siete películas.
George Lazenby: (1969) El australiano sólo interpretó al agente en Al servicio de su majestad.
Roger Moore: (1973-1985) El londinense demostró que el agente puede tener más que un solo rostro.
Timothy Dalton: (1987-1989) El estilo parco y serio del histrión se acercó más a la versión de Fleming, pero fue menos popular.
Pierce Brosnan: (1995-2002) El “Bond” de los años noventa, revivió la saga tras una pausa de seis años.
Daniel Craig: (2006-hoy) El nuevo encargado de la licencia para matar. Es el primer y único Bond rubio en 50 años.
LA VOZ DEL EXPERTO
El agente es un personaje bien construido
Guillermo Vaidovits
Para el crítico y maestro de cine, Guillermo Vaidovits, el éxito y la vigencia de James Bond se comenzó a construir mucho antes de que el personaje viera luz en la pantalla grande, gracias a las historias escritas por Ian Fleming y que cimentaron lo que posteriormente sería el “boom” del 007 en el cine.
“El Agente 007 resume muchas de las aspiraciones del hombre”, explica en entrevista el crítico, quien señala que la realidad escrita por Fleming en las novelas era un espejo de lo que sucedía en el mundo, aunque con los elementos propios de la ficción: Un agente secreto invencible, temerario y, además, conquistador.
“Cuando llega al cine, James Bond se adaptó más estrechamente al género de aventuras que al espionaje que lo caracterizaba en los libros, pero mantiene algunos elementos del papel, en especial su faceta de seductor insaciable”.
Para Vaidovits, la principal virtud del agente 007 es que “es un personaje bien construido. Los elementos que lo constituyen son muy simples: La aventura, el sexo, la fascinación por la tecnología, pero donde supera a otros es que sus creadores supieron mezclar todo de forma sutil.
El maestro reconoció que la figura femenina ha ganado espacio en las cintas de James Bond en los últimos años, aunque esta es una situación novedosa en una franquicia que incluso llegó a tener problemas por la manera en que retrató a la mujer en el pasado. “Las películas más recientes del personaje presentan una situación curiosa. Ahora los personajes femeninos tienen mucha mayor iniciativa y mayor peso en el argumento, pero cuidado, que no se nos olvide que en las décadas de los años sesenta y setenta fueron incluso atacados por grupos feministas. Las mujeres eran retratadas como objetos, con un 007 que como las encontraba las desechaba”.
La lógica de James Bond no se aplica a del resto de franquicias cinematográficas. Si una película tiene éxito, viene una secuela. Si sigue siendo favorecida por el público, quizá venga otra más. Las más legendarias llegan a cuatro, quizás cinco. Pero el Agente 007 tiene… 23. Y no hay signos, al menos inmediatos, de que vaya a desaparecer.
Desde 1963, cuando Bond (entonces encarnado por Sean Connery) detuvo los planes del maléfico Dr. No; hasta 2008 cuando, con el rostro de Daniel Craig, tuvo que enfrentar a la CIA en Quantum of Solance; las cintas del agente secreto se convirtieron en espejos fieles de la realidad sociopolítica del mundo.
Comenzó combatiendo a la amenaza comunista, a los alemanes orientales y a científicos malignos para luego verse sumergido en juegos de corporaciones multinacionales, emporios secretos y hasta a otros agentes secretos que con el tiempo se corrompieron ante el dinero o el poder.
Esas pequeñas grandes diferencias
¿Qué es lo que hace que un agente siga siendo tan fascinante para los espectadores? La Guerra Fría que lo vio nacer y motivó buena parte de sus aventuras ya no existe, y muchos de sus más acérrimos enemigos podrían parecer caricaturas comparados a los villanos actuales. Pero donde nadie le gana a Bond es en el carisma.
Nadie como él para desbaratar una conspiración terrorista sin arrugarse el traje. Pocos son los héroes que llegan a un bar para pedir un “martini en las rocas, agitado, no revuelto”. Y ningún agente secreto se le compara al momento de mostrar sus dotes como seductor empedernido, casi “incasable” pero a la vez entregado cuando se trata de rescatar a la mujer que captura su interés.
Excelente con las armas de fuego, extraordinario combatiente mano a mano y conductor altamente confiable de todo tipo de vehículos (carros, tanques, helicópteros, aviones y se siguen sumando), el 007 le ganó la carrera a la Guerra Fría, a la tecnología e incluso al tiempo.
Cincuenta años después de presentarse por primera vez ante los espectadores, luce impecable. De traje negro, sin arrugas. Con expresión taciturna, sentido del humor afilado y hablar pausado. Con el arma siempre lista y los sentidos apuntando en todas direcciones. Quizá algo más rubio de lo que imaginó Ian Fleming, un poco más universal y con un toque menos británico que en sus primeros años, pero en esencia es el mismo Bond… James Bond.
TODOS SON 007
Sean Connery: (1962-1983) El actor británico dibujó el rostro de Bond durante siete películas.
George Lazenby: (1969) El australiano sólo interpretó al agente en Al servicio de su majestad.
Roger Moore: (1973-1985) El londinense demostró que el agente puede tener más que un solo rostro.
Timothy Dalton: (1987-1989) El estilo parco y serio del histrión se acercó más a la versión de Fleming, pero fue menos popular.
Pierce Brosnan: (1995-2002) El “Bond” de los años noventa, revivió la saga tras una pausa de seis años.
Daniel Craig: (2006-hoy) El nuevo encargado de la licencia para matar. Es el primer y único Bond rubio en 50 años.
LA VOZ DEL EXPERTO
El agente es un personaje bien construido
Guillermo Vaidovits
Para el crítico y maestro de cine, Guillermo Vaidovits, el éxito y la vigencia de James Bond se comenzó a construir mucho antes de que el personaje viera luz en la pantalla grande, gracias a las historias escritas por Ian Fleming y que cimentaron lo que posteriormente sería el “boom” del 007 en el cine.
“El Agente 007 resume muchas de las aspiraciones del hombre”, explica en entrevista el crítico, quien señala que la realidad escrita por Fleming en las novelas era un espejo de lo que sucedía en el mundo, aunque con los elementos propios de la ficción: Un agente secreto invencible, temerario y, además, conquistador.
“Cuando llega al cine, James Bond se adaptó más estrechamente al género de aventuras que al espionaje que lo caracterizaba en los libros, pero mantiene algunos elementos del papel, en especial su faceta de seductor insaciable”.
Para Vaidovits, la principal virtud del agente 007 es que “es un personaje bien construido. Los elementos que lo constituyen son muy simples: La aventura, el sexo, la fascinación por la tecnología, pero donde supera a otros es que sus creadores supieron mezclar todo de forma sutil.
El maestro reconoció que la figura femenina ha ganado espacio en las cintas de James Bond en los últimos años, aunque esta es una situación novedosa en una franquicia que incluso llegó a tener problemas por la manera en que retrató a la mujer en el pasado. “Las películas más recientes del personaje presentan una situación curiosa. Ahora los personajes femeninos tienen mucha mayor iniciativa y mayor peso en el argumento, pero cuidado, que no se nos olvide que en las décadas de los años sesenta y setenta fueron incluso atacados por grupos feministas. Las mujeres eran retratadas como objetos, con un 007 que como las encontraba las desechaba”.