Entretenimiento
Ulrike Ottinger inaugura su retrospectiva en la Cineteca Nacional
Con motivo de la séptima semana del Cine Alemán, la cineasta explicó que su trabajo juega con mezclas híbridas de diversos géneros junto a escenografías fuera de lo común
CIUDAD DE MÉXICO.- Personajes extraños que conviven en un paisaje atemporal sobresalen en "
Freak Orlando", película surrealista de 1981 que inauguró la retrospectiva en homenaje a la cineasta alemana Ulrike Ottinger, quien estuvo presente en la
Cineteca Nacional.
Con motivo de la séptima semana del Cine Alemán, en la Sala 2, Salvador Toscano del recinto de Coyoacán, la cineasta explicó que su trabajo "juega con mezclas híbridas de diversos géneros, junto a escenografías fuera de lo común a fin de narrar las historias de una manera no lineal".
Admitió ante el público espectador que su iconografía visual es exuberante, perturbadora y casi excéntrica, llegando a menudo al exceso y a los límites de lo grotesco, pero todo ello teñido por una "ingeniosa ironía".
Las películas de Ulrike Ottinger, que algunos historiadores del cine han incluido dentro de la categoría de cine "queer", proponen una renegociación de la subjetividad y superan los debates habituales sobre género y sexualidad de la teoría feminista tradicional.
Dentro de ese terreno, se concede importancia a temas como el placer visual, el exceso y la fantasía, y deja que el espectador siga y disfrute de todas las posibilidades de la narración, ya que las aventuras son un híbrido entre ciencia, ficción, documental y fantasía.
De acuerdo con información proporcionada por la Cineteca Nacional, el público entendió, previo a la proyección, que su reapropiación de la estética del narcisismo, desde un discurso feminista hace su obra muy inusual y diferente de muchas otras hechas por mujeres.
Por lo general documentales centrados en cuestiones propias del universo femenino: Maternidad, prostitución, racismo o explotación económica.
"Freak Orlando" (1981), según algunos críticos, es la película menos accesible de Ottinger. Son composiciones escenificadas teatralmente donde en ocasiones se juega con viejas formas revestidas de manera elegante con materiales de última generación.
Conforme avanza la trama, se pone énfasis a la descripción verbal y a los recuerdos con una fuerte sensibilidad pictórica y sinestética.
Ottinger es una de las pocas cineastas alemanas que realiza sus filmes de manera autónoma, desde la idea y la concepción. Lleva a cabo la dirección de cámaras y las produce.
El ciclo de la realizadora estará vigente hasta el 31 de este mes, integrado por los largometrajes "Johanna D'Arc of Mongolia" y "Exil Shanghai". La retrospectiva estará acompañada por una muestra de la obra fotográfica de Ottinger.
Con motivo de la séptima semana del Cine Alemán, en la Sala 2, Salvador Toscano del recinto de Coyoacán, la cineasta explicó que su trabajo "juega con mezclas híbridas de diversos géneros, junto a escenografías fuera de lo común a fin de narrar las historias de una manera no lineal".
Admitió ante el público espectador que su iconografía visual es exuberante, perturbadora y casi excéntrica, llegando a menudo al exceso y a los límites de lo grotesco, pero todo ello teñido por una "ingeniosa ironía".
Las películas de Ulrike Ottinger, que algunos historiadores del cine han incluido dentro de la categoría de cine "queer", proponen una renegociación de la subjetividad y superan los debates habituales sobre género y sexualidad de la teoría feminista tradicional.
Dentro de ese terreno, se concede importancia a temas como el placer visual, el exceso y la fantasía, y deja que el espectador siga y disfrute de todas las posibilidades de la narración, ya que las aventuras son un híbrido entre ciencia, ficción, documental y fantasía.
De acuerdo con información proporcionada por la Cineteca Nacional, el público entendió, previo a la proyección, que su reapropiación de la estética del narcisismo, desde un discurso feminista hace su obra muy inusual y diferente de muchas otras hechas por mujeres.
Por lo general documentales centrados en cuestiones propias del universo femenino: Maternidad, prostitución, racismo o explotación económica.
"Freak Orlando" (1981), según algunos críticos, es la película menos accesible de Ottinger. Son composiciones escenificadas teatralmente donde en ocasiones se juega con viejas formas revestidas de manera elegante con materiales de última generación.
Conforme avanza la trama, se pone énfasis a la descripción verbal y a los recuerdos con una fuerte sensibilidad pictórica y sinestética.
Ottinger es una de las pocas cineastas alemanas que realiza sus filmes de manera autónoma, desde la idea y la concepción. Lleva a cabo la dirección de cámaras y las produce.
El ciclo de la realizadora estará vigente hasta el 31 de este mes, integrado por los largometrajes "Johanna D'Arc of Mongolia" y "Exil Shanghai". La retrospectiva estará acompañada por una muestra de la obra fotográfica de Ottinger.