Entretenimiento
Suman fuerzas para proteger el patrimonio subacuático
Koichiro Matsuura, director general de la UNESCO, advirtió que “el patrimonio cultural subacuático podrá gozar de una protección legal”
CIUDAD DE MÉXICO.- Como respuesta ante el incremento en el saqueo y destrucción del Patrimonio Cultural Subacuático por parte de los cazadores de tesoros, ayer entró en vigor la Convención sobre la Protección del
Patrimonio Cultural Subacuático, adoptada por la Conferencia General de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (
UNESCO).
A través de un comunicado de prensa, el organismo dio a conocer que el mes pasado 20 países miembros confirmaron su adhesión a la Convención, lo que permitió su entrada en vigor luego de tres meses de la fecha de depósito del vigésimo instrumento de ratificación.
México, Barbados, Bulgaria, Camboya, Croacia, Cuba, Ecuador, Eslovenia, España, Jamahiriya Arabe, Libia, Líbano, Lituania, Montenegro, Nigeria, Panamá, Paraguay, Portugal, Rumania, Santa Lucía y Ucrania, son los países que han ratificado su adhesión.
Koichiro Matsuura, director general de la UNESCO, advirtió que “a partir de ahora, la memoria histórica que representa el patrimonio cultural subacuático podrá gozar de una protección legal, lo que pondrá término al creciente tráfico ilícito alimentado por los saqueadores de los mares”.
Adoptada en 2001 por la Conferencia General de la UNESCO, esta Convención pretende garantizar una mejor protección de los restos de navíos naufragados y otros vestigios que yacen bajo las aguas, basándose en cuatro principios básicos: La obligación de proteger el patrimonio; su preservación prioritaria in situ; la negativa a la explotación comercial de los vestigios, y la cooperación entre los Estados con miras a salvaguardar este valor.
Entre las ventajas de este organismo, está el estableciemiento de un enfoque regional común para la protección del patrimonio cultural subacuático a disposición de todos los Estados de la región del Caribe y América Latina; la protección de este patrimonio queda al mismo nivel que la de los sitios ubicados en tierra firme; los Estados Parte se beneficiarán de la cooperación con otras entidades, con lo que se asegura que en el futuro los pecios y las ruinas sumergidas serán protegidos dondequiera que se encuentren; la Convención ayudará a proteger del saqueo y ofrecerá directrices prácticas a los arqueólogos submarinos y a los servicios de gestión del patrimonio sobre la manera de investigar.
En el transcurso del año que siga a la entrada en vigor de la Convención, el director general de la UNESCO convocará a una reunión de los Estados Partes y posteriormente, esa congregación tendrá lugar cada dos años como mínimo. Dicho órgano decidirá cuáles serán sus propias funciones y responsabilidades, y podrá crear un Consejo Consultivo Científico y Técnico integrado por expertos, para prestar asistencia especializada a los Estados Partes en todo lo relacionado con la puesta en práctica de las normas establecidas en la convención y su anexo.
Para protección
El patrimonio submarino no sólo engloba los buques hundidos y sus tesoros, sino también vestigios culturales históricos y sumergidos, como son los casos del Palacio de Cleopatra en Egipto, las ruinas del Faro de Alejandría, una parte de la antigua Cartago en Túnez o la ciudad de Port Royal en Jamaica.
El patrimonio cultural subacuático será protegido por la UNESCO, luego de que ayer entrará en vigor la Convención para tal efecto. ESPECIAL
A través de un comunicado de prensa, el organismo dio a conocer que el mes pasado 20 países miembros confirmaron su adhesión a la Convención, lo que permitió su entrada en vigor luego de tres meses de la fecha de depósito del vigésimo instrumento de ratificación.
México, Barbados, Bulgaria, Camboya, Croacia, Cuba, Ecuador, Eslovenia, España, Jamahiriya Arabe, Libia, Líbano, Lituania, Montenegro, Nigeria, Panamá, Paraguay, Portugal, Rumania, Santa Lucía y Ucrania, son los países que han ratificado su adhesión.
Koichiro Matsuura, director general de la UNESCO, advirtió que “a partir de ahora, la memoria histórica que representa el patrimonio cultural subacuático podrá gozar de una protección legal, lo que pondrá término al creciente tráfico ilícito alimentado por los saqueadores de los mares”.
Adoptada en 2001 por la Conferencia General de la UNESCO, esta Convención pretende garantizar una mejor protección de los restos de navíos naufragados y otros vestigios que yacen bajo las aguas, basándose en cuatro principios básicos: La obligación de proteger el patrimonio; su preservación prioritaria in situ; la negativa a la explotación comercial de los vestigios, y la cooperación entre los Estados con miras a salvaguardar este valor.
Entre las ventajas de este organismo, está el estableciemiento de un enfoque regional común para la protección del patrimonio cultural subacuático a disposición de todos los Estados de la región del Caribe y América Latina; la protección de este patrimonio queda al mismo nivel que la de los sitios ubicados en tierra firme; los Estados Parte se beneficiarán de la cooperación con otras entidades, con lo que se asegura que en el futuro los pecios y las ruinas sumergidas serán protegidos dondequiera que se encuentren; la Convención ayudará a proteger del saqueo y ofrecerá directrices prácticas a los arqueólogos submarinos y a los servicios de gestión del patrimonio sobre la manera de investigar.
En el transcurso del año que siga a la entrada en vigor de la Convención, el director general de la UNESCO convocará a una reunión de los Estados Partes y posteriormente, esa congregación tendrá lugar cada dos años como mínimo. Dicho órgano decidirá cuáles serán sus propias funciones y responsabilidades, y podrá crear un Consejo Consultivo Científico y Técnico integrado por expertos, para prestar asistencia especializada a los Estados Partes en todo lo relacionado con la puesta en práctica de las normas establecidas en la convención y su anexo.
Para protección
El patrimonio submarino no sólo engloba los buques hundidos y sus tesoros, sino también vestigios culturales históricos y sumergidos, como son los casos del Palacio de Cleopatra en Egipto, las ruinas del Faro de Alejandría, una parte de la antigua Cartago en Túnez o la ciudad de Port Royal en Jamaica.
El patrimonio cultural subacuático será protegido por la UNESCO, luego de que ayer entrará en vigor la Convención para tal efecto. ESPECIAL