Entretenimiento
Sopa de letras para crear conciencia medioambiental
Ricardo Solís preocupado por el medio ambiente, presenta una exposición en la que hará reflexionar a los más pequeños
GUADALAJARA, JALISCO.- El pintor Ricardo Solís traslada su preocupación por el medio ambiente a la exposición de su autoría Sopa de letras que acoge
Globo, Museo del Niño de Guadalajara, donde reta y busca la participación de los pequeños visitantes.
"Estos cuadros me hacen recordar cuando estaba niño y resolvía unos juegos que se llaman pasatiempos y había crucigramas, laberintos... El mensaje es acerca de reciclar", expresó ayer Solís durante la inauguración de la muestra, antes de invitar a los pequeños a solucionar retos como Laberintos, Sopa de letras, Sigue los puntos y Completa el dibujo, títulos de algunas de las 10 piezas que integran la exposición y que han roto el esquema del Globo, porque sí se pueden tocar.
El nombre original de la muestra era Resolvamos los problemas de la basura, pero a la hora de mandar la primera pieza, una sopa de letras, a los encargados de la galería del museo, se decidió bautizar así al conjunto de obras.
"El tema general es la basura, empezar a crear en los niños una cultura de separación, reciclado y reutilización. Empiezo a mostrarles el símbolo del triángulo con las tres flechas, la separación de plásticos, de lo orgánico e inorgánico, todo esto por medio de juegos de pasatiempos", señala Solís.
La muestra consta de una decena de obras de 50 centímetros por 50 centímetros, recubiertas por una lámina de acrílico. Se incluyen como materiales complementarios un marcador y un borrador, para que los niños puedan resolver los acertijos, cuya dificultad está pensada para pequeños de tres a nueve años.
"Quise dar un paso más allá y que el niño toque la obra, pueda contestar los acertijos y sentirse parte de la exposición, ponerle un reto y hacer que interiorice el concepto", cuenta el artista.
Sopa de letras, de Ricardo Solís, permanecerá expuesta hasta el 3 de octubre en Globo, Museo del Niño de Guadalajara, ubicado en Analco y 5 de Febrero.
"Estos cuadros me hacen recordar cuando estaba niño y resolvía unos juegos que se llaman pasatiempos y había crucigramas, laberintos... El mensaje es acerca de reciclar", expresó ayer Solís durante la inauguración de la muestra, antes de invitar a los pequeños a solucionar retos como Laberintos, Sopa de letras, Sigue los puntos y Completa el dibujo, títulos de algunas de las 10 piezas que integran la exposición y que han roto el esquema del Globo, porque sí se pueden tocar.
El nombre original de la muestra era Resolvamos los problemas de la basura, pero a la hora de mandar la primera pieza, una sopa de letras, a los encargados de la galería del museo, se decidió bautizar así al conjunto de obras.
"El tema general es la basura, empezar a crear en los niños una cultura de separación, reciclado y reutilización. Empiezo a mostrarles el símbolo del triángulo con las tres flechas, la separación de plásticos, de lo orgánico e inorgánico, todo esto por medio de juegos de pasatiempos", señala Solís.
La muestra consta de una decena de obras de 50 centímetros por 50 centímetros, recubiertas por una lámina de acrílico. Se incluyen como materiales complementarios un marcador y un borrador, para que los niños puedan resolver los acertijos, cuya dificultad está pensada para pequeños de tres a nueve años.
"Quise dar un paso más allá y que el niño toque la obra, pueda contestar los acertijos y sentirse parte de la exposición, ponerle un reto y hacer que interiorice el concepto", cuenta el artista.
Sopa de letras, de Ricardo Solís, permanecerá expuesta hasta el 3 de octubre en Globo, Museo del Niño de Guadalajara, ubicado en Analco y 5 de Febrero.