Entretenimiento
Reeditan Revólver de ojos amarillos
La versión reeditada incluye tres cuentos inéditos a sugerencia del autor, Juan Manuel Servín
GUADALAJARA, JALISCO.- Revólver de ojos amarillos de J. M. Servín es una selección de relatos que gracias al éxito de su primera edición es reeditada con tres cuentos inéditos a sugerencia del autor.
Del material que vio la luz pública por primera vez en 2006, el autor comenta: "Es una colección de relatos que vengo escribiendo desde hace unos años para acá. Realmente la única intención de este libro es conformar una colección que tenga qué ver con temáticas unidas, entrelazadas o entretejidas alrededor de la violencia urbana y de la soledad del individuo en una gran ciudad. Ése sería a grandes rasgos el propósito, el tema o columna vertebral de estas historias. Abordando personajes violentos, solitarios, que no esperan nada del futuro y tratan de sobrevivir el día con día".
Sobre el tratamiento de la violencia, Servín aclara que ésta se presenta de diversas formas: física, verbal, económica e incluso una violencia que tiene que ver con "la falta de oportunidades".
Los personajes que se mueven los relatos de Revólver de ojos amarillos no tienen nombre, pues lo más importante es el peso de la obra por sí misma, la cual pretende enganchar a partir de la acción. "Quizá no le diga nada a nuevo al lector, pero el propósito es a través de un ritmo más o menos sostenido, ríspido, corto, con frases cortas, uno trata de ir desarrollando la acción, de tal manera que el lector se sienta envuelto en ellas".
Retablo urbano, La maldición de Caín y La terraza son los títulos de los tres cuentos que se incluyeron en la reedición del material bibliográfico por el éxito en la recepción del primer tiraje y a sugerencia del autor.
"Digamos que no eran parte del espacio disponible, no estaban incluidos en la propuesta original. Ya tenía tiempo, no puedo precisar el momento, porque son parte de un proyecto integral de escritura, en donde hay novelas, reportajes y crónicas", advierte.
Para algunos críticos, el autor originario de Ciudad de México es considerado como un representante del Hiperrealismo, mientras que él se confiesa en contra de las etiquetas: "Ésa es una labor que los críticos y reseñistas hacen, para de alguna manera orientar a los lectores. Creo que ningún escritor tendría que clasificarse porque lo principal es su trabajo, no tanto las clasificaciones, finalmente cada lector cuando es inteligente y sensible va a encontrar una manera de identificar, más allá de este tipo de etiquetas".
De su trayectoria de casi dos décadas, el literato revela: "Empecé escribiendo cosas muy sencillas de acuerdo a mi capacidad del momento; tuvieron que pasar casi 10 años para que pudiera encontrar por fin, una voz propia que me permitiera escribir cosas más profundas, elaboradas y que pudieran decir lo que yo quería, a través de las historias. No sé si hay una evolución, pero sí una menor ingenuidad para pensar que después de todo este tiempo domino mi oficio. Al contrario, el reto en esto es seguir adelante y explorando en las posibilidades que da la narrativa".
En cuanto a la reedición del material, el cuentista simplemente espera que el libro se lea y que, de ser posible, llame la atención de nuevos lectores.
"En este país no se puede esperar mucho de un libro, la situación actual es muy complicada, no sólo para la literatura, para todo el país. Me parece que es un logro importantísimo y fuera de lo común el que un libro de relatos, digamos en una editorial pequeña, emergente, haya logrado que en tan corto tiempo se agotara la primera edición y estemos hablando de una segunda edición que trae otros cuentos inéditos. ¡Me parece extraordinario!".
Otras obras de Juan Manuel Martínez Servín son El antojo, con la que obtuvo el primer lugar en la Semana Negra del Cómic en Gijón (1994); Cuartos para gente sola, Por amor al dólar, Periodismo charter y Al final del vacío, entre otras.
Del material que vio la luz pública por primera vez en 2006, el autor comenta: "Es una colección de relatos que vengo escribiendo desde hace unos años para acá. Realmente la única intención de este libro es conformar una colección que tenga qué ver con temáticas unidas, entrelazadas o entretejidas alrededor de la violencia urbana y de la soledad del individuo en una gran ciudad. Ése sería a grandes rasgos el propósito, el tema o columna vertebral de estas historias. Abordando personajes violentos, solitarios, que no esperan nada del futuro y tratan de sobrevivir el día con día".
Sobre el tratamiento de la violencia, Servín aclara que ésta se presenta de diversas formas: física, verbal, económica e incluso una violencia que tiene que ver con "la falta de oportunidades".
Los personajes que se mueven los relatos de Revólver de ojos amarillos no tienen nombre, pues lo más importante es el peso de la obra por sí misma, la cual pretende enganchar a partir de la acción. "Quizá no le diga nada a nuevo al lector, pero el propósito es a través de un ritmo más o menos sostenido, ríspido, corto, con frases cortas, uno trata de ir desarrollando la acción, de tal manera que el lector se sienta envuelto en ellas".
Retablo urbano, La maldición de Caín y La terraza son los títulos de los tres cuentos que se incluyeron en la reedición del material bibliográfico por el éxito en la recepción del primer tiraje y a sugerencia del autor.
"Digamos que no eran parte del espacio disponible, no estaban incluidos en la propuesta original. Ya tenía tiempo, no puedo precisar el momento, porque son parte de un proyecto integral de escritura, en donde hay novelas, reportajes y crónicas", advierte.
Para algunos críticos, el autor originario de Ciudad de México es considerado como un representante del Hiperrealismo, mientras que él se confiesa en contra de las etiquetas: "Ésa es una labor que los críticos y reseñistas hacen, para de alguna manera orientar a los lectores. Creo que ningún escritor tendría que clasificarse porque lo principal es su trabajo, no tanto las clasificaciones, finalmente cada lector cuando es inteligente y sensible va a encontrar una manera de identificar, más allá de este tipo de etiquetas".
De su trayectoria de casi dos décadas, el literato revela: "Empecé escribiendo cosas muy sencillas de acuerdo a mi capacidad del momento; tuvieron que pasar casi 10 años para que pudiera encontrar por fin, una voz propia que me permitiera escribir cosas más profundas, elaboradas y que pudieran decir lo que yo quería, a través de las historias. No sé si hay una evolución, pero sí una menor ingenuidad para pensar que después de todo este tiempo domino mi oficio. Al contrario, el reto en esto es seguir adelante y explorando en las posibilidades que da la narrativa".
En cuanto a la reedición del material, el cuentista simplemente espera que el libro se lea y que, de ser posible, llame la atención de nuevos lectores.
"En este país no se puede esperar mucho de un libro, la situación actual es muy complicada, no sólo para la literatura, para todo el país. Me parece que es un logro importantísimo y fuera de lo común el que un libro de relatos, digamos en una editorial pequeña, emergente, haya logrado que en tan corto tiempo se agotara la primera edición y estemos hablando de una segunda edición que trae otros cuentos inéditos. ¡Me parece extraordinario!".
Otras obras de Juan Manuel Martínez Servín son El antojo, con la que obtuvo el primer lugar en la Semana Negra del Cómic en Gijón (1994); Cuartos para gente sola, Por amor al dólar, Periodismo charter y Al final del vacío, entre otras.