Entretenimiento
Mario Zaragoza, tras la perla negra
El histrión, que se ha convertido en un especialista en villanos, considera que la verdadera estrella del cine es el guión
GUADALAJARA, JALISCO (28/FEB/2012).- ¿Cómo reconocer a Mario Zaragoza entre una multitud de personas? Fácil, porque tiene “cara de malo”. Y no, a él no le molesta en lo más mínimo que le digan que su expresión es la de un villano. Le da risa y aborda más animado la plática con este diario cuando habla de cómo el público lo reconoce en la calle, así sea por las fechorías que ha hecho en la pantalla grande.
Apenas hace unos días el histrión daba los toques finales a la película ''12 segundos'', que se rodó con locaciones en Guadalajara y el Pueblo Mágico de Tapalpa. “Mi papel es la pimienta y la sal de la película. Me gusta porque me permite hacer cosas que no había hecho hasta ahora, pues implicó una fuerte transformación física y psicológica”.
Zaragoza habla de Mateo, papel en el largometraje de terror cuya caracterización confiesa ha sido tan laboriosa como satisfactoria. “Es el tipo de trabajo que emocionan a un histrión”, afirma con una sonrisa mientras disfruta de un buen café en la plaza central de Tapalpa.
La película es la opera prima del guatemalteco Kenneth Müller, basada en el guión del tapatío Enrique Cruz, producción que cuenta con Flor Payán y David Medel en sus papeles protagónicos.
A pesar de la saturación laboral (se encuentra a medio rodaje, con planes para entrar a dos películas, una serie y el estreno de cuatro proyectos), Mario Zaragoza asegura que no le pierde el sabor a las pequeñas cosas de la vida.
Con 15 años de carrera en el cine y 20 en los escenarios, el histrión luce con orgullo las canas y los surcos en el rostro que le han dejado interminables horas de rodaje.
Mientras el viento frío de Tapalpa le golpea el rostro, el actor se acomoda para charlar con este medio sobre los sueños que tiene y los pendientes que le preocupan a alguien que enfrenta la vida con la mejor de las expresiones posibles, con todo y que ésta sea la de un villano.
— Usted afirma que es más chilango que tapatío, ¿por qué?
— En efecto, yo estoy registrado como oriundo de Guadalajara, porque mi papá quiso que yo fuera tapatío, pero crecí en la Ciudad de México y eso siempre me ha parecido curioso y me ha servido para ser actor, pues no me siento arraigado a un solo lugar, sino a todos los que piso.
— ¿No se la pensó para entrar a “12 segundos” aunque encarnar a “Mateo” implicara mucho trabajo de caracterización?
— (Risas). De hecho mis últimos cuatro proyectos han implicado transformaciones, han sido muy fuertes, me emociona, es lo que pide un actor, no reconocerse cuando se vea, y así es con Mateo. Es una transformación tanto física como mental (mientras dice esto, el actor adopta la postura de su personaje, arqueando la espalda y entrecerrando el ojo).
— ¿Cómo preparó el personaje?
— Yo empiezo por los aspectos físicos, que es lo más identificable, pero que justamente dan pauta a lo mental. Son los que dan la solución a muchas de las características de los personajes, ya nada más es cuestión de asumirlas y representarlos, porque en un buen guion todo lo que necesita saber un actor ya está escrito.
— ¿Es fanático el género de terror?
— ¡No! (risas). Si una película de terror es muy buena, no la aguanto, porque me angustia demasiado verla y mejor me salgo. Si es mala, tampoco me aguanto, obviamente, y también las evito, pero sí tengo algunas favoritas como la de ''El resplandor'', con Jack Nicholson, que me parece una obra espléndida.
— Lo mismo se ha desempeñado en el teatro, la televisión y el cine, ¿dónde se siente más cómodo?
— El cine es lo que me fascina. Es la narración de una historia completa, que empieza y termina en un determinado tiempo de narración, al igual, claro, que las obras de teatro, pero en esos escenarios hay algo que no me atrae, no me atrapa, en cambio en el cine me siento en mi mundo.
— ¿Y la televisión?
— Ahora las series también han venido a llenar otra parte de mis intereses. He hecho tres hasta ahora y cada vez están mejor; la que más me ha gustado es la que todavía no se estrena, ''Cloroformo'', donde interpreto a un boxeador venido a menos, que es apasionado del deporte, aunque recae en el alcoholismo y la locura. Me resultó un personaje tierno, entrañable y amoroso, de esos que enamoran al público.
— ¿Cómo está su agenda laboral?
— Cargada. Viene ''Días de gracia'' (de Everardo Gou) que se estrena en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, donde espero estar presente. La considero como una de las mejores películas en la historia del cine mexicano. Mi papel es pequeño aunque me siento orgulloso de ella y me encantaría que el público la reconozca. Luego viene el estreno de ''Get the gringo'' con Mel Gibson. Ya salió el tráiler y estoy muy contento porque salgo muchas veces (risas), en cambio en Días de gracia no salgo. También estreno ''Las paredes hablan'' (basada en una novela de Carmen Boullosa), que es una casa que cuenta la historia de sus entrañas a través de las personas que han vivido allí. En esa cinta interpreto a tres personajes y me gusta mucho, es poética y bien hecha.
— Desde un principio en su carrera lo han ligado a papeles de villano, ¿le ha resultado pesado en algún momento ese estereotipo?
— Sí, me dijeron cuando recién comencé que si la hacía de malo con la cara que tengo ya no me iban a agarrar más que para esos. Pensé ‘ni modo’ (risas), pero me gusta porque no todos los villanos son iguales, cada uno de los que he hecho tienen sus diferencias muy marcadas de uno a otro y eso me pone feliz.
— Aparte dicen que los malos siempre se roban la historia…
— Yo creo que en el cine la verdadera estrella es el guión. Si en una película la historia es perfecta, la puede hacer Juan de las pitayas y aun así va a ser una obra sensacional. El guión perfecto que yo protagonizaré es lo que sigo esperando en mi carrera, es la perla negra que busco en la vida.
CRECE LA PRODUCCIÓN FÍLMICA
La encantadora Tapalpa
Sus escenarios naturales, casi calcados de una pintura, hacen de Tapalpa locación que ha comenzado a ser requerida por las producciones mexicanas, esto aunado a la intensa vida cultural con la que ya cuenta el municipio jalisciense.
El rodaje de 12 segundos no es el primero que en los últimos años aprovecha las bondades visuales de la región. En 2008 se rodó la película ''Tequila'', cinta mexicana de época protagonizada por el español Unax Ugalde, Angélica Aragón y Gabriela Schmidt y bajo la batuta del realizador Gabriel Sánchez Suárez.
En el marco del Festival de la Luna de Tapalpa también se han ofrecido talleres de cine y cortometraje, dirigidos por especialistas en la materia, entre ellos el cineasta Raúl Ramón.
CONCENTRADO EN LA PANTALLA GRANDE
Trabajos selectos
''La Zona'' (2007)
''Desierto adentro'' (2008)
''Sin retorno'' (2009)
''El atentado'' (2010)
Apenas hace unos días el histrión daba los toques finales a la película ''12 segundos'', que se rodó con locaciones en Guadalajara y el Pueblo Mágico de Tapalpa. “Mi papel es la pimienta y la sal de la película. Me gusta porque me permite hacer cosas que no había hecho hasta ahora, pues implicó una fuerte transformación física y psicológica”.
Zaragoza habla de Mateo, papel en el largometraje de terror cuya caracterización confiesa ha sido tan laboriosa como satisfactoria. “Es el tipo de trabajo que emocionan a un histrión”, afirma con una sonrisa mientras disfruta de un buen café en la plaza central de Tapalpa.
La película es la opera prima del guatemalteco Kenneth Müller, basada en el guión del tapatío Enrique Cruz, producción que cuenta con Flor Payán y David Medel en sus papeles protagónicos.
A pesar de la saturación laboral (se encuentra a medio rodaje, con planes para entrar a dos películas, una serie y el estreno de cuatro proyectos), Mario Zaragoza asegura que no le pierde el sabor a las pequeñas cosas de la vida.
Con 15 años de carrera en el cine y 20 en los escenarios, el histrión luce con orgullo las canas y los surcos en el rostro que le han dejado interminables horas de rodaje.
Mientras el viento frío de Tapalpa le golpea el rostro, el actor se acomoda para charlar con este medio sobre los sueños que tiene y los pendientes que le preocupan a alguien que enfrenta la vida con la mejor de las expresiones posibles, con todo y que ésta sea la de un villano.
— Usted afirma que es más chilango que tapatío, ¿por qué?
— En efecto, yo estoy registrado como oriundo de Guadalajara, porque mi papá quiso que yo fuera tapatío, pero crecí en la Ciudad de México y eso siempre me ha parecido curioso y me ha servido para ser actor, pues no me siento arraigado a un solo lugar, sino a todos los que piso.
— ¿No se la pensó para entrar a “12 segundos” aunque encarnar a “Mateo” implicara mucho trabajo de caracterización?
— (Risas). De hecho mis últimos cuatro proyectos han implicado transformaciones, han sido muy fuertes, me emociona, es lo que pide un actor, no reconocerse cuando se vea, y así es con Mateo. Es una transformación tanto física como mental (mientras dice esto, el actor adopta la postura de su personaje, arqueando la espalda y entrecerrando el ojo).
— ¿Cómo preparó el personaje?
— Yo empiezo por los aspectos físicos, que es lo más identificable, pero que justamente dan pauta a lo mental. Son los que dan la solución a muchas de las características de los personajes, ya nada más es cuestión de asumirlas y representarlos, porque en un buen guion todo lo que necesita saber un actor ya está escrito.
— ¿Es fanático el género de terror?
— ¡No! (risas). Si una película de terror es muy buena, no la aguanto, porque me angustia demasiado verla y mejor me salgo. Si es mala, tampoco me aguanto, obviamente, y también las evito, pero sí tengo algunas favoritas como la de ''El resplandor'', con Jack Nicholson, que me parece una obra espléndida.
— Lo mismo se ha desempeñado en el teatro, la televisión y el cine, ¿dónde se siente más cómodo?
— El cine es lo que me fascina. Es la narración de una historia completa, que empieza y termina en un determinado tiempo de narración, al igual, claro, que las obras de teatro, pero en esos escenarios hay algo que no me atrae, no me atrapa, en cambio en el cine me siento en mi mundo.
— ¿Y la televisión?
— Ahora las series también han venido a llenar otra parte de mis intereses. He hecho tres hasta ahora y cada vez están mejor; la que más me ha gustado es la que todavía no se estrena, ''Cloroformo'', donde interpreto a un boxeador venido a menos, que es apasionado del deporte, aunque recae en el alcoholismo y la locura. Me resultó un personaje tierno, entrañable y amoroso, de esos que enamoran al público.
— ¿Cómo está su agenda laboral?
— Cargada. Viene ''Días de gracia'' (de Everardo Gou) que se estrena en el Festival Internacional de Cine en Guadalajara, donde espero estar presente. La considero como una de las mejores películas en la historia del cine mexicano. Mi papel es pequeño aunque me siento orgulloso de ella y me encantaría que el público la reconozca. Luego viene el estreno de ''Get the gringo'' con Mel Gibson. Ya salió el tráiler y estoy muy contento porque salgo muchas veces (risas), en cambio en Días de gracia no salgo. También estreno ''Las paredes hablan'' (basada en una novela de Carmen Boullosa), que es una casa que cuenta la historia de sus entrañas a través de las personas que han vivido allí. En esa cinta interpreto a tres personajes y me gusta mucho, es poética y bien hecha.
— Desde un principio en su carrera lo han ligado a papeles de villano, ¿le ha resultado pesado en algún momento ese estereotipo?
— Sí, me dijeron cuando recién comencé que si la hacía de malo con la cara que tengo ya no me iban a agarrar más que para esos. Pensé ‘ni modo’ (risas), pero me gusta porque no todos los villanos son iguales, cada uno de los que he hecho tienen sus diferencias muy marcadas de uno a otro y eso me pone feliz.
— Aparte dicen que los malos siempre se roban la historia…
— Yo creo que en el cine la verdadera estrella es el guión. Si en una película la historia es perfecta, la puede hacer Juan de las pitayas y aun así va a ser una obra sensacional. El guión perfecto que yo protagonizaré es lo que sigo esperando en mi carrera, es la perla negra que busco en la vida.
CRECE LA PRODUCCIÓN FÍLMICA
La encantadora Tapalpa
Sus escenarios naturales, casi calcados de una pintura, hacen de Tapalpa locación que ha comenzado a ser requerida por las producciones mexicanas, esto aunado a la intensa vida cultural con la que ya cuenta el municipio jalisciense.
El rodaje de 12 segundos no es el primero que en los últimos años aprovecha las bondades visuales de la región. En 2008 se rodó la película ''Tequila'', cinta mexicana de época protagonizada por el español Unax Ugalde, Angélica Aragón y Gabriela Schmidt y bajo la batuta del realizador Gabriel Sánchez Suárez.
En el marco del Festival de la Luna de Tapalpa también se han ofrecido talleres de cine y cortometraje, dirigidos por especialistas en la materia, entre ellos el cineasta Raúl Ramón.
CONCENTRADO EN LA PANTALLA GRANDE
Trabajos selectos
''La Zona'' (2007)
''Desierto adentro'' (2008)
''Sin retorno'' (2009)
''El atentado'' (2010)