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Intimidad con estilo

Armas de seducción para recuperar la autoestima y encender la pasión

GUADALAJARA, JALISCO (08/OCT/2013).- Ni vulgar ni provocativo. Antes de zambullirse a la transparencia y delicadeza de un baby-doll, hay que romper con los prejuicios y miedos de quien lo viste y quien lo observa.

En la lencería, además de ponerse en juego el erotismo y el deseo/atracción, la autoestima también se hace presente como una sombra que puede determinar si el momento —cualquiera— será perfecto, el más angustioso o simplemente pasará a la historia sin pena ni gloria.

La ropa íntima juega un rol elemental al momento de encender la llama de la pasión visual, sensorial y mental, no sólo con la pareja, sino con uno mismo.

De acuerdo con Denisse García de Cobos, psicóloga y especialista en sexualidad humana, la vestimenta destinada a la coquetería íntima, como la lencería, o aquella de uso cotidiano con un plus de diseño en la corsetería, puede ser el reflejo de la autoestima.

Las mujeres suelen ser más detallistas y adquieren prendas para cada ocasión, y con prendas nos referimos a todo, desde el brasier y las pantaletas, hasta las medias, faldas, vestidos, blusas e incluso los accesorios que se utilizarán para un buen peinado.

La selección de colores, telas, diseño y de talla es un ritual de concentración y determinación que no puede pasar desapercibido, sobre todo, si se trata de poner en acción a la intimidad.

Si hay que ir al gimnasio, lo mejor será un sostén que le permita brincar o correr; si la intención es acudir a una cena, habrá que buscar la ropa interior ideal para lucir el vestido perfecto, pues aunque ésta no se vea, siempre ayudará a delinear la figura y quién sabe, a lo mejor en algún momento se escapa por ahí un tirante.

La industria de la lencería ha construido una variedad de prendas para vestir cotidianamente y para ocasiones en que la sensualidad requiere de un empujoncito extra con la ayuda de transparencias, encajes y diseños específicos que dotan un toque sexy y glamoroso a cualquier silueta.

Es aquí donde se manifiesta la expectativa de quien porta la lencería, siendo las mujeres las más susceptibles a un comentario negativo o simplemente indiferente.

''En educación de la sexualidad se trata de hacerle entender —sobre todo a las mujeres— que vestir prendas como la lencería, se haga con la finalidad de no esperar una reacción de la otra persona, sino que se haga más por amor propio, por el gusto de sentirse eróticas, sexys y de elevar la autoestima''.

La experta destaca que el uso de lencería repercute en las perspectivas que la sociedad genera sobre la sensualidad y erotismo, principalmente en aquellas mujeres que suelen ser menos inhibidas al momento de detallar qué tipo de ropa emplean, sea solamente de uso cotidiano, o totalmente erótico.

''El saberte sexy internamente –afirma García de Cobos–, sí da un plus''.

Lo cierto es que la ropa interior es principalmente para quien la porta, así que hay que lucirla bien.

FRASE

''
Lo importante de usar lencería es que sea un regalo para uno mismo, algo que se disfrute con el simple hecho de saber que tú lo traes puesto ''

Denisse García de Cobos
, psicóloga.

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