Entretenimiento
George Miller, orquestador de un mundo apocalíptico
Para el director, 'Mad Max' no deja espacio para la tregua y le da continuidad a esta saga con 'Furia en el camino'
GUADALAJARA, JALISCO (15/MAY/2015).- El director, productor y coguionista de “Mad Max”, George Miller, comparte su inspiración para crear un mundo desolado y las aventuras que enfrentó en la consecución de los filmes de “Mad Max”, así como su sorprendente influencia en el mundo para llegar a ser considerada como una película de culto.
Acción, creatividad y mucha velocidad, envuelven una precuela a 35 años desde la primera película de “Mad Max”, ahora con “Furia en el camino”, que se estrena hoy en las salas de cine mexicanas. Es el mismo director quien señala que incluso antes de que en su cabeza comenzara a rondar el personaje de Max Rockatansky, vino un mundo inimaginable que lo sorprendió.
“Yo siempre he estado interesado en el cine. Cuando estuve en la escuela de medicina me intrigó el lenguaje del cine. Es algo que no tiene más de un siglo de antigüedad. La época del cine mudo y, en especial, las películas de persecuciones en cintas de acción, las películas de “Buster” Keaton, los westerns, y así sucesivamente, fue lo que me inspiraron. Y luego seguí filmes a través en las carreras de carros como en “Ben Hur” y todas las películas de acción en coche. Así, en el momento en que decidí tratar de hacer una película, la cosa estaba más atraída hacia una película de acción”, compartió Miller.
“Para entonces yo estaba trabajando como médico en urgencias y vi un montón de traumas. Eso, obviamente, me afectó. Y esa experiencia la he llevado en ‘Mad Max’. Desde la primera película de ‘Mad Max’ fue una historia intensa. Probablemente sería demasiado fantasioso, demasiado extrema si se hubiera establecido en el mundo contemporáneo”, afirmó el productor, quien también reconoce que el personaje de Max tiene una fuerte esencia de su protagonista original, Mel Gibson. “Una gran parte del carácter de Max era, por supuesto, de Mel. Él trajo mucho de sí mismo a ella”.
El espíritu salvaje de Tom Hardy
Así como Mel Gibson dio su toque personal al personaje de Max, para George Miller la personalidad del actor Tom Hardy viene a sumar a la nueva película un modo visceral, tal como originalmente fue el espíritu salvaje y divertido que mostró Gibson. Por supuesto, el nuevo Max tendrá su Interceptor como vehículo para dominar el territorio. “La historia se encuentra 45 años después del fin del mundo, por lo que los coches que sobreviven tienen carrocerías más robustas y motores clásicos, no con micropocesadores, ni aerodinámica, mucho menos estética”, comparte el director.
Por ejemplo, en el caso del Doof Wagon, “es un vehículo del tamaño de un petrolero, listo para la guerra y adaptado para la guerra. Cada pieza que elegimos para él tiene una lógica. Es un enorme tanque con picos, esqueletos y todo lo que se necesita para intimidar”.
Para terminar, George Miller asegura que la historia que se verá en “Furia en el camino” “será de esperanza en medio de un sitio oscuro y de destrucción, algo que ha acompañado históricamente al comportamiento humano, y que también contiene honor y amor”, con todo listo para que Max pueda enfrentar a Joe Inmortal (Hugh Keays-Byrne) con la Emperadora Furiosa (interpretada por Charlize Theron) y confrontar una despiadada guerra de alto octanaje por la carretera.
Primera experiencia
Ante la incertidumbre sobre el éxito de esta franquicia, Miller no estaba seguro sobre si sería vista en todo el mundo, pero cuando salió, el director tomó mucha experiencia para lo que sería la filmación de “Mad Max 2: The Road Warrior”. “Vi todas las cosas que podría haber hecho y debería haber hecho porque era, literalmente, la primera vez que había estado en un set de filmación y aprendí mucho. Con la segunda película fue una oportunidad para poner en marcha tantas cosas que había aprendido. En ese momento teníamos un presupuesto más grande, así que podíamos permitirnos lugares más remotos y un mundo postapocalíptico más plenamente efectivos. Y lo mismo pasó con ‘Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno’”.
El legado
El material fílmico que Miller construyó con las películas de Mad Max ha tenido resonancia en miles de seguidores. “Yo estaba realmente sorprendido. Desde el primer filme fue un trabajo tan duro por hacer, que yo no creía que tuviera más versiones, pero cuando finalmente se mostró ‘Mad Max’ tuvo una gran resonancia en todo el planeta. Lo mismo pasó con la segunda película. Y es que una de las pruebas de cualquier película es que el tiempo dirá si incide por completo en cualquier cultura y cuando eso pasó, empecé a ver qué ofrecía (‘Mad Max’). Me di cuenta de que inconscientemente me había aprovechado de ese arquetipo mitológico del pistolero y nunca fue mi intención. Ni siquiera estaba consciente de ello, así que de alguna manera creí que había logrado algo especial, pero me di cuenta que yo era un participante involuntario de lo que Carl Jung, Joseph Campell y otros han llamado: el inconsciente colectivo”, dijo entre risas el director.
Acción, creatividad y mucha velocidad, envuelven una precuela a 35 años desde la primera película de “Mad Max”, ahora con “Furia en el camino”, que se estrena hoy en las salas de cine mexicanas. Es el mismo director quien señala que incluso antes de que en su cabeza comenzara a rondar el personaje de Max Rockatansky, vino un mundo inimaginable que lo sorprendió.
“Yo siempre he estado interesado en el cine. Cuando estuve en la escuela de medicina me intrigó el lenguaje del cine. Es algo que no tiene más de un siglo de antigüedad. La época del cine mudo y, en especial, las películas de persecuciones en cintas de acción, las películas de “Buster” Keaton, los westerns, y así sucesivamente, fue lo que me inspiraron. Y luego seguí filmes a través en las carreras de carros como en “Ben Hur” y todas las películas de acción en coche. Así, en el momento en que decidí tratar de hacer una película, la cosa estaba más atraída hacia una película de acción”, compartió Miller.
“Para entonces yo estaba trabajando como médico en urgencias y vi un montón de traumas. Eso, obviamente, me afectó. Y esa experiencia la he llevado en ‘Mad Max’. Desde la primera película de ‘Mad Max’ fue una historia intensa. Probablemente sería demasiado fantasioso, demasiado extrema si se hubiera establecido en el mundo contemporáneo”, afirmó el productor, quien también reconoce que el personaje de Max tiene una fuerte esencia de su protagonista original, Mel Gibson. “Una gran parte del carácter de Max era, por supuesto, de Mel. Él trajo mucho de sí mismo a ella”.
El espíritu salvaje de Tom Hardy
Así como Mel Gibson dio su toque personal al personaje de Max, para George Miller la personalidad del actor Tom Hardy viene a sumar a la nueva película un modo visceral, tal como originalmente fue el espíritu salvaje y divertido que mostró Gibson. Por supuesto, el nuevo Max tendrá su Interceptor como vehículo para dominar el territorio. “La historia se encuentra 45 años después del fin del mundo, por lo que los coches que sobreviven tienen carrocerías más robustas y motores clásicos, no con micropocesadores, ni aerodinámica, mucho menos estética”, comparte el director.
Por ejemplo, en el caso del Doof Wagon, “es un vehículo del tamaño de un petrolero, listo para la guerra y adaptado para la guerra. Cada pieza que elegimos para él tiene una lógica. Es un enorme tanque con picos, esqueletos y todo lo que se necesita para intimidar”.
Para terminar, George Miller asegura que la historia que se verá en “Furia en el camino” “será de esperanza en medio de un sitio oscuro y de destrucción, algo que ha acompañado históricamente al comportamiento humano, y que también contiene honor y amor”, con todo listo para que Max pueda enfrentar a Joe Inmortal (Hugh Keays-Byrne) con la Emperadora Furiosa (interpretada por Charlize Theron) y confrontar una despiadada guerra de alto octanaje por la carretera.
Primera experiencia
Ante la incertidumbre sobre el éxito de esta franquicia, Miller no estaba seguro sobre si sería vista en todo el mundo, pero cuando salió, el director tomó mucha experiencia para lo que sería la filmación de “Mad Max 2: The Road Warrior”. “Vi todas las cosas que podría haber hecho y debería haber hecho porque era, literalmente, la primera vez que había estado en un set de filmación y aprendí mucho. Con la segunda película fue una oportunidad para poner en marcha tantas cosas que había aprendido. En ese momento teníamos un presupuesto más grande, así que podíamos permitirnos lugares más remotos y un mundo postapocalíptico más plenamente efectivos. Y lo mismo pasó con ‘Mad Max: Más allá de la cúpula del trueno’”.
El legado
El material fílmico que Miller construyó con las películas de Mad Max ha tenido resonancia en miles de seguidores. “Yo estaba realmente sorprendido. Desde el primer filme fue un trabajo tan duro por hacer, que yo no creía que tuviera más versiones, pero cuando finalmente se mostró ‘Mad Max’ tuvo una gran resonancia en todo el planeta. Lo mismo pasó con la segunda película. Y es que una de las pruebas de cualquier película es que el tiempo dirá si incide por completo en cualquier cultura y cuando eso pasó, empecé a ver qué ofrecía (‘Mad Max’). Me di cuenta de que inconscientemente me había aprovechado de ese arquetipo mitológico del pistolero y nunca fue mi intención. Ni siquiera estaba consciente de ello, así que de alguna manera creí que había logrado algo especial, pero me di cuenta que yo era un participante involuntario de lo que Carl Jung, Joseph Campell y otros han llamado: el inconsciente colectivo”, dijo entre risas el director.