Entretenimiento
Europa guarda pocas esperanzas para el Oscar
A diferencia del año pasado, el cine europeo está presente en la próxima entrega de premios de la Academia de manera discreta
LOS ÁNGELES, CALIFORNIA.- Una nueva era nace para la pantalla de plata, una donde el cine europeo, que copó el año pasado las candidaturas de interpretación en los
Oscar, está casi desterrado de los premios de la Academia de Hollywood, con ausencias tan notables como la de la italiana Gomorra, que fue ignorada por la crítica especializada estadounidense.
El “póquer de ases” en febrero del año pasado lo completaron los británicos Daniel Day-Lewis y Tilda Swinton (Mejor actor y Mejor actriz secundaria), la francesa Marion Cotillard (Mejor actriz) y el español Javier Bardem (Mejor actor secundario). Sin embargo, y aún cuando Swinton aseguraba que “Hollywood está construido por europeos y estamos aquí para quedarnos”, esto en la rueda de prensa posterior a la entrega de su estatuilla, lo cierto es que este 2009 se guardan pocas esperanzas las producciones del Viejo Continente.
Presencia discreta
Y es que el optimismo puede declararse desaparecido para este año para el cine proveniente de Europa. De entre los 20 actores y actrices candidatos al Oscar en la gala del próximo 22 de febrero sólo hay dos nombres europeos: la británica Kate Winslet y la española Penélope Cruz. Eso sí, ambas parten con grandes opciones de hacerse con el galardón en las categorías de Mejor actriz y Mejor actriz de reparto, respectivamente.
También destaca la presencia del director británico Danny Boyle, uno de los máximos favoritos a hacerse con el Oscar a Mejor director por su trabajo en Slumdog Millionaire, el éxito indie del año, aunque tendrá como gran rival a David Fincher, el autor de El curioso caso de Benjamin Button. El duelo entre ambas cintas (13 candidaturas para la película de Fincher, 10 para la de Boyle) será uno de los grandes atractivos de la velada.
Anthony Dod Mantle, compatriota y compañero de Boyle en ese filme, compite en el terreno de Mejor fotografía, mientras que el también británico Mike Leigh, seis veces candidato al Oscar, aspira a hacerse con la estatuilla a Mejor guión original por Happy-Go-Lucky.
De la misma manera, en la categoría de Mejor guión adaptado compiten los ingleses Simon Beaufoy, creador del libreto de The Full Monty (1997), que esta vez llega a los Oscar con el texto de Slumdog Millionaire; David Hare, candidato en 2003 por The Hours, que apostará en febrero por The Reader; y Peter Morgan, nominado en 2007 por The Queen, ahora por Frost/Nixon.
Incluso aparece un francés, Alexandre Desplat, en la lucha por la mejor banda sonora, por El curioso caso de Benjamin Button.
Lo que destaca
Pero no todas son malas nuevas para los europeos, ya que ellos dominan a plenitud el campo de Mejor película en lengua extranjera, premio que se disputarán la francesa La clase, la austríaca Revanche y la alemana Der Baader Meinhof Complex. Además, estarán junto a la japonesa Okuribito y la cinta animada israelí Vals con Bashir, que buscarán tomar el relevo a la austríaca Los falsificadores, ganadora el año pasado.
No obstante y el revuelo mundial que causó la italiana Gomorra, novela de Roberto Saviano sobre el mundo de la camorra italiana convertida en película por Matteo Garrone, que consiguió el premio del Jurado en el Festival de Cannes, no fue considerada por Hollywood.
Y si bien el año pasado los Oscar contaron con el premio a Mejor banda sonora para el italiano Dario Marianelli, el de Mejor canción para el irlandés Glen Hansard y la checa Markéta Irglová o el inconfundible aroma parisino en Ratatouille, una producción de Disney, en 2009 las esperanzas están depositadas en el filme británico La duquesa.
Dirigido por Saul Dibb y protagonizado por Keira Knightley y Ralph Fiennes, la cinta aspira a los Oscar en las categorías de Mejor dirección artística (Michael Carlin y Rebecca Alleway) y Mejor diseño de vestuario (Michael O'Connor).
En la categoría de Mejor documental aparecen el director alemán Werner Herzog por Encounters at the End of the World, y el británico James Marsh, por Man on Wire.
Estos son los principales ingredientes europeos en la receta de los Oscar para este año, a los que la crítica especializada achaca algunas ausencias caseras de renombre, como Clint Eastwood, ignorado por su labor en Gran Torino, o Bruce Springsteen, ganador del Globo de Oro a mejor canción original por The Wrestler, con música y letra de The Boss.
El “póquer de ases” en febrero del año pasado lo completaron los británicos Daniel Day-Lewis y Tilda Swinton (Mejor actor y Mejor actriz secundaria), la francesa Marion Cotillard (Mejor actriz) y el español Javier Bardem (Mejor actor secundario). Sin embargo, y aún cuando Swinton aseguraba que “Hollywood está construido por europeos y estamos aquí para quedarnos”, esto en la rueda de prensa posterior a la entrega de su estatuilla, lo cierto es que este 2009 se guardan pocas esperanzas las producciones del Viejo Continente.
Presencia discreta
Y es que el optimismo puede declararse desaparecido para este año para el cine proveniente de Europa. De entre los 20 actores y actrices candidatos al Oscar en la gala del próximo 22 de febrero sólo hay dos nombres europeos: la británica Kate Winslet y la española Penélope Cruz. Eso sí, ambas parten con grandes opciones de hacerse con el galardón en las categorías de Mejor actriz y Mejor actriz de reparto, respectivamente.
También destaca la presencia del director británico Danny Boyle, uno de los máximos favoritos a hacerse con el Oscar a Mejor director por su trabajo en Slumdog Millionaire, el éxito indie del año, aunque tendrá como gran rival a David Fincher, el autor de El curioso caso de Benjamin Button. El duelo entre ambas cintas (13 candidaturas para la película de Fincher, 10 para la de Boyle) será uno de los grandes atractivos de la velada.
Anthony Dod Mantle, compatriota y compañero de Boyle en ese filme, compite en el terreno de Mejor fotografía, mientras que el también británico Mike Leigh, seis veces candidato al Oscar, aspira a hacerse con la estatuilla a Mejor guión original por Happy-Go-Lucky.
De la misma manera, en la categoría de Mejor guión adaptado compiten los ingleses Simon Beaufoy, creador del libreto de The Full Monty (1997), que esta vez llega a los Oscar con el texto de Slumdog Millionaire; David Hare, candidato en 2003 por The Hours, que apostará en febrero por The Reader; y Peter Morgan, nominado en 2007 por The Queen, ahora por Frost/Nixon.
Incluso aparece un francés, Alexandre Desplat, en la lucha por la mejor banda sonora, por El curioso caso de Benjamin Button.
Lo que destaca
Pero no todas son malas nuevas para los europeos, ya que ellos dominan a plenitud el campo de Mejor película en lengua extranjera, premio que se disputarán la francesa La clase, la austríaca Revanche y la alemana Der Baader Meinhof Complex. Además, estarán junto a la japonesa Okuribito y la cinta animada israelí Vals con Bashir, que buscarán tomar el relevo a la austríaca Los falsificadores, ganadora el año pasado.
No obstante y el revuelo mundial que causó la italiana Gomorra, novela de Roberto Saviano sobre el mundo de la camorra italiana convertida en película por Matteo Garrone, que consiguió el premio del Jurado en el Festival de Cannes, no fue considerada por Hollywood.
Y si bien el año pasado los Oscar contaron con el premio a Mejor banda sonora para el italiano Dario Marianelli, el de Mejor canción para el irlandés Glen Hansard y la checa Markéta Irglová o el inconfundible aroma parisino en Ratatouille, una producción de Disney, en 2009 las esperanzas están depositadas en el filme británico La duquesa.
Dirigido por Saul Dibb y protagonizado por Keira Knightley y Ralph Fiennes, la cinta aspira a los Oscar en las categorías de Mejor dirección artística (Michael Carlin y Rebecca Alleway) y Mejor diseño de vestuario (Michael O'Connor).
En la categoría de Mejor documental aparecen el director alemán Werner Herzog por Encounters at the End of the World, y el británico James Marsh, por Man on Wire.
Estos son los principales ingredientes europeos en la receta de los Oscar para este año, a los que la crítica especializada achaca algunas ausencias caseras de renombre, como Clint Eastwood, ignorado por su labor en Gran Torino, o Bruce Springsteen, ganador del Globo de Oro a mejor canción original por The Wrestler, con música y letra de The Boss.