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El artista, maravilla francesa con el sello de Hollywood

Sin usar palabras, la trama se erige como la gran favorita de cara a la entrega de los premios Oscar

El artista, maravilla francesa con el sello de Hollywood
GUADALAJARA, JALISCO (16/FEB/2012).- La historia de una estrella de cine que conoce la gloria y la decadencia se ha contado miles de veces en la gran pantalla, pero ésa no es la premisa de la joya más reciente del cine francés, sino el cómo es ejecutada, y es que El artista ha deslumbrado a Hollywood por su elegante fotografía en blanco y negro y como agregado, es silente.

La trama lleva a los espectadores al romántico año 1927, en un momento donde Hollywood se convertía en una poderosa industria de entretenimiento. Allí, George Valentin (Jean Dujardin) es la máxima luminaria, un actor famoso que tiene a los fanáticos y a la Meca del Cine a sus pies. Es en esa época en que conoce a Peppy Miller (Berenice Bejo), una entusiasta y alegre bailarina cuya carrera se encuentra en pleno ascenso.

Pero este momento de perfección no puede durar mucho tiempo. El productor Al Zimmer (John Goodman) le advierte a Valentin que el cine mudo vive sus últimos días ante la llegada del sonido a las salas, sin embargo, el veterano actor se niega a adaptarse a los nuevos tiempos.

La carrera del antes mítico George comienza a derrumbarse, su vida perfecta se desvanece y lo único que le queda es un profundo amor por Peppy. ¿Será eso suficiente para salvarlo?

Quizá lo que ha maravillado a los espectadores y a los críticos por igual es que todo lo anterior es relatado sin usar palabras. Son las expresiones de los actores y un trabajo impecable de dirección lo que le da sentido a la trama, que se erige como la gran favorita de cara a la entrega de los premios Oscar. El público mexicano tendrá la oportunidad de dar su veredicto sobre esta cinta, cuando sea estrenada en la cartelera nacional este viernes.

Cuestión de fe

Michel Hazanavicius es la mente detrás de El artista. El director tuvo claro, “desde hace seis o siete años que quería hacer una película en blanco y negro. En parte probablemente como una forma de rendir tributo a directores míticos para mí, que admiro por su forma de narrar historias sin usar palabras. Hitchcock, Murnau, Ford.  Por otro lado este tipo de películas terminan siendo proyectos donde la mano del director lo es todo, porque la responsabilidad recae en el realizador, no en los actores ni en los guionistas”.

Los años de preparación para Hazanavicius incluyeron una exhaustiva lectura de la historia del cine, además de buscar emular el ambiente del Hollywood de finales de los años veinte del siglo pasado. “Eso fue complicado, todas las piezas de El artista tenían que encajar a la perfección, incluyendo a los actores”.

El realizador confiesa que escribió el guión con Jean Dujardin y Berenice Bejo en mente, “aunque me quedaba claro que por la naturaleza compleja del proyecto, ellos podían decir que no. Incluso le dije a Jean ‘me gustaría que lo actuaras, pero no tienes que hacerlo si tú no lo sientes’. Ese día tomó un tren al Sur de Francia y se fue leyendo el guión en el camino, cuando llegó me dijo que le había encantado”.

Hazanavicius explica que lo que buscó en sus actores, en especial en los protagonistas, “es que sus expresiones tuvieran mucha fuerza para los encuadres cercanos y fueran muy buenos con su lenguaje corporal para los planos abiertos, y tanto Jean como Berenice lo hacen de forma fantástica. Ellos son muy parecidos a los papeles que interpretan”.

Romper esquemas


El cine europeo generalmente tiene las de perder en la taquilla estadounidense, y más cuando se trata del francés, que ha tenido una recepción complicada por parte de la crítica de la Unión Americana. Con todo eso en contra, el largometraje de El artista ha sido recibido con entusiasmo incluso por el público, algo que el director agradece. “Me siento orgulloso de esta película, comenzando por el hecho de que existe, de que fue posible hacerla con un presupuesto corto”.

Calificada como la aventura de su vida, el director afirma con orgullo que “siempre es un milagro ver un producto al que le tienes tanto afecto funcionando en la pantalla. La rodamos en 35 días, terminamos exhaustos todos y sin embargo aquí estamos, disfrutando de Hollywood con un proyecto del que estamos muy orgullosos. Hay muchos momentos hermosos en El artista, y creo que es una historia que aún no termina de escribirse”.

PARA SABER
Una agradable “anormalidad”


El artista es apenas la décima película en blanco y negro que alcanza una nominación por su cinematografía desde 1967, cuando la categoría especial de blanco y negro fue borrada de la entrega de premios.

Las otras 10 nominadas han sido Das Weisse band (La cinta blanca) de 2009; Good night, and good luck de 2005; The man who wasn’t there de 2001; La lista de Schindler en 1993; Zelig de 1983; Toro salvaje de 1981; Lenny de 1974; The last picture show de 1971  y la cinta In cold blood de 1967.

En la categoría a Mejor película, ninguna cinta de Francia se ha podido llevar el premio (aunque sí han podido levantar el galardón como Mejor película extranjera).

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