Entretenimiento
Diego Luna pide creer en el cine mexicano
El actor considera que lo cosechado en Cannes es un aliciente para la promoción de la película
CIUDAD DE MÉXICO (25/MAY/2010).- Tener éxito en Cannes podría parecer pan comido para Diego Luna, quien acaba de presentar en el pretigoso Festival Internacional de Cannes su primera cinta de ficción, Abel, con una buena recepción de la crítica.
Lo complicado ahora será batallar para que la película, que se estrena el viernes en Guadalajara, no desaparezca pronto de la cartelera ante los monstruos hollywoodenses de gran presupuesto, suerte que corren usualmente la mayoría de los filmes mexicanos.
“Vienes de un festival en el que todo es por el cine y hay un gran respeto por los creadores, los intérpretes, y luego entras a la realidad del mercado”, que es totalmente distinta, explicó Luna en una rueda de prensa en la capital mexicana. “Hay circunstancias que cuando las ves te dan ganas de llorar. Todo está diseñado para que te vaya mal (como cineasta local)”.
El actor y cineasta destacó la “competencia feroz” que enfrenta ante productos de la Meca del Cestadounidense, que disfrutan de mayor presupuesto y despliegue en las salas comerciales del país.
Se pronunció porque esas circunstancias cambien y pidió al público que salga a consumir cine hecho en México, porque los largometrajes “acaban cuando el público los ve”.
Emocionado ante el reto
Abel se estrena en 65 salas de México y con ello culmina un “viaje maravilloso”, aseguró Diego Luna. “Todavía estamos entre la borrachera o más bien en la cruda del sueño que ha sido todo y de todo lo que nos ha pasado. Ha sido muy positivo”.
Con un costo de 30 millones de pesos (2.5 millones de dólares), Abel sigue a un niño que ante la ausencia de su padre sufre unos problemas psicológicos considerables y deja de hablar. Su madre tiene que lidiar con la partida del marido, con los cambios propios de la adolescencia de su hija mayor, el silencio del hijo del mediano y las travesuras del más pequeño, todo aunado a una difícil situación económica.
Para tratar de que Abel recupere el habla lo internan en un hospital y es sólo cuando vuelve a su casa que recupera la voz. Y comienza a comportarse como el hombre de la casa. Cuando un buen día reaparece el padre, surgen una serie de problemas.
No se trata de una cinta autobiográfica, pero Luna resaltó que el filme refleja mucho de su vida porque creció en un hogar tan sólo con su padre, ya que cuando todavía era un niño su mamá murió.
Confesó que en su película puso una mujer sola al frente del hogar “para que doliera menos”.
Aprende de sus errores
El proceso creativo detrás de Abel le dejó varias enseñanzas al actor. Por ejemplo, Luna explicó que a la distancia entiende que si algo no repetiría es imponerse una fecha límite para entregar su producto.
Y es que la cinta compitió en el festival de Sundance y ese objetivo “te puede empezar a perseguir y ser tu peor enemigo. Eso pudo haber jugado en mi contra”.
Aunque le tomará un tiempo volver a dirigir, el actor de películas como Y tu mamá también y Rudo y Cursi espera repetir el trabajo detrás de cámaras porque es algo que disfruta y para ello ya está dando forma a algunas ideas de las que no quiso adelantar nada.
El novel director ya había tenido un acercamiento a la tarea cuando en 2007 expuso el documental J.C. Chávez, sobre el campeón de boxeo mexicano Julio César Chávez.
La empresa estadounidense Mr. Mudd, de la que el actor y director John Malkovich es socio y fundador, es una de las productoras de la película. Julieta Venegas canta el tema principal, también titulado Abel, con el que cierra la cinta.
Ante la pregunta sobre si el producto final cumplió con sus expectativas, Luna declaró: “Mucho. Completamente. Felizmente puedo decir que salió la película que quisimos hacer”.
Abel / Con Christopher Ruiz-Esparza, Gerardo Ruiz-Esparza, José María Yazpik y Karina Gidi / Dirigida por Diego Luna / Estrena viernes 28 de mayo
Lo complicado ahora será batallar para que la película, que se estrena el viernes en Guadalajara, no desaparezca pronto de la cartelera ante los monstruos hollywoodenses de gran presupuesto, suerte que corren usualmente la mayoría de los filmes mexicanos.
“Vienes de un festival en el que todo es por el cine y hay un gran respeto por los creadores, los intérpretes, y luego entras a la realidad del mercado”, que es totalmente distinta, explicó Luna en una rueda de prensa en la capital mexicana. “Hay circunstancias que cuando las ves te dan ganas de llorar. Todo está diseñado para que te vaya mal (como cineasta local)”.
El actor y cineasta destacó la “competencia feroz” que enfrenta ante productos de la Meca del Cestadounidense, que disfrutan de mayor presupuesto y despliegue en las salas comerciales del país.
Se pronunció porque esas circunstancias cambien y pidió al público que salga a consumir cine hecho en México, porque los largometrajes “acaban cuando el público los ve”.
Emocionado ante el reto
Abel se estrena en 65 salas de México y con ello culmina un “viaje maravilloso”, aseguró Diego Luna. “Todavía estamos entre la borrachera o más bien en la cruda del sueño que ha sido todo y de todo lo que nos ha pasado. Ha sido muy positivo”.
Con un costo de 30 millones de pesos (2.5 millones de dólares), Abel sigue a un niño que ante la ausencia de su padre sufre unos problemas psicológicos considerables y deja de hablar. Su madre tiene que lidiar con la partida del marido, con los cambios propios de la adolescencia de su hija mayor, el silencio del hijo del mediano y las travesuras del más pequeño, todo aunado a una difícil situación económica.
Para tratar de que Abel recupere el habla lo internan en un hospital y es sólo cuando vuelve a su casa que recupera la voz. Y comienza a comportarse como el hombre de la casa. Cuando un buen día reaparece el padre, surgen una serie de problemas.
No se trata de una cinta autobiográfica, pero Luna resaltó que el filme refleja mucho de su vida porque creció en un hogar tan sólo con su padre, ya que cuando todavía era un niño su mamá murió.
Confesó que en su película puso una mujer sola al frente del hogar “para que doliera menos”.
Aprende de sus errores
El proceso creativo detrás de Abel le dejó varias enseñanzas al actor. Por ejemplo, Luna explicó que a la distancia entiende que si algo no repetiría es imponerse una fecha límite para entregar su producto.
Y es que la cinta compitió en el festival de Sundance y ese objetivo “te puede empezar a perseguir y ser tu peor enemigo. Eso pudo haber jugado en mi contra”.
Aunque le tomará un tiempo volver a dirigir, el actor de películas como Y tu mamá también y Rudo y Cursi espera repetir el trabajo detrás de cámaras porque es algo que disfruta y para ello ya está dando forma a algunas ideas de las que no quiso adelantar nada.
El novel director ya había tenido un acercamiento a la tarea cuando en 2007 expuso el documental J.C. Chávez, sobre el campeón de boxeo mexicano Julio César Chávez.
La empresa estadounidense Mr. Mudd, de la que el actor y director John Malkovich es socio y fundador, es una de las productoras de la película. Julieta Venegas canta el tema principal, también titulado Abel, con el que cierra la cinta.
Ante la pregunta sobre si el producto final cumplió con sus expectativas, Luna declaró: “Mucho. Completamente. Felizmente puedo decir que salió la película que quisimos hacer”.
Abel / Con Christopher Ruiz-Esparza, Gerardo Ruiz-Esparza, José María Yazpik y Karina Gidi / Dirigida por Diego Luna / Estrena viernes 28 de mayo