Entretenimiento
Considera Javier Cortés que Joskowicz es un ejemplo de perseverancia
Confía en que las nuevas generaciones se contagien de la honorabilidad del cineasta
CIUDAD DE MÉXICO (06/JUL/2012).- El director de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC), Javier Cortés, consideró que con la muerte del cineasta Alfredo Joskowicz, ocurrida ayer en esta ciudad, "pareciera que las grandes figuras del ámbito cinematográfico se están extinguiendo, y eso es muy preocupante, pero confío en que esa perseverancia y honorabilidad se contagie a las nuevas generaciones".
En entrevista con Notimex, Cortés destacó que Joskowicz fue un maestro que marcó a varias generaciones de cineastas, porque además fue director del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) y el Centro de Estudios Universitarios Cinematográficos (CUEC), "quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo lo estimaron mucho, fue uno de los hombres más queridos del gremio".
Apuntó que Joskowicz no sólo fue un cineasta destacado sino un funcionario ejemplar, que no sólo dirigió las escuelas antes mencionadas, sino que estuvo al frente de los Estudios Churubusco y los Estudios América y desde esa posición tuvo la oportunidad de apoyar el desarrollo del cine mexicano, una de sus luchas que libró fue la iniciativa del "peso en taquilla".
En este sentido, Cortés consideró que "la relativa salud que pueda tener en estos momentos el cine nacional se lo debe en gran medida a los esfuerzos del maestro Joskowicz, y si a esto le agregamos su honorabilidad y decencia es entendible que toda la comunidad cinematográfica lo recuerda con gran cariño".
Apuntó que mantuvo una relación de trabajo y amistad con Alfredo Joskowicz sobretodo mientras el cineasta estuvo al frente del Instituto Nacional de Cinematografía (Imcine), "nos veíamos frecuentemente en las juntas directivas, convivimos y se creó una importante amistad con él, hoy acompañé a la familia en el sepelio para despedirlo".
Recordó que al maestro le gustaba mucho dar su clase de producción a los nuevos alumnos, porque decía que así "los agarraba tiernitos y les podía inculcar las bases del lenguaje cinematográfico con cierto rigor y exigencia, pero al mismo tiempo con una gran dedicación".
Cortés compartió que una de las últimas veces que pudo convivir con Joskowicz fue en el homenaje que le rindieron en el Festival de Cine de Guadalajara, y después en la entrega del Ariel en Bellas Artes, donde se notó un terrible decaimiento en su estado de salud, pero aún así estuvo presente para recibir el Ariel de Oro que le fue concedido por su trayectoria.
Sobre un posible homenaje póstumo, Cortés comentó que conversó con Armando Casas, director del CUEC, que está próximo a inaugurar su sede en Ciudad Universitaria, "y supongo que será ahí donde se abra un espacio para una suerte de homenaje, o quizá podrían bautizar una de las salas con su nombre, pero aún nada está confirmado".
En entrevista con Notimex, Cortés destacó que Joskowicz fue un maestro que marcó a varias generaciones de cineastas, porque además fue director del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC) y el Centro de Estudios Universitarios Cinematográficos (CUEC), "quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo lo estimaron mucho, fue uno de los hombres más queridos del gremio".
Apuntó que Joskowicz no sólo fue un cineasta destacado sino un funcionario ejemplar, que no sólo dirigió las escuelas antes mencionadas, sino que estuvo al frente de los Estudios Churubusco y los Estudios América y desde esa posición tuvo la oportunidad de apoyar el desarrollo del cine mexicano, una de sus luchas que libró fue la iniciativa del "peso en taquilla".
En este sentido, Cortés consideró que "la relativa salud que pueda tener en estos momentos el cine nacional se lo debe en gran medida a los esfuerzos del maestro Joskowicz, y si a esto le agregamos su honorabilidad y decencia es entendible que toda la comunidad cinematográfica lo recuerda con gran cariño".
Apuntó que mantuvo una relación de trabajo y amistad con Alfredo Joskowicz sobretodo mientras el cineasta estuvo al frente del Instituto Nacional de Cinematografía (Imcine), "nos veíamos frecuentemente en las juntas directivas, convivimos y se creó una importante amistad con él, hoy acompañé a la familia en el sepelio para despedirlo".
Recordó que al maestro le gustaba mucho dar su clase de producción a los nuevos alumnos, porque decía que así "los agarraba tiernitos y les podía inculcar las bases del lenguaje cinematográfico con cierto rigor y exigencia, pero al mismo tiempo con una gran dedicación".
Cortés compartió que una de las últimas veces que pudo convivir con Joskowicz fue en el homenaje que le rindieron en el Festival de Cine de Guadalajara, y después en la entrega del Ariel en Bellas Artes, donde se notó un terrible decaimiento en su estado de salud, pero aún así estuvo presente para recibir el Ariel de Oro que le fue concedido por su trayectoria.
Sobre un posible homenaje póstumo, Cortés comentó que conversó con Armando Casas, director del CUEC, que está próximo a inaugurar su sede en Ciudad Universitaria, "y supongo que será ahí donde se abra un espacio para una suerte de homenaje, o quizá podrían bautizar una de las salas con su nombre, pero aún nada está confirmado".