Entretenimiento
Adriana Ugarte rompe sus límites
La estrella española busca dejar huella con su trabajo en la gran pantalla
GUADALAJARA, JALISCO (14/AGO/2014).- Hay artistas que parecen haber nacido bajo una luz muy especial. Figuras que rompen con el molde desde sus primeros años, y parecen destinadas a figurar sobre los demás. No son muchas, pero cuando aparecen, es imposible no notar la forma en que se resaltan del resto. Y un ejemplo reciente de lo anterior es Adriana Ugarte.
La fascinación que la actriz despierta en los productores y directores es la misma que la que despierta en el público. Hoy por hoy, se la pelean por tenerla a cuadro. Pero Adriana Ugarte detesta la etiqueta de “actriz de moda” que le puso la prensa española recientemente. Pero no es gratuito. El apelativo se lo ganó por su maleabilidad histriónica, y porque lo mismo entrega actuaciones sólidas en el cine y la televisión.
Pese a todo, no puede negar que hay una fuerza invisible que la ha ido poniendo en el camino correcto. “Amo mi trabajo, amo profundamente actuar, y siempre busco hacer cosas diferentes. Pero no siento que sea yo la que encuentra los papeles indicados. A veces parece que son ellos los que me encuentran a mí”.
Adriana Ugarte protagoniza Rompiendo límites —bajo la dirección de Daniel Calparsoro—, largometraje de manufactura española que por estos días se encuentra en las carteleras mexicanas, y que del otro lado del Atlántico ha sido un fenómeno. Lo suficientemente grande como para que decidieran traerla a nuestro país. “Fue una película de la que me sentí orgullosa de formar parte”, explica. “El papel en la película me gustó, me implicó un reto enorme, especialmente en el área emocional, pues Ari (su personaje), es una mujer que guardaba muchos sentimientos y remordimientos ocultos”.
La cinta relata la historia de una pareja de ladrones, Navas y Nano, que usa a Ari como “cebo” para ganarse la confianza de sus víctimas, entrar a sus casas y robarlas. La fórmula ha funcionado una y otra vez, pero ella se siente cansada de asumir el papel de víctima. “Ella es una mujer que tiene una vulnerabilidad enorme oculta, que es real. Pero tiene otra, que es fingida, que utiliza para cometer los crímenes. No es una víctima, y sin embargo, tampoco está en el lugar en el que le hubiera gustado”.
Traducir esta complejidad a la pantalla no fue cosa fácil. “Ella al final lo que quiere es escapar de esta forma de vida. Y entonces se aparece la oportunidad de un último robo, pero las cosas se van volviendo más difíciles, y entran en el juego muchas emociones con las que nadie contaba”.
Con un futuro que luce brillante y nuevos reto asomándose en el horizonte, la promesa de la actriz es seguir sorprendiendo y rompiendo límites.
Una dura lección
España es un fecundo semillero de talento histriónico. Antonio Banderas, Paz Vega, Penélope Cruz y Javier Bardem son apenas algunos de los nombres que pueden presumir haber nacido artísticamente en la escena ibérica, y que con los años se fueron ganando el reconocimiento en la Meca del Cine.
Pero en los últimos años, las estrellas de la llamada “Madre Patria” comenzaron a enfrentar los rigores de la crisis económica que azotó al país. Ya no miraban al exterior para trascender Para Adriana Ugarte, la tormenta financiera apenas está amainando, pero es pronto para cantar victoria. “Es un buen año para hacer cine en España, pero tampoco es fácil, nos la hemos visto muy duro”, afirma.
La estrella recuerda, no sin cierta amargura, que “2013 va a pasar a la historia, al menos lo profesional, como el año más complicado para muchos colegas. Nos ha hecho falta mucho apoyo, pero también demostramos que con talento se puede ir superando cualquier crisis”.
Atenta al cine latino
Adriana Ugarte tiene en la mira trabajar en el continente Americano, y aunque no hay oferta para hacerlo en México. “Hay una forma en que se cuentan las historias en América Latina que es tan hermosa, tan llena de sentimientos. Algo tan suyo. Me gustaría ser parte de eso, y no cierro la idea de algún día trabajar en México”.
Adriana habla con conocimiento de causa. Participó en la entrega de premios de una sección especial dedicada a América Latina en el marco del Festival de San Sebastián. A donde sí va a viajar la actriz es a Colombia, donde rodará algunas escenas de la película Palmeras en la nieve, dirigida por Fernando González Molina, y con la actuación de Mario Casas. La cinta llegará a los cines en diciembre de 2015.
La fascinación que la actriz despierta en los productores y directores es la misma que la que despierta en el público. Hoy por hoy, se la pelean por tenerla a cuadro. Pero Adriana Ugarte detesta la etiqueta de “actriz de moda” que le puso la prensa española recientemente. Pero no es gratuito. El apelativo se lo ganó por su maleabilidad histriónica, y porque lo mismo entrega actuaciones sólidas en el cine y la televisión.
Pese a todo, no puede negar que hay una fuerza invisible que la ha ido poniendo en el camino correcto. “Amo mi trabajo, amo profundamente actuar, y siempre busco hacer cosas diferentes. Pero no siento que sea yo la que encuentra los papeles indicados. A veces parece que son ellos los que me encuentran a mí”.
Adriana Ugarte protagoniza Rompiendo límites —bajo la dirección de Daniel Calparsoro—, largometraje de manufactura española que por estos días se encuentra en las carteleras mexicanas, y que del otro lado del Atlántico ha sido un fenómeno. Lo suficientemente grande como para que decidieran traerla a nuestro país. “Fue una película de la que me sentí orgullosa de formar parte”, explica. “El papel en la película me gustó, me implicó un reto enorme, especialmente en el área emocional, pues Ari (su personaje), es una mujer que guardaba muchos sentimientos y remordimientos ocultos”.
La cinta relata la historia de una pareja de ladrones, Navas y Nano, que usa a Ari como “cebo” para ganarse la confianza de sus víctimas, entrar a sus casas y robarlas. La fórmula ha funcionado una y otra vez, pero ella se siente cansada de asumir el papel de víctima. “Ella es una mujer que tiene una vulnerabilidad enorme oculta, que es real. Pero tiene otra, que es fingida, que utiliza para cometer los crímenes. No es una víctima, y sin embargo, tampoco está en el lugar en el que le hubiera gustado”.
Traducir esta complejidad a la pantalla no fue cosa fácil. “Ella al final lo que quiere es escapar de esta forma de vida. Y entonces se aparece la oportunidad de un último robo, pero las cosas se van volviendo más difíciles, y entran en el juego muchas emociones con las que nadie contaba”.
Con un futuro que luce brillante y nuevos reto asomándose en el horizonte, la promesa de la actriz es seguir sorprendiendo y rompiendo límites.
Una dura lección
España es un fecundo semillero de talento histriónico. Antonio Banderas, Paz Vega, Penélope Cruz y Javier Bardem son apenas algunos de los nombres que pueden presumir haber nacido artísticamente en la escena ibérica, y que con los años se fueron ganando el reconocimiento en la Meca del Cine.
Pero en los últimos años, las estrellas de la llamada “Madre Patria” comenzaron a enfrentar los rigores de la crisis económica que azotó al país. Ya no miraban al exterior para trascender Para Adriana Ugarte, la tormenta financiera apenas está amainando, pero es pronto para cantar victoria. “Es un buen año para hacer cine en España, pero tampoco es fácil, nos la hemos visto muy duro”, afirma.
La estrella recuerda, no sin cierta amargura, que “2013 va a pasar a la historia, al menos lo profesional, como el año más complicado para muchos colegas. Nos ha hecho falta mucho apoyo, pero también demostramos que con talento se puede ir superando cualquier crisis”.
Atenta al cine latino
Adriana Ugarte tiene en la mira trabajar en el continente Americano, y aunque no hay oferta para hacerlo en México. “Hay una forma en que se cuentan las historias en América Latina que es tan hermosa, tan llena de sentimientos. Algo tan suyo. Me gustaría ser parte de eso, y no cierro la idea de algún día trabajar en México”.
Adriana habla con conocimiento de causa. Participó en la entrega de premios de una sección especial dedicada a América Latina en el marco del Festival de San Sebastián. A donde sí va a viajar la actriz es a Colombia, donde rodará algunas escenas de la película Palmeras en la nieve, dirigida por Fernando González Molina, y con la actuación de Mario Casas. La cinta llegará a los cines en diciembre de 2015.