Entretenimiento

Acelia García desmitifica el arte huichol

La antropóloga asegura que los diseños de chaquira de los indígenas no están vinculados al peyote y a su cosmología

GUADALAJARA, JALISCO.- Los trabajos en chaquira son “maravillosos” entendidos como arte huichol moderno, pero es mentira que estén vinculados a su cosmovisión, pues “los diseños han sido influenciados por los antropólogos diciendo que están vinculados al viaje del peyote y a los sitios sagrados”, cuenta Acelia García de Weigan vestida con un huipil muy “elegante” que hace años no usaba porque –dice- “ya casi no voy a fiestas”.

Y es que la especialista en estudios comparativos e históricos de la cultura material entre los Huicholes, Coras y Tepecanos de Jalisco, Nayarit y Durango, presenta esta noche en el Instituto Cultural Cabañas su libro y video titulados Chaquira de los indígenas huicholes. Técnicas y diseños 1820 a 1980, que incluye una investigación que inició en 1965 cuando visitó por primera vez  San Sebastián Teponahuastlán con su esposo Phil C. Weigand, y aprovecha para sacudir las visiones románticas y folclóricas de algunos antropólogos “irresponsables” que impregnaron el imaginario colectivo de “mitos”.

La originaria de Amacueca (1933), humanista –como si fuera su religión-, “revolucionaria cultural” y una de esas mujeres que dejan huella en las montañas –“me he caído en todos los lugares en los que ando explorando”-, concluyó esta investigación como su tesis de maestría en Historia del Arte en la Universidad de Nueva York, para la cual revisó las piezas de los coleccionistas Carl Lumholtz, Leon Diguet, Robert Zingg y lo que ella misma recolectó durante sus visitas a la Zona Norte de Jalisco.

La chaquira llegó a México por intercambios comerciales después de La Conquista y el registro más antiguo del uso aplicado de este material es un dibujo que G. F. Lyon hizo en 1826 de una mujer wixárica que porta un collar y unos aretes de cuentas. Posteriormente, en 1890, Lumholtz ya describe la vestimenta de este pueblo con los elementos coloridos que ahora se conocen.

“Por lo tanto, hubo mucha influencia de los antropólogos ‘pop’, que incluso les enseñaban (a los indígenas) diseños para comercializarlos. En el Museo Nacional de Antropología exponían unas bolsas de chaquira y después, cuando estuve en la sierra, descubrí que allá ni se usaban. Es un fenómeno que después de 1970 se empieza a orientar para su venta, con productos de colores más brillantes. Es un sensacionalismo que vincularon al chamanismo y al peyote, pero es más ficción que realidad. Y así no se hace la historia, hay que reconocer que es un arte increíble, pero no acepto el simbolismo que le han cargado”, asegura García de Weigand.

La tapatía (que sutilmente se asume blanca pero de corazón moreno) comenta que la publicación del libro esperó 10 años para ser publicado, pues el titular de la Secretaría de Cultura en 1987, Carlos Gutiérrez Arce, “perdió mi libro, lo bueno que pude recuperarlo después porque lo había registrado en Estados Unidos; la realidad es que las mujeres hemos sido muy discriminadas”.

El libro Chaquira de los indígenas huicholes. Técnicas y diseños 1820 a 1980 (editado por la Secretaría de Cultura) y el video con el mismo nombre (producido por Explora México), se presentan esta noche en la sala Guillermo del Toro del Instituto Cultural Cabañas, a las 20:00 horas. Ambos estarán a la venta.

Temas

Sigue navegando