El líder de La Iglesia de la Luz del Mundo (LLDM), sentenciado por abuso sexual infantil en Estados Unidos, Naasón Joaquín García; su abuelo Aarón, el fundador, y Samuel, su padre y primer sucesor de esta asociación religiosa, siempre habían sido intocables en México por su amplia red de protección que tenían en la clase política y gubernamental desde los tiempos del PRI, del PAN y hasta Morena a nivel nacional, y en Jalisco también en los gobiernos del partido Movimiento Ciudadano (MC).El lunes pasado se abrió la posibilidad de que a este depredador sexual confeso ante la justicia estadounidense se le extinga esa condición de impunidad, al ser tocado por la justicia por primera vez en México.Por eso es tan importante la decisión que tomó el juez de control del Centro de Justicia Penal Federal del núcleo penitenciario de Puente Grande, Juan José Rodríguez Velarde, quien, al continuar la audiencia que pausó el pasado 16 de abril, concluyó en reabrir el caso de Naasón Joaquín, que por todo el poder que ejercía para mover influencias, había logrado que la Fiscalía General de la República (FGR) lo cerrara.En la continuación de la audiencia, los asesores jurídicos de las víctimas, Sóchil Martín, y su esposo Sharim Guzmán, ex miembros de LLDM, quienes hicieron las mismas denuncias que en Estados Unidos, en la FGR desde 2019, e impugnaron el “carpetazo”, lograron que la sesión se cerrara al público por lo delicado de las pruebas que iban a exponer y acreditar ante el juez que sí había elementos para continuar con el caso en México, aun cuando no quedara en calidad de imputado.Esto significa que el ministerio público federal, que ya le había dado “carpetazo” a este asunto, deberá volver a investigar formalmente a Naasón y a otros miembros de LLDM y a buscar nuevas pruebas de los delitos como abuso sexual, pornografía infantil, trata de personas y crimen organizado.Aunque lo ideal sería que a este juzgador que quiso cerrar el caso al señalar que no había elementos para “el ejercicio de la acción penal” en diciembre pasado, además de relevarlo del caso, se le debería investigar en el flamante Tribunal de Disciplina Judicial, que fue producto de la muy cuestionada Reforma Judicial de 2024. De quien también habrá que estar muy pendientes es del juez Rodríguez Velarde, a quien no vaya a ser que por cumplir su función sin escuchar consignas ni ceder a presiones del poder que pudo haber recibido, vaya a ser removido o castigado de alguna forma, como luego suele ocurrir en el Poder Judicial Federal y en los Poderes Judiciales de los Estados.Por cierto, también habrá que ver si luego de que por fin fue tocado en México el líder de LLDM, que tiene su sede mundial en el Oriente de Guadalajara, en la llamada Colonia de la Hermosa Provincia, donde se empezaron a dar muchos de los abusos sexuales infantiles denunciados, abre también la posibilidad de que la Fiscalía de Jalisco ponga fin a décadas de impunidad que ha dado a la cúpula dirigente de esa iglesia, que traicionó la confianza de su feligresía y que podría mantener operando estas redes delictivas y de complicidad internas.