Economía
Recuperan en Oaxaca la producción de vainilla
El objetivo, retomar la agricultura sustentable y responsable con el medio ambiente local
OAXACA, OAXACA (19/DIC/2014).- En la zona de la Chinantla, en Oaxaca, tiene su origen la marca ‘Akih’, cuyo significado es ‘colibrí’, debido a que es precisamente esta ave la que de forma natural poliniza la flor de la vainilla.
La producción de esta vaina de forma artesanal deriva de un proyecto impulsado desde hace más de 30 años por Elías García, por medio del que se pretende retomar la agricultura sustentable y responsable con el medio ambiente. Actualmente, en el proceso de producción participan 40 familias originarias de siete comunidades oaxaqueñas y su producto se exporta a países de Europa como España, Italia, Suiza, Suecia y Francia, así como Canadá, destacó García. “El proceso de la vainilla es laborioso y artesanal. Tan sólo su polinización requiere hacerse durante las primeras horas del día, con sol y sin lluvia y flor por flor de manera manual. En esta etapa participan muy activamente las mujeres y ocasionalmente los jóvenes, como parte de su iniciación en esta actividad económica de la comunidad”, explica el sitio de productos orgánicos México Campo Adentro, de la Secretaría de Economía y Slow Food. Las vainas se secan por exposición solar durante medio día y por la tarde se guardan en cajones de madera forrados de petates para conservar el calor, proceso que se repite hasta por 10 semanas, para empacarse y comercializarse. Al inicio del proyecto, en 1985, un grupo de campesinos determinó los lineamientos para garantizar la calidad. Akih vende anualmente 200 kilos de este producto y en ocasiones excepcionales ha colocado media tonelada. Todo en mercados fuera de México. “Se trata de un proyecto comunitario para rescatar la producción de vainilla que corre el riesgo de desaparecer, debido al cambio climático, pese a que ahí se encuentran siete de las 11 especies que existen en el mundo”, dijo García. El precio de la vainilla oaxaqueña está por encima del costo de otras variedades, principalmente la que se produce en Madagascar y que es la más popular. El kilo de vainilla mexicana oscila entre 250 y 300 dólares, dependiendo de la calidad, debido al trabajo artesanal que se lleva a cabo en todo el proceso y que lleva meses concluir, consideró el empresario.
PARA SABER
Precios variables. Pueden variar según el tamaño de la vaina, pero en cualquier caso va en el mercado mundial de 200 a 350 dólares.
La contradicción. En Oaxaca la vainilla de Chinantla es desconocida pese a su gran calidad, lo que provoca que la demanda sea baja.
La producción de esta vaina de forma artesanal deriva de un proyecto impulsado desde hace más de 30 años por Elías García, por medio del que se pretende retomar la agricultura sustentable y responsable con el medio ambiente. Actualmente, en el proceso de producción participan 40 familias originarias de siete comunidades oaxaqueñas y su producto se exporta a países de Europa como España, Italia, Suiza, Suecia y Francia, así como Canadá, destacó García. “El proceso de la vainilla es laborioso y artesanal. Tan sólo su polinización requiere hacerse durante las primeras horas del día, con sol y sin lluvia y flor por flor de manera manual. En esta etapa participan muy activamente las mujeres y ocasionalmente los jóvenes, como parte de su iniciación en esta actividad económica de la comunidad”, explica el sitio de productos orgánicos México Campo Adentro, de la Secretaría de Economía y Slow Food. Las vainas se secan por exposición solar durante medio día y por la tarde se guardan en cajones de madera forrados de petates para conservar el calor, proceso que se repite hasta por 10 semanas, para empacarse y comercializarse. Al inicio del proyecto, en 1985, un grupo de campesinos determinó los lineamientos para garantizar la calidad. Akih vende anualmente 200 kilos de este producto y en ocasiones excepcionales ha colocado media tonelada. Todo en mercados fuera de México. “Se trata de un proyecto comunitario para rescatar la producción de vainilla que corre el riesgo de desaparecer, debido al cambio climático, pese a que ahí se encuentran siete de las 11 especies que existen en el mundo”, dijo García. El precio de la vainilla oaxaqueña está por encima del costo de otras variedades, principalmente la que se produce en Madagascar y que es la más popular. El kilo de vainilla mexicana oscila entre 250 y 300 dólares, dependiendo de la calidad, debido al trabajo artesanal que se lleva a cabo en todo el proceso y que lleva meses concluir, consideró el empresario.
PARA SABER
Precios variables. Pueden variar según el tamaño de la vaina, pero en cualquier caso va en el mercado mundial de 200 a 350 dólares.
La contradicción. En Oaxaca la vainilla de Chinantla es desconocida pese a su gran calidad, lo que provoca que la demanda sea baja.