Economía
¿Qué pasa con el tipo de cambio?
Hace apenas unos días, en los primeros días de marzo, cuando el tipo de cambio rebasó la barrera psicológica de 15 pesos por dólar
Hace apenas unos días, en los primeros días de marzo, cuando el tipo de cambio rebasó la barrera psicológica de 15 pesos por dólar, nos rasgamos las vestiduras y comenzamos a especular sobre cuándo llegaría a los 20 pesos.
Ahora que en esta semana el dólar se ha cotizado cerca de los 13 pesos, su nivel más bajo desde noviembre de 2008, nos preguntamos qué está provocando esto y cuáles son las perspectivas hacia el resto del año. Esto se da en un escenario donde el Banco de México disminuyó la tasa de referencia en 75 puntos base para llegar a 6.75%, lo que en otro momento hubiese causado una estampida contra el peso.
¿Será que la crisis ya tocó fondo?, como aventuró el Presidente Calderón al comentar sobre las cifras de desempleo del mes de marzo. Quizás la amenaza de China de abandonar el dólar como moneda de reserva ha llevado a los especuladores a comprar yuanes haciendo perder el valor del dólar ante todas las monedas del mundo.
En realidad, el peso se ha apreciado por una combinación de factores: ciertamente hay algunas acciones deliberadas de política económica interna, también la especulación contra el peso ha cedido ante la realidad de un peso subvaluado más allá de lo razonable y, finalmente, varios sucesos en el ámbito internacional que han debilitado el valor del dólar contra el resto de las monedas
En cuanto a la política económica, la contratación de una línea de crédito contingente por 47 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional es quizás el elemento que mejor explica la recuperación del peso. Esto, aunado con los 30 mil millones de dólares ofrecidos por la Reserva Federal de los Estados Unidos, blinda efectivamente al peso contra ataques de especuladores. El mensaje es claro: Tenemos suficientes reservas y líneas de crédito para soportar cualquier embate.
En cuanto a los mercados internacionales, no hay todavía noticias alentadoras que muestren la luz al final del túnel. Sin embargo, tampoco hay nuevos desastres. Algunas compañías empiezan a mostrar ciertos signos de fortaleza. Los inversionistas internacionales perciben menores riesgos y vuelven a invertir en mercados emergentes. Así, el peso mexicano, el real brasileño, el rublo ruso y otras monedas se recuperan.
Con relación a los comentarios de China sobre manejar sus reservas internacionales en una nueva moneda, todavía no le recomiendo que cambie sus dólares guardados bajo el colchón a yuanes. Sin embargo, la tendencia a largo plazo será mantener las reservas internacionales en una moneda de referencia basada en una canasta de divisas, lo que tendrá un efecto en la depreciación del dólar.
¿Cuánto tiempo durará esto?
¿Llegará otra vez el dólar a comprarse en 10 pesos?
Lamento decirle que esto no sucederá. Hay cierta probabilidad de que llegue a bajar hasta los 12.50 pesos, sin embargo la perspectiva más realista es que se mantenga fluctuando en una banda entre los 13 y 14 pesos por dólar. Esto, al menos, es una buena noticia.
CARLOS LLAMAS
Ahora que en esta semana el dólar se ha cotizado cerca de los 13 pesos, su nivel más bajo desde noviembre de 2008, nos preguntamos qué está provocando esto y cuáles son las perspectivas hacia el resto del año. Esto se da en un escenario donde el Banco de México disminuyó la tasa de referencia en 75 puntos base para llegar a 6.75%, lo que en otro momento hubiese causado una estampida contra el peso.
¿Será que la crisis ya tocó fondo?, como aventuró el Presidente Calderón al comentar sobre las cifras de desempleo del mes de marzo. Quizás la amenaza de China de abandonar el dólar como moneda de reserva ha llevado a los especuladores a comprar yuanes haciendo perder el valor del dólar ante todas las monedas del mundo.
En realidad, el peso se ha apreciado por una combinación de factores: ciertamente hay algunas acciones deliberadas de política económica interna, también la especulación contra el peso ha cedido ante la realidad de un peso subvaluado más allá de lo razonable y, finalmente, varios sucesos en el ámbito internacional que han debilitado el valor del dólar contra el resto de las monedas
En cuanto a la política económica, la contratación de una línea de crédito contingente por 47 mil millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional es quizás el elemento que mejor explica la recuperación del peso. Esto, aunado con los 30 mil millones de dólares ofrecidos por la Reserva Federal de los Estados Unidos, blinda efectivamente al peso contra ataques de especuladores. El mensaje es claro: Tenemos suficientes reservas y líneas de crédito para soportar cualquier embate.
En cuanto a los mercados internacionales, no hay todavía noticias alentadoras que muestren la luz al final del túnel. Sin embargo, tampoco hay nuevos desastres. Algunas compañías empiezan a mostrar ciertos signos de fortaleza. Los inversionistas internacionales perciben menores riesgos y vuelven a invertir en mercados emergentes. Así, el peso mexicano, el real brasileño, el rublo ruso y otras monedas se recuperan.
Con relación a los comentarios de China sobre manejar sus reservas internacionales en una nueva moneda, todavía no le recomiendo que cambie sus dólares guardados bajo el colchón a yuanes. Sin embargo, la tendencia a largo plazo será mantener las reservas internacionales en una moneda de referencia basada en una canasta de divisas, lo que tendrá un efecto en la depreciación del dólar.
¿Cuánto tiempo durará esto?
¿Llegará otra vez el dólar a comprarse en 10 pesos?
Lamento decirle que esto no sucederá. Hay cierta probabilidad de que llegue a bajar hasta los 12.50 pesos, sin embargo la perspectiva más realista es que se mantenga fluctuando en una banda entre los 13 y 14 pesos por dólar. Esto, al menos, es una buena noticia.
CARLOS LLAMAS